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El teclazo por la verdad

Política Internacional

Reflexiones de Fidel: El desfile del 50 Aniversario

Tuve hoy el privilegio de apreciar el impresionante desfile con que nuestro pueblo conmemoró el 50 Aniversario de la proclamación del carácter Socialista de la Revolución y la victoria de Playa Girón.
También se inició este día el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba.
Disfruté mucho la narración pormenorizada y la música, gestos, rostros, inteligencia, marcialidad y combatividad de nuestro pueblo; a Mabelita en la silla de ruedas con el rostro feliz, y a los niños y los adolescentes de La Colmenita multiplicados varias veces.
Vale la pena haber vivido para el espectáculo de hoy, y vale la pena recordar siempre a los que murieron para hacerlo posible.
Al iniciarse esta tarde el Sexto Congreso pude apreciar, en las palabras de Raúl y en el rostro de los delegados al máximo evento de nuestro Partido, el mismo sentimiento de orgullo.
Podía estar en la Plaza, tal vez una hora bajo el sol y el calor reinante, pero no tres horas. Atraído por el calor humano allí reinante, me habría creado un dilema.
Créanme que sentí dolor cuando vi que algunos de ustedes me buscaban en la tribuna. Pensaba que todos comprenderían que no puedo ya hacer lo que tantas veces hice.
Les prometí ser un soldado de las ideas, y ese deber puedo cumplirlo todavía.

Con Cuba desde el amanecer

Con Cuba desde el amanecer Por Norland Rosendo González
Muy temprano en la mañana, un poquito antes de lo que tradicionalmente lo hace, se levantó hoy el joven Osbel González para hacer las tareas hogareñas matutinas y poder estar a las 8:00 a.m. frente al televisor.
Hace dos días participó en el desfile de su localidad, Güinía de Miranda, primer poblado liberado por el Che en la antigua región de Las Villas, para conmemorar tantos acontecimientos grandiosos que hacen de abril, un mes histórico para los cubanos.
Ahora, hubiese añorado estar en la Plaza de la Revolución José Martí. Ese escenario de los grandes momentos, que hoy recuerda con una revista militar y un desfile de pueblo, la declaración del carácter socialista de nuestra Revolución y la victoria sobre los invasores mercenarios en Playa Girón.
«Amaneció nublado aquí, pero unos minutos antes de comenzar la revista, el sol salió vigoroso y fuerte por sobre las montañas. Y la señal de la televisión se recibe más nítida después que instalaron una nueva antena para mejorar la calidad de ese servicio en esta localidad», asevera.
Es impresionante, todos marchan con marcialidad y orden. En los rostros hay satisfacción, no solo porque la mayoría sean jóvenes de uno y otro sexo, sino porque cada vez esta Revolución es más inexpugnable.
Osbel no se pierde un instante, se mece en el sillón. «Cuba es grande. Y tiene una dirección histórica que alienta y se ha consagrado a esta obra socialista: Fidel, Raúl, Guillermo García, Ramiro Valdés y tantos otros que abrieron el camino. Ahora nos toca a nosotros seguirlo.»
Frente a la pantalla pasan revista las tropas especiales y los guardafronteras del Ministerio del Interior. Osbel se ajusta la gorra y acerca la mirada: ellos garantizan el orden en este país. Afuera de Cuba hay quienes dicen que aquí no hay tranquilidad. Una de las mentiras más grandes que he escuchado en mi vida», dice sin separar los ojos de la TV.
«Güinía es un pueblito chiquito, perdido entre las montañas del Escambray, y tiene servicios que ya quisieran muchos en otros países, incluso con más riquezas que nosotros. Aquí hay médicos, escuelas, una carretera nueva que parece una autopista, electricidad, y otros tantos que si te cuento no podré concentrarme en el desfile.
«La Plaza es bella, ¿verdad? Y hoy está más linda que nunca. Mira, niños, jóvenes, adultos, todos juntos, codo a codo, porque Cuba es eso, un archipiélago, no solo de islas, sino de generaciones, de culturas, de sueños, todos juntos en el empeño de construir una sociedad mejor cada día.»
Ha comenzado el desfile popular. Hay júbilo, felicidad en los rostros; desde la tribuna, Raúl saluda. Esta es su obra y la de Fidel. La de Martí, Maceo, el Che, Camilo, Almeida, la de tantos, conocidos y anónimos, pero que aportaron para que Cuba sea hoy un emporio de dignidad.
Osbel sigue meciéndose en el sillón, se deleita con tantos colores patrios, con la emotividad de este sábado de gloria, que será además el que marque el inicio de los debates en plenario del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, que aprobará los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para los próximos años.
Afuera el sol brilla, como Cuba este sábado de historia.

Reflexiones de Fidel: La batalla de Girón (I parte)

Reflexiones de Fidel: La batalla de Girón (I parte)

 

Más de un año antes del 16 de abril de 1961, después de rigurosos análisis e intercambios, el presidente Dwight  Eisenhower decidió destruir a la Revolución Cubana.

El instrumento fundamental del tenebroso plan era el bloqueo económico a Cuba, al que la literatura política del imperio califica con el término anodino y casi piadoso de “embargo”.

En memorando secreto del entonces subsecretario asistente de Estado Lester Mallory, se enumeraron los objetivos concretos del tenebroso plan: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro  -expresa el documento-   [...] No existe una oposición política efectiva [...] El único medio posible para hacerle perder el apoyo interno [al gobierno] es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria [...] Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica [...] negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno.”

El conjunto de medidas a tomar se denominaba “Programa de Acción Encubierta contra el régimen de Castro”.

Cualquier observador, esté o no de acuerdo con tan repugnantes métodos porque carecen de elemental ética, admitiría que esto implica la idea de doblegar a un pueblo. En este caso, se trataba de una confrontación entre la potencia más poderosa y rica del planeta y un país pequeño de diferente origen, cultura e historia.

Eisenhower no era un criminal nato. Parecía, y tal vez lo fuera, una persona educada y de buena conducta de acuerdo a los parámetros de la sociedad en que vivía. Había nacido en el seno de una modesta familia agricultora en Denison, Texas, en el año 1890. De educación religiosa y vida disciplinada, ingresó en la Academia Militar de West Point en el año 1911, y se graduó en 1915. No participa en la Primera Guerra Mundial, y le asignan solo tareas administrativas.

Asume por primera vez el mando de tropas en 1941, cuando Estados Unidos no participaba todavía en la Segunda Guerra Mundial. Era ya general de cinco estrellas y carecía de experiencia combativa cuando George Marshall le asigna el mando de las tropas que desembarcan al Norte de África.

Roosevelt, como presidente del país con más riquezas y medios militares, asume el papel de nombrar al jefe militar de las fuerzas aliadas que desembarcarían en Europa en junio de 1944, catorce meses antes de finalizar la guerra; tarea que asignó al general Eisenhower, ya que Marshall, su jefe de mayor autoridad, desempeñaba el cargo de Jefe del Estado Mayor del Ejército.

No era un militar brillante, cometió errores de consideración en el Norte de África y en el propio Desembarco de Normandía, donde tuvo rivales serios entre sus aliados, como Montgomery, y adversarios como Rommel; pero era un profesional serio y metódico.

Concluida esta referencia obligada del General de cinco estrellas Dwight Eisenhower, presidente de Estados Unidos desde enero de 1953 hasta enero de 1961, paso a una pregunta: ¿cómo es posible que un hombre serio, que se atrevió a exponer el nefasto papel del Complejo Militar Industrial, sea conducido a una actitud tan criminal e hipócrita como la que llevó al gobierno de Estados Unidos al ataque contra la independencia y la justicia que durante casi un siglo buscó nuestro pueblo?

Fue el sistema capitalista, la preeminencia de los privilegios de los ricos, dentro y fuera del país, en detrimento de los derechos más elementales de los pueblos. Nunca le preocupó a la poderosa potencia el hambre, la ignorancia, la ausencia de empleo, tierra, educación, salud y los derechos más elementales para los pobres de nuestra nación.

En el intento brutal de someter a nuestro pueblo, el gobierno de Estados Unidos arrastraría a los soldados de su país a una lucha en la que no habría podido obtener la victoria.

En los asuntos de carácter histórico son muchos los imponderables y no poca la incidencia del azar. Yo parto de la información que poseo, y de la experiencia que viví aquellos días en que nació la frase de que Girón fue la “primera derrota del imperialismo en América”. De aquella experiencia extraje muchas conclusiones. Quizás a otros también interesen.

