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El teclazo por la verdad

Mi voto por la Patria

Mi voto por la Patria

Por Norland Rosendo González

El domingo, Cuba entera semejará un colegio electoral gigantesco. Cada voto, por el mejor y más capaz, será una muestra fehaciente de que aquí las campañas electoreras dejaron de existir hace 50 años. La masiva concurrencia a las urnas de la población con capacidad legal para emitir el sufragio, sin chantajes ni presiones, demostrará, otra vez, el respaldo de los cubanos a la Revolución y el sistema democrático que elegimos.

Frente a las campañas mediáticas de difamación y mentiras orquestadas por el imperialismo y sus acólitos de la Unión Europea, con el pérfido propósito de concitar a la opinión pública mundial contra el Socialismo cubano, cada voto significará una respuesta moral, de principios y confianza en la Revolución.

Un ejercicio pleno del derecho universal a elegir, mediante el sufragio libre y secreto, a quienes nos representarán en las asambleas municipales del poder Popular, máximos órganos locales del poder del Estado en Cuba.

El panorama internacional es complejo. Arrecian las campañas y las acciones de Washington y los que les sirven de lacayos para detener el auge de las ideas independentistas y socialistas en América Latina. Apelan hasta a golpes de estado, como el perpetrado en Honduras, para frenar el auge y consolidación del ALBA.

En su desespero por conservar la hegemonía universal, no escatiman esfuerzos y recursos, aunque ello implique violar los derechos humanos y la soberanía de las naciones. La mentira es una de sus armas favoritas, que encuentra eco en un amplio dispositivo de medios de (des)información que manipulan la realidad y confunden a la opinión pública.

Así, le han dado la máxima cobertura a las acciones contrarrevolucionarias de un grupo de mujeres que venden sus pasos por las calles habaneras por unos cuantos dólares; y a un preso común lo convirtieron en disidente político, tras ser víctima de ideas demenciales alentadas por detractores de la Revolución cubana.

La moral y la ética de Cuba Socialista son un valladar contra el que se estrellan esas campañas y otras que puedan surgir desde Miami.

Las elecciones del próximo domingo, como el desfile del próximo 1º de Mayo, Día internacional de los Trabajadores, se convertirán en dos girones de estos tiempos, contundentes demostraciones de que la Revolución es un proceso fuerte y masivo, todo lo contrario de lo que pregonan quienes sueñan con convertir a Cuba, otra vez, en una neocolonia, dependiente de los intereses imperiales, sin soberanía ni independencia.

Cada voto será un rechazo a las arteras falacias inventadas contra la Revolución. Una respuesta más de lealtad y fidelidad a Cuba Socialista.

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