Nosotros no disponíamos de un ejército nacional en nuestro país. Al finalizar lo que los historiadores en Cuba denominaban la Tercera Guerra de Independencia -en la que el ejército colonial español derrotado y exhausto solo podía conservar ya, a duras penas, el control de las grandes ciudades-, la metrópoli arruinada, a miles de millas de distancia, no podía mantener una fuerza casi igual a la de Estados Unidos en Vietnam, al final de la guerra genocida que llevó a cabo en esa antigua colonia francesa.

Es en aquel momento que Estados Unidos decide intervenir en nuestro país. Engaña a su propio pueblo, al de Cuba y al mundo, con una declaración conjunta en la cual se reconoce que Cuba, de hecho y de derecho, debía ser libre e independiente. Firma en París un acuerdo con el gobierno colonial y vengativo de la España derrotada, y desarma al Ejército Libertador mediante soborno y engaño. Con posterioridad, se le impone a nuestro país la Enmienda Platt, la entrega de puertos para uso de su armada, y se le otorga la supuesta independencia, condicionada por un precepto constitucional que le concedía al gobierno de Estados Unidos el derecho a intervenir en Cuba.

Nuestro valeroso pueblo luchó en solitario, tanto como el que más en este hemisferio, por su independencia frente a la nación que, como expresó Simón Bolívar, estaba llamada a plagar de miseria a los pueblos de América en nombre de la libertad.

En Cuba había un ejército entrenado, armado y asesorado por Estados Unidos. No diré que nuestra generación posea más mérito que alguna de las que nos precedieron, cuyos líderes y combatientes fueron insuperables en sus luchas heroicas. El privilegio de nuestra generación fue la oportunidad de probar, por azar más que por méritos, la idea martiana de que “un principio justo desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.

A partir de ideas justas y después de superar amargas pruebas, partiendo solo de siete fusiles, no vacilamos en proseguir la lucha en la Sierra Maestra después que nuestro destacamento de 82 hombres, por falta de experiencia y otros factores adversos, fue atacado por sorpresa antes de alcanzar las estribaciones de las montañas. En solo 25 meses nuestro pueblo heroico derrotó a aquel ejército, equipado con el armamento, la experiencia combativa, las comunicaciones, centros de instrucción y el asesoramiento con el que Estados Unidos mantuvo durante más de medio siglo el dominio total de nuestro país y de Nuestra América.

Al aplicar los métodos correctos de lucha, los principios de respeto a la población y la política de guerra con el adversario -curando a los heridos y respetando la vida de los prisioneros sin una sola excepción en toda la guerra-, asestamos una derrota aplastante al aparato militar creado por los yankis, y le ocupamos finalmente las cien mil armas y los equipos de guerra que poseían y emplearon contra nuestro pueblo.

Pero fue necesario también derrotar en el campo ideológico el inmenso arsenal de que disponían, y el monopolio casi total de los medios de información con que inundaban al país de edulcoradas mentiras.

Los trabajadores sin empleo, los campesinos sin tierra, los obreros explotados, los ciudadanos analfabetos, los enfermos sin hospitales, los niños sin libros o sin escuelas, la interminable lista de ciudadanos heridos en su dignidad y sus derechos, eran incomparablemente más que la minoría rica, privilegiada y aliada al imperio.

Educación, ciencia, cultura y arte, deporte, las profesiones que entrañan el desarrollo humano, carecían de apoyo en nuestro país, dedicado al monocultivo de la caña y a otras actividades económicas subordinadas a bancos y empresas trasnacionales yankis, con las que el poderoso vecino del norte impone su “democracia”  y los “derechos humanos”.

Debo señalar que un espectáculo como el de La Colmenita -que hace unos días se exhibió en el teatro Karl Marx-, creado por el hijo de una de las personas asesinadas por los terroristas del Gobierno de Estados Unidos en el avión que partió de Barbados el 6 de octubre de 1976, no tiene rival en el mundo. Tanto el impresionante acto cultural de los pioneros, como el Congreso que clausuraron ese día, jamás serían posibles sin la educación que la Revolución ha brindado a los niños, adolescentes y jóvenes de nuestra Patria.

El 16 de abril de 1961, cuando se proclamó el carácter socialista de la Revolución, habían transcurrido dos años y tres meses desde el triunfo del Primero de Enero de 1959. Nuestro pequeño y victorioso Ejército Rebelde en su lucha por la liberación, solo contaba con las armas ocupadas a la tiranía, que en su inmensa mayoría fueron suministradas por Estados Unidos. Era imprescindible armar al pueblo.

Para no brindar pretextos que sirvieran de base a las agresiones de Estados Unidos, como hicieron en Guatemala, intentamos comprar y pagar al contado fusiles y otras armas en países de Europa, que tradicionalmente las exportaban a muchas naciones.

Adquirimos varias decenas de miles de fusiles semiautomáticos FAL calibre 7,62 con peines de 20 balas y las municiones correspondientes, entre ellas, las granadas antipersonales y antitanques de esas armas que fueron trasladadas en buques mercantes habituales, igual que hace cualquier país.

Pero ¿qué ocurrió con aquellas ingenuas compras de armas “no comunistas” y que por su calidad nos parecían excelentes?

El primer barco arribó a Cuba normalmente y con él, decenas de miles de fusiles FAL.

No había ilegalidad alguna, ni existían pretextos para las campañas contra Cuba.

Poco duró, sin embargo, aquella situación. El segundo barco arribó a un importante muelle de la capital, obreros portuarios y combatientes rebeldes descargaban los bultos, no existían entonces contenedores. Yo estaba en el cuarto o quinto piso del edificio del Instituto de Reforma Agraria, donde hoy se encuentra el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en las inmediaciones de la Plaza de la Revolución; allí tenía la oficina de trabajo cuando no me movía por cualquier parte de la ciudad o el país. El viejo Palacio de Gobierno había sido convertido en museo y el nuevo no estaba terminado. Era el 4 de marzo de 1960. Una fuerte explosión hizo trepidar el edificio; miré por instinto hacia el puerto, donde sabía que estaba descargándose el mercante francés La Coubre; una densa columna de humo ascendía desde aquel punto, no distante en línea recta. Comprendí en el acto lo ocurrido.

Imaginé las víctimas, bajé rápido, y con la pequeña escolta abordamos los carros, nos movimos hacia el puerto transitando por estrechas calles y elevado tránsito. Estaba ya muy próximo, cuando escucho una segunda explosión en el mismo punto. Se puede comprender la ansiedad que nos provocó aquella nueva explosión. Imaginé el daño ocasionado a los obreros y soldados que estarían ayudando a las víctimas de la primera. A duras penas logré que el carro se aproximara al muelle, donde pude observar el dramático pero heroico comportamiento de aquellos hombres.

Alrededor de 100 personas murieron; los heridos eran muchos y requeridos de atención urgente.

Al día siguiente, desde la Universidad, trasladamos los muertos por la ancha calle 23 hasta el mismo cementerio donde un año, un mes y 11 días después daríamos revolucionaria sepultura a las víctimas del bombardeo de los aviones yankis con insignias cubanas.

El 5 de marzo, por primera vez y de forma absolutamente espontánea, durante el sepelio de los obreros y combatientes vilmente asesinados, exclamé ¡Patria o Muerte! No se trataba de una frase: era una convicción profunda.

Muchas investigaciones estaban por hacerse, pero en ese instante no tenía ya dudas de la intencionalidad de la mencionada masacre. El mercante venía saboteado desde que zarpó de puerto europeo y el sabotaje era obra de expertos.

Dediqué la debida atención a las investigaciones requeridas. Necesitaba conocer si aquellas granadas, contenidas en las cajas donde se produjeron las explosiones, podían estallar por accidentes tales como la caída de una o algo similar. Para descartar esa posibilidad -que los especialistas previo estudio de los mecanismos de seguridad de las granadas habían desechado-, pedí que algunas cajas con granadas que venían en el barco fueran lanzadas desde mil metros de altura; observé las pruebas y ninguna granada estalló. Se indagaron todos los movimientos que aquel barco realizó y se hizo evidente que manos expertas realizaron aquel sabotaje, como parte del plan aprobado por la administración de Estados Unidos.

Habíamos recibido una lección de lo que podía esperarse del imperialismo. No vacilamos en dirigirnos a los soviéticos, con los cuales no teníamos contradicción de principios.

Se nos otorgaron los créditos pertinentes para adquirir aquellas armas. Desde que la URSS y otros países socialistas como la República Socialista de Checoslovaquia, la República Popular China y la República Popular Democrática de Corea comenzaron a suministrarnos armas, hasta hoy, más de mil barcos transportaron armas y municiones a Cuba sin que se produjera una explosión.

Nuestros propios buques han trasladado durante decenas de años gran parte del armamento empleado por las fuerzas internacionalistas cubanas sin que ninguno estallara.

El discurso que pronuncié el 16 de abril de 1961, en las honras fúnebres de las víctimas del traidor bombardeo del amanecer del día anterior, estaba dirigido a los compañeros del Ejército Rebelde, a las Milicias Nacionales Revolucionarias y al pueblo de Cuba. Reproduzco párrafos textuales e ideas, sin las cuales sería imposible conocer la importancia y el ardor de la batalla que se libró:

“Es la segunda vez que nos reunimos en esta misma esquina. La primera fue cuando la explosión de La Coubre, que le costó la vida a casi un centenar de obreros y soldados.”

“Desde el inicio del Gobierno Revolucionario el primer esfuerzo que realizaron los enemigos de la Revolución fue impedir que nuestro pueblo se armara.”

“…ante el fracaso de los primeros pasos de tipo diplomático, acudieron al sabotaje [...] para impedir que esas armas llegaran a nuestras manos…”

“Aquel brutal zarpazo costó la vida de numerosos obreros y soldados, [...] teníamos derecho a pensar que los culpables del sabotaje eran los que estaban interesados en que nosotros no recibiéramos esas armas…”

“…a todos nosotros, a nuestro pueblo, le quedó la profunda convicción de que la mano que había preparado aquel hecho bárbaro y criminal, era la mano de los agentes secretos del gobierno de Estados Unidos.”

“…para muchas personas en este país, y aun fuera, resultaba difícil creer que el gobierno de Estados Unidos fuese capaz de llegar a tanto; resultaba difícil creer que los dirigentes de un país fuesen capaces de llevar a la práctica procedimiento semejante. [...] todavía nosotros no habíamos podido adquirir la dura experiencia que hemos ido adquiriendo durante estos dos años y medio; todavía no conocíamos bien a nuestros enemigos; [...] todavía no sabíamos lo que era la Agencia Central de Inteligencia del gobierno de Estados Unidos; todavía no habíamos tenido oportunidad de ir comprobando, día a día, sus actividades criminales contra nuestro pueblo y nuestra Revolución.”

“…ya nuestro país venía sufriendo una serie de incursiones por parte de aviones piratas que un día lanzaban proclamas, otro día quemaban nuestras cañas, y otro día trataban de lanzar una bomba sobre uno de nuestros centrales azucareros.”

“…por el estallido de la bomba que iban a lanzar explotó el avión pirata con sus tripulantes, [...] en aquella ocasión, no pudo el gobierno de Estados Unidos negar, como lo venía haciendo, que aquellos aviones salían de sus costas; [...] ante la documentación ocupada intacta [...] no pudo negar la realidad, [...] se decidieron por pedirnos una excusa y darnos una explicación.”

“Sin embargo, los vuelos no se paralizaron. [...] y en una ocasión una de aquellas incursiones costó a nuestro país un saldo elevado de víctimas.  Sin embargo, ninguno de aquellos hechos tenía el carácter de un ataque militar…”

“Nunca se había llevado a cabo una operación que revistiera todas las características de una operación de carácter netamente militar.”

“…semanas atrás, una embarcación pirata penetró en el puerto de Santiago de Cuba, cañoneó la refinería que está allí instalada, y al mismo tiempo causó víctimas con sus disparos entre soldados y marinos que estaban destacados a la entrada de la bahía.”

“…una operación de ese tipo, con embarcaciones de aquella naturaleza, no podía llevarse a cabo si no era con barcos facilitados por los norteamericanos y abastecidos por los norteamericanos en algún lugar de la zona del Caribe.”

“…este continente sí había sabido lo que eran desembarcos de tropas extranjeras. Y lo había sabido en México, [...] en Nicaragua, [...] en Haití, [...] en Santo Domingo [...] y todos estos pueblos habían tenido oportunidad de saber lo que eran las intervenciones de la infantería de marina de Estados Unidos.”

“…lo que ningún pueblo de este continente había tenido oportunidad de conocer era esa acción sistemática por parte de los servicios secretos del gobierno de Estados Unidos [...] lo que nunca un pueblo de este continente había tenido que conocer era la lucha contra la Agencia Central de Inteligencia [...] empeñada a toda costa, cumpliendo instrucciones de su gobierno, [...] en destruir sistemáticamente el fruto del trabajo de un pueblo, en destruir sistemáticamente los recursos económicos, los establecimientos comerciales, las industrias, y lo que es peor: vidas valiosas de obreros, de campesinos y de ciudadanos laboriosos y honestos de este país.”

“Pero con todo eso, ninguno de los hechos anteriores había revestido, como en el caso de ayer, una agresión de carácter típicamente militar.  No se trató del vuelo de un avión pirata, no se trató de la incursión de un barco pirata: se trató nada menos que de un ataque simultáneo en tres ciudades distintas del país, a la misma hora, en un amanecer; se trató de una operación con todas las reglas de las operaciones militares.

“Tres ataques simultáneos al amanecer, a la misma hora, en la ciudad de La Habana, en San Antonio de los Baños y en Santiago de Cuba [...] llevados a cabo con aviones de bombardeo tipo B-26, con lanzamiento de bombas de alto poder destructivo, con lanzamiento de rockets y con ametrallamiento sobre tres puntos distintos del territorio nacional.  Se trató de una operación con todas las características y todas las reglas de una operación militar.

“Fue, además, un ataque por sorpresa; fue un ataque similar a esos tipos de ataques con que los gobiernos vandálicos del nazismo y del fascismo acostumbraban a agredir a las naciones. [...] Los ataques armados sobre los pueblos de Europa por las hordas hitlerianas fueron siempre ataques de este tipo: ataques sin previo aviso, ataques sin declaración de guerra, ataque artero, ataque traicionero, ataque por sorpresa. Y así fueron invadidos por sorpresa Polonia, Bélgica, Noruega, Francia, Holanda, Dinamarca, Yugoslavia y otros países de Europa.”

Les recordé lo que habían hecho los militaristas japoneses con la base norteamericana de Pearl Harbor en diciembre de 1941:

“…no pretendemos con esto hacer comparaciones -dije-, porque cuando los japoneses luchaban contra los norteamericanos, era una pugna entre dos países imperialistas, una pugna entre dos países capitalistas, una pugna entre dos gobiernos explotadores, era una pugna entre dos gobiernos colonialistas, una pugna entre dos gobiernos que intentaban dominar los mercados, las materias primas y la economía de una parte considerable del mundo.”

“Nos diferenciamos de Estados Unidos en que Estados Unidos es un país que explota a otros pueblos, en que Estados Unidos es un país que se ha apoderado de una gran parte de los recursos naturales del mundo, y que hace trabajar en beneficio de su casta de millonarios a decenas y decenas de millones de trabajadores en todo el mundo.”

“¡Nosotros, con nuestra Revolución, no solo estamos erradicando la explotación de una nación por otra nación, sino también la explotación de unos hombres por otros hombres!”

“Estados Unidos constituye políticamente hoy un sistema de explotación de otras naciones por una nación, y un sistema de explotación del hombre por otros hombres.

“Por eso, la pugna entre Japón y Estados Unidos era una pugna entre sistemas similares; la pugna entre Estados Unidos y Cuba es una pugna de principios distintos, es decir, es una pugna entre los que carecen de todo principio humano y los que hemos enarbolado la defensa de los principios humanos.”

“Sin embargo, ¡cómo sirven estos hechos para comprender!, ¡cómo sirven estos hechos para enseñarnos las realidades del mundo!, ¡cómo sirven estos hechos para educar a nuestro pueblo! Son caras las lecciones, son dolorosas las lecciones, son sangrientas las lecciones, pero ¡cómo aprenden los pueblos con esos hechos!, ¡cómo aprende nuestro pueblo!, ¡cómo se educa y cómo se crece nuestro pueblo!”

“…por algo somos en estos instantes uno de los pueblos que más ha aprendido, en menos tiempo, en la historia del mundo.”

“¡Qué difícil era saber lo que pasaba en el mundo cuando a nuestro país no llegaban más noticias que las noticias norteamericanas! ¡Cuánto engaño inculcarían en nosotros y de cuántas mentiras nos harían víctima! Si alguno le quedara alguna duda, si alguno en este país de buena fe -y no hablo de la miserable gusanera, hablo de hombres y mujeres capaces de pensar honradamente, aunque no pensaran como nosotros-, si alguno le quedara alguna duda, si alguno creyera que quedara un ápice de honra en la política yanki, si alguno creyera que quedara un ápice de moral en la política yanki, si alguno creyera que quedara un átomo de vergüenza o de honradez o de justicia en la política yanki…”

“Si alguno en este país, que ha tenido el privilegio de ver convertirse a todo un pueblo en un pueblo de héroes y en un pueblo de hombres dignos y valientes; si alguno en este país, cuyo cúmulo de mérito, de heroísmo y de sacrificio crece por día, tuviese o albergase todavía alguna duda; si aquellos que no pensaran como nosotros creen que enarbolan o defienden una bandera honrada, creen que enarbolan o defienden una bandera justa, y por creer eso son proyankis y son defensores del gobierno de Estados Unidos; si alguno de buena fe quedara en nuestro país de esos, sirvan estos hechos [...] para que no les quede ya ninguna duda.

“En el día de ayer, como todo el mundo sabe, aviones de bombardeo divididos en tres grupos, a las 6:00 en punto de la mañana penetraron en el territorio nacional procedentes del extranjero y atacaron tres puntos del territorio nacional; en cada uno de esos puntos los hombres se defendieron heroicamente, en cada uno de esos puntos corrió la sangre valerosa de los defensores, en cada uno de esos puntos hubo miles y cuando no cientos y cientos de testigos de lo que allí ocurrió.  Era, además, un hecho que se esperaba; era algo que todos los días se estaba esperando; era la culminación lógica de las quemas a los cañaverales, de los centenares de violaciones a nuestro espacio aéreo, de las incursiones aéreas piratas, de los ataques piratas a nuestras refinerías por embarcación que penetró en una madrugada; era la consecuencia de lo que todo el mundo sabe; era la consecuencia de los planes de agresión que se vienen fraguando por Estados Unidos en complicidad con gobiernos lacayos en América Central; era la consecuencia de las bases aéreas que todo el pueblo sabe y todo el mundo conoce, porque lo han publicado hasta los propios periódicos y agencias de noticias norteamericanas, y las propias agencias y los propios periódicos se han cansado de hablar de los ejércitos mercenarios que organizan, de los campos de aviación que tienen preparados, de los aviones que les había entregado el gobierno de Estados Unidos, de los instructores yankis, de las bases aéreas establecidas en territorio guatemalteco.”

“¿Creen ustedes que el mundo iba a enterarse del ataque a Cuba, creen ustedes que el mundo iba a enterarse de lo ocurrido, creen ustedes o concibieron ustedes que fuese posible intentar apagar en el mundo el eco de las bombas y los rockets criminales que tiraron ayer en nuestra patria?, ¿que eso se le habría ocurrido a alguien en el mundo?, ¿que alguien pudiese tratar de engañar al mundo entero, tratar de ocultarle la verdad al mundo entero, tratar de estafar al mundo entero?  Pues bien, en el día de ayer no solo atacaron nuestra tierra, en ataque artero y criminal preparado, y que todo el mundo sabía, y con aviones yankis, y con bombas yankis, y con armas yankis, y con mercenarios pagados por la Agencia Central de Inteligencia yanki; no solamente hicieron eso, y no solamente destruyeron bienes nacionales, y no solamente destruyeron vidas de jóvenes, muchos de los cuales no habían cumplido todavía ni los 20 años, sino que además, además, el gobierno de Estados Unidos ha intentado en el día de ayer estafar al mundo. [...] de la manera más cínica y más desvergonzada que pudo concebirse jamás.”

“…lo que le dijeron al mundo, y lo que tal vez les han hecho creer a decenas y a decenas de millones de seres humanos, lo que publicaron ayer miles y miles de periódicos, lo que pronunciaron ayer miles y miles de estaciones de radio o de televisión, de lo que pasó en Cuba, de lo cual supo el mundo, o una gran parte del mundo, una parte considerable del mundo, a través de las agencias yankis.”

“‘Miami, abril 15. UPI. Pilotos cubanos que escaparon de la fuerza aérea de Fidel Castro, aterrizaron hoy en Florida con bombarderos de la Segunda Guerra Mundial tras haber volado instalaciones militares cubanas para vengar la traición de un cobarde entre ellos.  Uno de los bombarderos B-26 de la fuerza aérea de Cuba aterrizó en el aeropuerto internacional de Miami, acribillado por el fuego de artillería antiaérea y de ametralladoras, y con solo uno de sus dos motores en funcionamiento.  Otro descendió en la estación aérea de la marina en Cayo Hueso; un tercer bombardero aterrizó en otro país extranjero [...] Circulan versiones no confirmadas de que otro avión, otro aeroplano, se estrelló en el mar cerca de la isla Tortuga.  De todos modos, la marina de Estados Unidos investiga el caso. Los pilotos que pidieron no se divulgaran su identidad descendieron de sus aviones vistiendo sus uniformes de maniobra, e inmediatamente solicitaron asilo en Estados Unidos’.”

“…’Edward Ahrens, director del Servicio de Inmigración de Miami, declaró que las solicitudes están a consideración.  El aviador con bigotes que descendió en Miami expresó a los funcionarios de inmigración que él y otros tres pilotos de la fuerza aérea cubana tenían proyectado desde hacía meses escapar de la Cuba de Castro.  Añadió que a causa de la traición de Galo fue que él y los otros dos resolvieron darle una lección con el bombardeo y ametrallamiento de las instalaciones de las bases aéreas en su camino hacia la libertad.  Dijo que él había actuado sobre su propia base, la de San Antonio de los Baños, y que los otros pilotos atacaron otras.  Este piloto se mostró dispuesto a conversar con los periodistas, pero inclinó la cabeza y se puso anteojos para el sol cuando los fotógrafos intentaron tomarle vistas.

“‘Explicó que -óigase bien qué tamaña mentira y qué cosa tan absurda-, que él y los otros pilotos habían dejado familia en Cuba y temía represalia de Castro contra sus parientes.’ Es decir que afirman que se robaron los aviones, que desertaron y que no dicen sus nombres para que no sepan cómo se llaman los que se robaron los aviones y los que desertaron.  Y eran pilotos de la fuerza aérea, dicen ellos.”

“Cables de la AP:

“‘Miami, 15.  AP -lo que le han dicho al mundo-, Miami 15, AP. Tres pilotos cubanos de bombarderos, temiendo ser traicionados en sus planes para escapar del gobierno de Fidel Castro, huyeron hoy a Estados Unidos después de ametrallar y bombardear los aeropuertos en Santiago y La Habana.

“‘Uno de los dos bombarderos bimotores, de la época de la Segunda Guerra Mundial, aterrizó en el aeropuerto internacional de Miami, con un teniente en los controles del avión.  Refirió la forma en que él y otros tres de los 12 pilotos de aviones B-26, que son los que quedan en la fuerza aérea cubana, proyectaron durante meses huir de Cuba.

“‘El otro avión, con dos hombres a bordo, aterrizó en la estación aeronaval de Cayo Hueso. Los nombres de los pilotos fueron mantenidos en reserva.  Las autoridades de inmigración pusieron en custodia a los cubanos y confiscaron los aviones’.”

“‘…vean ustedes a qué grado de cinismo llegan, [...] hasta qué punto son desvergonzados los funcionarios y dirigentes del imperialismo; [...] llegan a inventar hasta en detalles una leyenda truculenta que no la cree ni el gato, creo que ni la ‘gatica de María Ramos’. Dice el piloto       -vean la historia que entrega a la publicidad, para revestir toda la noticia con detalles, para hacer el truco completo, con todos los detalles, vean la historia que inventan-:

“‘Soy uno de los 12 pilotos de aviones B-26 que permanecí en la fuerza aérea de Castro después de la deserción de Díaz Lanz, exjefe de la fuerza aérea cubana, y de las purgas que siguieron.  Tres de mis compañeros pilotos y yo habíamos proyectado, durante meses, la forma de poder escapar de la Cuba de Castro. Antier me enteré de que uno de los tres, el teniente Alvaro Galo -hasta un nombre, toman el nombre de uno de los aviadores de las FAR, ponen un nombre; ¡a qué extremo llegan de cinismo y de desfachatez!-, antier me enteré de que uno de los tres, el teniente Alvaro Galo, quien es piloto de avión B-26, número FAR-915 -resulta que el piloto, precisamente, está en Santiago, da la casualidad que está destacado en Santiago-, había estado conversando con un agente de Ramiro Valdés, el jefe del G-2.  Alerté a los otros dos, y decidimos entonces que probablemente Alvaro Galo, quien siempre había actuado algo así como un cobarde, nos había traicionado.  Decidimos entonces tomar una acción inmediata.  Ayer por la mañana me destacaron a la patrulla de rutina desde mi base, San Antonio de los Baños, sobre una sección de Pinar del Río, y alrededor de Isla de Pinos.  Les avisé a mis amigos en el Campo Libertad, y ellos estuvieron de acuerdo en que debíamos actuar.  Uno de ellos debía volar hacia Santiago; el otro presentó como excusa que deseaba revisar su altímetro; ellos iban a despegar del Campo Libertad a las 6:00 -en el Campo Libertad no había ningún avión B-26, había aviones con desperfectos.  Yo estuve en el aire a las 6:05; debido a la traición de Alvaro Galo, habíamos convenido en darle una lección, de modo que volé de regreso a San Antonio, donde su avión está estacionado e hice dos pases de acribillamiento sobre su avión, y sobre tres más estacionados cerca.  Al retirarme fui tocado por fuego de armas cortas, y entonces adopté una acción evasiva.  Mis camaradas ya habían salido con anterioridad para atacar campos aéreos que habíamos convenido que deberían atacarse.  Luego, debido a estar bajo de gasolina, tuve que entrar a Miami, debido a que no podía llegar a nuestro destino, que ya habíamos convenido.  Puede ser que ellos se hayan dirigido a ametrallar otros campos antes de retirarse, tales como la playa de Baracoa, donde Fidel guarda su helicóptero’.

“Es decir que esto es lo que le han dicho al mundo.  No solamente la UPI y la AP dan al mundo la noticia de que ‘aviones cubanos’, ‘que se fueron con los aviones y bombardearon’, sino que además distribuyen por el mundo esta historieta, ¿y qué creen ustedes que decenas de millones de personas han leído y han oído ayer en el mundo, publicado por miles y miles de periódicos distintos, estaciones de radio y televisión?, ¿qué creen ustedes que han dicho en Europa, en muchos sitios de América Latina, en muchas partes del mundo?

“No solamente han afirmado semejante cosa, sino que han hecho toda una historia completa, con detalles y nombres, de cómo fraguaron todo. En Hollywood nunca habían llegado a tanto.”

“‘México D.F., 15. AP. El bombardeo de bases cubanas por aviones cubanos desertores fue acogido aquí con muestras de agrado por la mayor parte de los diarios, que se unieron con los grupos de cubanos exilados para decir que el bombardeo era el comienzo de un movimiento de liberación del comunismo.  El gobierno guardó silencio, en tanto que grupos de estudiantes izquierdistas y comunistas apoyaron la declaración del embajador cubano, José Antonio Portuondo, de que los ataques aéreos fueron ataques cobardes y desesperados de los imperialistas. Entre los cubanos exilados se notaba gran actividad. Una fuente cubana comentó que el nuevo gobierno cubano en el exilio se trasladará a Cuba a poco de la primera ola de invasión contra el régimen cubano de Fidel Castro, para establecer un gobierno provisional, que se espera sea reconocido rápidamente por muchos países latinoamericanos anticastristas’.”

“Ambas agencias dan a la publicidad la siguiente noticia:

“‘Una declaración entregada por el doctor Miró Cardona -esto es de AP y de UPI-: un heroico golpe en favor de la libertad cubana fue asestado esta mañana por cierto número de oficiales de la fuerza aérea cubana.  Antes de volar con sus aviones a la libertad, estos verdaderos revolucionarios trataron de destruir el mayor número posible de aviones militares de Castro.  El Consejo Revolucionario se enorgullece de anunciar que sus planes fueron realizados con éxito, y que el consejo ha tenido contacto con ellos y ha estimulado a esos valientes pilotos.  Su acción es otro ejemplo de la desesperación que a los patriotas de todas las capas sociales pueden ser arrastradas bajo la implacable tiranía de Castro.  Mientras Castro y sus partidarios tratan de convencer al mundo -oigan bien-, mientras Castro y sus partidarios tratan de convencer al mundo de que Cuba ha sido amenazada de invasión desde el extranjero, este golpe en favor de la libertad, como otros anteriores, fue asestado por cubanos residentes en Cuba que se decidieron a luchar contra la tiranía y la opresión o morir en el intento.  Por razones de seguridad no se darán a conocer más detalles’.

“Miró Cardona era precisamente el jefe del gobierno provisional que Estados Unidos tenía junto a un avión con las maletas listas para aterrizar en Playa Girón tan pronto la cabeza de playa estuviese asegurada.”

“…no termina ahí; ahora vamos a acabar de desenmascarar a ese farsante que tiene el imperialismo allí en la ONU, y que posó de hombre ilustre, liberal, de izquierda, etcétera, etcétera, el señor Adlai Stevenson [...]. Sigue la estafa, es decir que sigue la estafa al mundo: ya la UPI, la AP, han regado la historieta, miles de periódicos y ellos mismos lo publican, que los principales periódicos acogieron con agrado la noticia de la deserción de esos pilotos.

“El cúmulo de mentiras no era todavía suficiente.”

“‘El embajador norteamericano Adlai Stevenson rechazó las afirmaciones de Roa y reiteró la declaración del presidente John F. Kennedy de que bajo ninguna circunstancia -repito-, en ninguna circunstancia habrá  intervención de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Cuba.  Stevenson mostró a la comisión fotografías de United Press International, que muestran dos aviones que aterrizaron hoy en Florida después de haber participado en la incursión contra tres ciudades cubanas’.”

“‘Tiene la marca de la fuerza aérea de Castro en su cola -expresó, señalando una de ellas-; tiene la estrella y las iniciales cubanas; son claramente visibles.  Con gusto exhibiré esta foto.  Stevenson añadió que los dos aviones en cuestión estaban piloteados por oficiales de la fuerza aérea cubana, y tripulados por hombres que desertaron del régimen de Castro.  Ningún personal de Estados Unidos participó en el incidente de hoy, y no fueron de Estados Unidos los aeroplanos -recalcó-, fueron aviones del propio Castro que despegaron de sus propios campos.

“‘El ministro cubano dijo que ‘las incursiones de esta madrugada indudablemente son el prólogo de una tentativa de invasión en gran escala, organizada, abastecida y financiada por Washington.  El gobierno de Cuba, dijo Roa, acusa solemnemente al gobierno de Estados Unidos ante esta comisión y ante la opinión pública del mundo de intentar emplear la fuerza para zanjar sus diferencias con los estados miembros”.

“Aquí tenemos, como pocas veces ha tenido ningún pueblo, la oportunidad de conocer por dentro, y por fuera, y por los costados, y por abajo, y por arriba, qué es el imperialismo; [...] cómo funciona todo su aparato financiero, publicitario, político, mercenario, cuerpos secretos, funcionarios, que con tanta tranquilidad, que de manera tan inaudita estafan al mundo.”

“Es decir que organizan el ataque, preparan el ataque, entrenan a los mercenarios, les entregan aviones, les entregan bombas, preparan los aeropuertos, lo sabe todo el mundo, ocurre el ataque, y afirman, tranquilamente, ante ese mundo - ¡un mundo que saben se levantaría indignado ante una violación tan monstruosa, tan cobarde, [...] de los derechos de los pueblos, y de la paz!

“Y estos miserables imperialistas, después de sembrar el luto en más de media docena de hogares, después de asesinar a un puñado de jóvenes, que no eran millonarios, ¡porque esos que hemos venido a enterrar no son millonarios parasitarios, no son mercenarios vendidos al oro de ningún extranjero, no son ladrones, son hijos entrañables de nuestro pueblo!; jóvenes obreros, hijos de familias humildes, que no le roban a nadie, que no explotan a nadie, que no viven del sudor, ni del trabajo de nadie, y que tienen derecho a la vida más que los millonarios, ¡y que tienen derecho a la vida, más que los parásitos! [...] Porque no viven del trabajo de los demás, como los millonarios yankis; no viven del oro extranjero, como los mercenarios, gusanos vendidos al imperialismo; no viven del vicio, no viven del robo; y tienen derecho a que se respete su vida, ¡y ningún miserable millonario imperialista tiene derecho a mandar aviones, ni bombas, ni cohetes, para destruir esas vidas jóvenes y queridas de la patria!”

“…los que estén de acuerdo con semejante crimen, los que estén de acuerdo con semejante salvajada, los que se venden miserablemente y apoyan las actividades de esos criminales, los que conspiran contra la patria, en la calle, en las iglesias, en las escuelas, en dondequiera, ¡merecen que la Revolución los trate como se merecen!”

“El imperialismo proyecta el crimen, organiza el crimen, arma a los criminales, entrena a los criminales, paga a los criminales, vienen los criminales y asesinan a siete hijos de obreros, aterrizan tranquilamente en Estados Unidos, y, aun cuando el mundo entero sabía sus andanzas, declaran entonces que eran pilotos cubanos, preparan la historieta truculenta y novelesca, la riegan por todo el mundo, la publican en todos los periódicos, estaciones de radio y televisión…”

“¿Queda algún cubano honesto que no comprenda?, ¿queda algún cubano honesto que lo dude? [...] que vayan allí y comprueben por sí mismo si hay una sola verdad en lo que han dicho; que comprueben allí cómo reaccionarios, imperialistas y clero farsante engañan y estafan al mundo, cómo engañan y estafan a los pueblos, y cómo es hora de que los pueblos se sacudan de la explotación, del engaño y de la estafa de los imperialistas y de cuanto farsante hay en el mundo, ¡cueste lo que cueste zafarse de ese yugo!”

“…concibo que el señor presidente de Estados Unidos tenga aunque sea un átomo de pudor, y si el señor presidente de Estados Unidos tiene un átomo de pudor, el Gobierno Revolucionario de Cuba lo emplaza ante el mundo [...] ¡a que presente ante las Naciones Unidas los pilotos y los aviones que dice que salieron del territorio nacional!”

“…Cuba demandará ante las Naciones Unidas que sean presentados allí los aviones y los pilotos que dicen desertaron de la fuerza aérea…”

“…¿por qué no los presentan?  Naturalmente que el señor Presidente de Estados Unidos tendría derecho a que no lo llamaran mentiroso. [...] ¿quiere el señor Presidente de Estados Unidos que nadie tenga derecho a llamarlo mentiroso?, ¡presente ante las Naciones Unidas los dos pilotos…!”

“…si el Presidente de Estados Unidos no presenta ante las Naciones Unidas esos pilotos, para demostrar  [...] que esos pilotos estaban aquí y desertaron de aquí, entonces no solo el Gobierno Revolucionario cubano, sino todo el mundo, tendrá derecho a llamarlo ¡mentiroso!”

“…al gobierno imperialista de Estados Unidos no le quedará más remedio que confesar que los aviones eran suyos, que las bombas eran suyas, que las balas eran suyas, que los mercenarios fueron organizados, entrenados y pagados por él, que las bases estaban en Guatemala, y que de allí partieron a atacar nuestro territorio, y que los que no fueron derribados fueron allí a salvarse en las costas de Estados Unidos donde han recibido albergue.”

“… ¿cómo puede el gobierno de Estados Unidos mantener esa mentira?”

“…no estamos en la época de la diligencia, estamos en la época del radio, y las verdades de un país se pueden llevar muy lejos.”

“…lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba.”

“…lo que no pueden perdonarnos, [...] es que hayamos hecho una Revolución socialista…”

“¡Y que esa Revolución socialista la defendemos con esos fusiles!; ¡y que esa Revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores!”

“…esa Revolución no la defendemos con mercenarios; esa Revolución la defendemos con los hombres y las mujeres del pueblo.”

“… ¿Acaso las armas las tiene el mercenario?  ¿Acaso las armas las tiene el millonario? Porque mercenario y millonario son la misma cosa. ¿Acaso las armas las tienen los hijitos de los ricos? ¿Acaso las armas las tienen los mayorales? ¿Quién tiene las armas? ¿Qué manos son esas que levantan esas armas?  [...] ¿Son manos de ricos? ¿Son manos de explotadores?  ¿Qué manos son esas que levantan esas armas? ¿No son manos obreras? ¿No son manos campesinas? ¿No son manos endurecidas por el trabajo? ¿No son manos creadoras? ¿No son manos humildes del pueblo? ¿Y cuál es la mayoría del pueblo?, ¿los millonarios o los obreros?, ¿los explotadores o los explotados?, ¿los privilegiados o los humildes?…”

“Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida.

“Obreros y campesinos, hombres y mujeres humildes de la patria ¿juran defender hasta la última gota de sangre esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes?

“Compañeros obreros y campesinos de la patria, el ataque de ayer fue el preludio de la agresión de los mercenarios, el ataque de ayer que costó siete vidas heroicas, tuvo el propósito de destruir nuestros aviones en tierra, mas fracasaron, solo destruyeron tres aviones, y el grueso de los aviones enemigos fue averiado o abatido.  Aquí, frente a la tumba de los compañeros caídos; aquí, junto a los restos de los jóvenes heroicos, hijos de obreros e hijos de familias humildes, reafirmemos nuestra decisión, de que al igual que ellos pusieron su pecho a las balas, al igual que ellos dieron su vida, vengan cuando vengan los mercenarios, todos nosotros, orgullosos de nuestra Revolución, orgullosos de defender esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, no vacilaremos, frente a quienes sean, en defenderla hasta nuestra última gota de sangre.”

El final de aquel discurso fue, sin duda, una encendida arenga de respuestas y preguntas revolucionarias. Al final, di vivas a la clase obrera, a los campesinos, a los humildes, a la Revolución Socialista, a los mártires de la Patria, y finalicé con “¡Patria o Muerte!” que se hizo habitual desde que dimos sepultura a los caídos hacía más de un año en la explosión de La Coubre.

Lo que nadie sabía es que, mientras yo hablaba ya casi de noche y próximo a finalizar el discurso, un compañero de la escolta se acercó a mí y me comunicó que el enemigo estaba desembarcando por las proximidades de la bahía de Cabañas, al Oeste de La Habana.

El desembarco era absolutamente lógico y esperado, después del ataque para destruir nuestra pequeña fuerza aérea al amanecer del día anterior. Hice entonces lo que nunca hice antes al finalizar un discurso. Después de la habitual frase de ¡Patria o Muerte! continué hablando brevemente. En realidad procedí a darle instrucciones a los combatientes.

Tras los aplausos finales, dije textualmente: “Al combate…  Vamos a cantar el Himno Nacional, compañeros.” (Los presentes entonan el Himno Nacional).

“Compañeros, todas las unidades deben dirigirse hacia la sede de sus respectivos batallones, en vista de la movilización ordenada para mantener el país en estado de alerta ante la inminencia que se deduce de todos los hechos de las últimas semanas y del cobarde ataque de ayer, de la agresión de los mercenarios. Marchemos a las Casas de los Milicianos, formemos los batallones y dispongámonos a salirle al frente al enemigo, con el Himno Nacional, con las estrofas del himno patriótico, con el grito de ‘al combate’, con la convicción de que ‘morir por la patria es vivir’ y que ‘en cadenas vivir es vivir en afrentas y oprobios sumidos’.

“Marchemos a nuestros respectivos batallones y allí esperen órdenes, compañeros.”

Después del acto me trasladé al “Punto Uno”, nombre en clave del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, para conocer la situación.

No se había producido desembarco alguno, era un simulacro instrumentado por la Marina de Estados Unidos. Se revisó la situación y se dieron instrucciones.

Después, me retiré alrededor de las 12 de la noche. Persuadido de que el enemigo estaba a punto de actuar, decidí ganar unas horas al sueño.

Roxana Rodríguez, fallecida hace unos días, esposa del entonces director del Plan de Desarrollo de la Ciénaga de Zapata, Abraham Maciques, testimonió que ella llamó a Celia para comunicarle que el teniente Antelo Fernández, jefe de la unidad militar de Jagüey Grande, le había informado de un desembarco por Playa Larga, y se escuchaban fuertes disparos de ametralladoras y cañonazos en aquel punto.

En una nota transmitida por Celia al “Punto Uno”, afirma que tuvo comunicación con el Central Australia y pudo comprobar que estaban atacando Playa Girón y Playa Larga.

La nota del Puesto de Mando señala las 03:29 del 17 de abril de 1961.

Revisando mis propias palabras en el programa televisivo Universidad Popular, es decir, tres días después de la victoria, hablé de las 03:15 como la hora en que recibí la noticia. Celia realmente no perdía un minuto ante cualquier situación.

Desde ese momento ocurrieron acontecimientos difíciles de creer. Sobre ellos escribo una síntesis a partir de la cual se podría indagar la historia detallada y objetiva de los hechos que alguien con tiempo, salud y energía suficiente, podría reconstruir.

Lo importante es la esencia, que nunca debe ser alterada. Los detalles son de especial significación para los historiadores más rigurosos. En este caso, mi interés se relaciona con el deseo de que nuestra juventud tenga acceso a los acontecimientos ocurridos en aquellos años decisivos, que conozca la contienda en la que sus antecesores arriesgaron su existencia por la Revolución y por la inmensa riqueza cultural que hoy poseen nuestros jóvenes, y a los cuales corresponde seguir defendiéndola.

“¡Patria es humanidad!”

Como expliqué al programa Universidad Popular “…me comunican y le comunican a los demás compañeros que se estaba combatiendo en Playa Girón y Playa Larga, donde el enemigo había desembarcado…”.

“Mandamos a comprobar, a ratificar. En estas cosas siempre hay que tener la seguridad, porque luego llegan las noticias de que hay barcos por tal punto, hay barcos por otro punto [...] el hecho es que ya, de una manera cierta, total, y con los primeros heridos de los combates, llega la noticia de que una fuerza invasora está cañoneando fuertemente con bazucas, con cañones sin retroceso, y con ametralladoras 50 y con cañones de barcos. Están atacando a Playa Girón y Playa Larga en la Ciénaga de Zapata. Ya no había la menor duda de que efectivamente estaba produciéndose un desembarco por aquel punto, y que aquel desembarco venía fuertemente apoyado por armas pesadas.”

“Las microondas de Playa Girón y Playa Larga estuvieron comunicando el resultado del ataque [...] hasta el mismo momento en que como consecuencia del ataque mismo dejaron de funcionar [...] y de tres a cuatro de la mañana ya no hay más noticias de Playa Larga y de Playa Girón.”

“La península de Zapata tiene estas características: este pedazo de tierra firme a la orilla de la costa [...] tierra firme rocosa y de monte [...] Pero por el norte de este pedazo de tierra firme hay una zona de ciénaga absolutamente intransitable.”

“Antes no existía la menor comunicación [...] un ferrocarril de vía estrecha era la única comunicación que tenían los campesinos en esa zona.”

“Había doscientos maestros en la zona de la Ciénaga de Zapata, alfabetizando, en el momento que se produce la invasión.”

“Era uno de los lugares pilotos de la Campaña de Alfabetización. Todos estos pueblos -Jagüey Grande, Covadonga, Australia-, [...] no tenían acceso al mar, eran ciénaga exclusivamente. Ahora toda esa gente tiene playa. A Playa Larga y Playa Girón van miles de personas los domingos, aún cuando no están terminadas.”

“Hay [...] trescientos hijos de campesinos de la ciénaga que están en La Habana estudiando cerámica, curtido de pieles, mecánica, carpintería.”

“Se había convertido la Ciénaga de Zapata en un lugar de los más concurridos y de los más visitados.”

En julio de 1976 comenté al cineasta de la televisión sueca, Gaetano Pagano:

“Ellos desembarcaron por un lugar donde podían sostenerse un tiempo, porque era un lugar muy difícil de recuperar, puesto que las carreteras de acceso tienen que atravesar varios kilómetros de ciénaga, intransitable, se convertía en una especie de Paso de las Termópilas.”

La costa de Playa Larga, que pretendían ocupar los mercenarios, está ubicada a una distancia de 29 kilómetros del pequeño central Australia. De Playa Larga a Girón, por carretera muy próxima al mar, son 39 kilómetros, para un total de 68 kilómetros entre Australia y Playa Girón. Al Norte de Girón, a 11 kilómetros, está Cayo Ramona, que no está rodeado de mar; es un espacio de tierra firme rodeado de ciénaga. A 14 kilómetros de Girón, está San Blas; a 30 kilómetros, está Covadonga; 36 kilómetros hacia el nordeste se encuentra Horquita; y a 44 kilómetros, Yaguaramas.

En la Sierra Maestra yo no tenía escolta de seguridad, ni la necesitaba. Marchaba con la tropa y cuando me movía de un punto a otro era acompañado por personas que me ayudaban en diversas tareas. Los responsables de armas, servicios de salud, abastecimientos y transporte, se movían en sus respectivas tareas, hasta el final de la guerra. Celia se ocupaba de la logística del pequeño grupo que me acompañaba, y de los combatientes de la Columna 1.

Cuando el colapso de la tiranía, me movía hacia la capital con una fuerza de la Columna 1 y los tanques, la artillería y dos mil soldados de las tropas élites -derrotadas en la contraofensiva y la ofensiva rebelde ya narradas en los textos correspondientes-, se unieron a nosotros, que curábamos a los soldados heridos en combate y respetábamos a los prisioneros sin una sola excepción. Los llevaba conmigo porque la situación en la Capital no estaba todavía bien definida. Camilo y Che recibieron instrucciones de avanzar rápidamente por la Carretera Central y ocupar el Campamento de Columbia y la Cabaña, respectivamente. Tuve entonces, por primera vez, una escolta de combatientes seleccionados por Raúl de las fuerzas del Segundo Frente Oriental Frank País.

Fueron excelentes, y me acompañaron durante más de dos años. Luego marcharon a otras tareas importantes de la Revolución.

La seguridad pasó a ser tarea del Ministerio del Interior, bajo la dirección del compañero Ramiro Valdés y sus asesores. Ramiro fue combatiente del Mocada, del Granma, e invasor junto al Che. Nunca objeté a ninguna de las personas escogidas. Eran, como norma, jóvenes procedentes de humildes familias campesinas y obreras de conocidas ideas de izquierda.

Como se sabe, en nuestro país había un caos ideológico sembrado por los yankis, que dominaban más por la mentira y la ignorancia que por la fuerza.

Los nuevos compañeros de la escolta recibían cursos rápidos de entrenamiento para su tarea y eran, por lo general, valientes y decididos, pero no tenían experiencia combativa alguna.

Eso no me preocupaba mucho. Me importaban sobre todo las cualidades personales de cada uno de ellos. Entre otras cosas, que manejaran bien las armas y los carros. Todos teníamos muchas cosas que aprender.

Les voy a contar lo que uno de ellos textualmente dijo, y consta por escrito en un testimonio suyo, sobre lo ocurrido la madrugada del 17 de abril cuando llegó la noticia del desembarco:

“Yo estaba de guardia en el pasillo frente a la escalera y recuerdo que cerca de la madrugada comenzó un movimiento anormal en el piso. De pronto el Comandante se levantó y empezó a pedir llamadas telefónicas a distintos jefes militares. Mientras se comunicaban, daba constantes paseos de un lado al otro y decía: ‘Ya desembarcaron y por donde me lo suponía. Pero no importa: ¡Vamos a aplastarlos!’ [...] ‘¡Vámonos!’ Yo pensé: ¡Ahora sí se jodió esto, los americanos están desembarcando y este hombre se ha vuelto loco! Salimos rápido para el Punto Uno.”

Bienvenido estaba realmente asustado ese día.

En el “Punto Uno” estaban reunidos, en la madrugada del 17 de abril, el comandante Sergio del Valle Jiménez, jefe del Estado Mayor; el capitán Flavio Bravo Pardo; los jefes de sectores de la defensa de La Habana: comandante Filiberto Olivera Moya, capitán Emilio Aragonés Navarro, capitán Osmany Cienfuegos Gorriarán, capitán Rogelio Acevedo González, el capitán Raúl Curbelo Morales, que sería nombrado jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria, y el capitán Sidroc Ramos Palacios, entre otros. Ya me comunicaba con distintos jefes.

Debo señalar que durante la batalla de Girón taquígrafos de primera calidad se turnaron en el “Punto Uno” anotando con asombrosa precisión cada conversación que yo sostenía con los diversos Puntos, y también las del Puesto de Mando Central con cualquier jefe de la zona de operaciones. Aquí transcribo muchas de esas comunicaciones que marcan el desarrollo de la batalla con el mínimo de explicaciones, que elaboro solo cuando resultan imprescindible. Si algo no está claro lo complemento; muchas veces suprimo palabras gruesas y solo las transcribo cuando sirven para ofrecer una idea del ardor que experimentábamos.

NOTAS Y ÓRDENES EMITIDAS DESDE EL PUNTO UNO:

“03:30 horas.  El Comandante Sergio Del Valle (comandante del Ejército Rebelde y jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias) le comunica a la Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas que se encuentren listos como para salir de operaciones inclusive hasta los camiones.

“03:35 hrs. El Comandante Fidel Castro le comunica al capitán (del Ejército Rebelde) Osmany Cienfuegos Gorriarán que tenga listos a todos los batallones de su sector en los camiones para salir de operaciones.

“03:36 hrs. Confirmado desembarco en Playa Larga. El batallón 339 de Milicias  - que está en el central Australia- que avance hasta Playa Larga urgentemente. El batallón de Milicias de Matanzas que avance urgentemente hacia Jovellanos.”

El batallón 339 de Cienfuegos debía estar posesionado en Girón y Playa Larga, de acuerdo a instrucciones que yo personalmente transmití con tiempo suficiente antes del desembarco enemigo. En un testimonio emitido hace muchos años, el 17 de marzo de 1986, 24 años después, Abraham Maciques, director del Plan de Desarrollo de la Península de la Ciénaga de Zapata, afirmó: “Una semana antes del desembarco, el Comandante estuvo en la zona de Girón. Recorrió el malecón, aeropuerto, las obras turísticas, en compañía del comandante Guillermo García y otros oficiales. Comentó que si él fuera a realizar un desembarco lo haría por esta zona, porque tenía dos  accesos de salida y otras condiciones. Dio instrucciones de que pusieran ametralladoras cuatro bocas en el aeropuerto y una ametralladora calibre 50 en el tanque de agua de Girón. Mandó mil fusiles checos M-52 para las milicias. Le indicó al comandante Juan Almeida que trasladara al batallón 339 de Cienfuegos hacia esa zona. Estas orientaciones no se concretaron porque a los pocos días vino la invasión.”

Almeida envió el batallón. Por alguna confusión, el batallón tenía un pelotón en Playa Larga. De haber estado desplegado en Girón y Playa Larga, y no en el central Australia, a 68 y 29 kilómetros respectivamente, las consecuencias habrían sido considerables para los invasores que ya estaban navegando hacia tales puntos.

La instrucción que di a las 03:36 de la madrugada, para que esa unidad se moviera en horas de la noche para apoyar a los hombres que resistían en Playa Larga, era lo que debía hacerse. Dar esa instrucción en pleno día, cuando los paracaidistas enemigos habían sido lanzados, no hubiera sido correcto. Fue alrededor de las 6 y 30 de la mañana, es decir 3 horas después, cuando el enemigo lanzó el batallón de paracaidistas para ocupar las vías de acceso a través de la ciénaga. Como era lógico, los B-26 enemigos, entre los cuales estaban los pilotos batistianos que tantas bombas lanzaron sobre nosotros en la Sierra Maestra, les dieron apoyo aéreo a los paracaidistas que descendieron sobre Pálpite, donde no podían llegar a esa hora las antiaéreas que debían participar en el contraataque.

Esta es una importante observación para comprender los acontecimientos ulteriores.

“03:55 hrs. Se le informe al Comandante Jefe FAR (Fuerza Aérea Revolucionaria) mantenga listos dos Sea Fury y un B-26 con toda su carga lista.  Julio. (capitán Flavio Bravo Pardo).

“04:06 hrs. Ordena Fidel al Jefe FAR tener los aviones listos, organizar dos escuadrillas dos Sea Fury y un B-26.

“04:45 hrs. Ordena Fidel a Silva (capitán del Ejército Rebelde y piloto de combate Luis Alfonso Silva Tablada) de Base San Antonio de los Baños cumplir misión. Dos Sea Fury y dos B-26; un chorro (avión T-33 de retropropulsión a chorro de fabricación norteamericana), debe estar listo a despegar para defender la Base. Silva a los otros aviones con cohetes y metralla, atacar cabeza de playa en Playa Larga y Punta Perdiz [...] Despegar a las 05:20 horas, atacar primero barcos y después regresar a La Habana para informar. Chorro listo para defender la base, también las antiaéreas [...] Hay también en Punta Perdiz (muy próximo a Girón), pero interesa más ahora Playa Larga.”

La base aérea de San Antonio de los Baños está a 149 kilómetros y 600 metros de Playa Larga, y a 176 kilómetros y 800 metros de Playa Girón; era cuestión de minutos.

“04:48 hrs. Mover otro batallón para Matanzas, importante ocupar todos los puentes por La Habana y Matanzas y dejar cuatro (batallones) de reserva en Kukine.

“05:10 hrs. Llamada del Comandante Fidel a Silva, en Base de San Antonio de los Baños para ratificar orden anterior, es la siguiente: Se asegura que han tomado Playa Girón y no Playa Larga como se había informado, avanzan fuerzas considerables de enemigos, éste se encuentra situado a la entrada de la Bahía de Cochinos, hacia el este, allí se encuentra un pueblo construido por nosotros (Girón), hay también un campo de aviación y pista. Silva, imagina una herradura con su centro hacia el norte, dos puntas hacia el sur; mirar el extremo sur derecho, más o menos por allí está ese punto: Girón, tienes que observar si hay aviones en el aeropuerto, si hay tírales, y si no atacar a los barcos si están en aguas jurisdiccionales, primer objetivo avión, segundo barcos, observa si hay movimiento de camiones muy cerca de Girón, cualquier camión que tú veas entre Girón y Playa Larga, 2 kilómetros partiendo de Girón a Playa Larga, todo lo que esté en ese término, ataca. Así que los objetivos a seguir son los siguientes:

“Primer objetivo: atacar con todo al aeropuerto, si hay allí aviones.

“Segundo objetivo: atacar a los barcos.

“Tercer objetivo: observar si hay movimientos de camiones muy cerca de Girón, si es positivo, atacarlo también, así como al personal.

“Si se ven maniobras de barcos y personal meterle a los barcos y después a la gente. Coger por sureste a Bahía de Cochinos, el avión debe partir a las 05:20 horas.” (Es decir, antes del amanecer)

“05:45 hrs. Comandante Del Valle efectuó llamada a Base San Antonio al comandante Raúl Guerra Bermejo, Maro (jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria), para informar que se ha mandado para allá al Ministro Curbelo para tratar el asunto del aire, que se coordinen entre tú y él, ya que él está por encima, comprendiendo civil y militar.”

“A las 05:50 horas del 17. Avisados Olivera y Acevedo por orden del comandante Del Valle para movilizar a todo el personal sin utilizar radio y lo tenga todo preparado para recibir órdenes. Se le informó del desembarco y como está ocurriendo. Por teniente Crabb.

“Todo listo en Managua esperando órdenes de Fidel.”

“06:00 hrs. Fidel llama a San Antonio de los Baños investigando si no le habían informado de que había tres B-26 listos. Tengan listos los B-26 y el chorro con cohetes y bombas, esto para cuando regresen los demás, y que haya uno siempre vigilando la Base, que si tienen comunicación con los aviones, y a la vez que nos den informe. En veinticinco minutos están sobre el objetivo.

“06:30 hrs. Interesa Fidel a las FAR para saber sobre los aviones listos para atacar, que vaya el Jefe FAR al mando del Sea Fury y un chorro para atacar a Playa Larga, y más atrás un B-26, al llegar los que salieron anteriormente que informen enseguida y que preparen y salgan de inmediato. Cumplir esas órdenes inmediatamente.

“06:33 hrs. Se le informa a la Base de San Antonio comunique a nuestros aviones que al volar sobre Australia informen anteriormente, porque hay orden de disparar.

“06:34 hrs. Curbelo de la FAR le comunica a Fidel que sobre las prisiones de Isla de Pinos vuelan aviones enemigos. Los aviones nuestros hicieron fuego contra los barcos en Playa Larga. Meterle a los barcos y a la playa, a Playa Larga, un Sea Fury y un B-26. El compañero Leyva va de jefe de la escuadrilla. Ir, descargar y regresar.”

“A las 06:35 horas. Orden de Fidel: Antitanque hacia Aguada de Pasajeros dos  baterías. Las que salieron a Matanzas que sigan hacia Aguada. Dos baterías antitanques más hacia Matanzas.

“06:40 hrs. Ordena Fidel el chorro que esté listo, hay aviones que se dirigen hacia esa, también preparar las antiaéreas, el chorro que esté listo, otro avión para defender la Base. El Sea Fury que salga hacia el objetivo y el chorro mantenerlo en el aire o en la pista, listo para atacar, la artillería (antiaérea) lista a repeler la agresión conjuntamente con el avión.”

“A las 06:46. Salió otra escuadrilla hacia allá. (Girón).

“A las 06:46.  Isla de Pinos: cuatro aviones enemigos atacaron Isla de Pinos y se le está haciendo fuego.”

“07:20 hrs. Silva informa a Fidel: ¿Qué hiciste? Rompiste. ¿Y al barco no le han tirado? ¿Y al barco no lo atacaron? ¿Y el Sea Fury al barco?  ¿Lo hundieron? ¿Sobre Girón qué hiciste? A una lancha, no la hundiste. Los viste nadando. Vuelvan otra vez y métanle mano, sí, sí. ¿Y qué le hicieron? Vuelvan otra vez a Playa Girón, ataquen el barco y húndanlo, tírenle a los de Girón que los otros fueron para Playa Larga. Vuelvan ustedes para Playa Girón y hundan todos los barcos que hay allí.

“07:25 hrs. Comandante Del Valle solicita a Curbelo: Fidel pregunta si regresaron los Sea Fury. Oye, dime, sí, sí, sí, dime, está bien, que estén atentos a esos aviones también, los demás que ataquen a Girón y no podemos dejar que se escapen esos barcos, muy bien, muy bien.”

“08:08 hrs. A Pepín Álvarez Bravo. (José A. Álvarez Bravo, jefe de Artillería Antiaérea) ¿Cuántas baterías te quedan? ¿Y en los almacenes? Moviliza las seis baterías y deja una de guardia, que vamos a resistir. Tú al mando de las baterías. No, tienes que irlas moviendo para apoyar la artillería y los tanques. La bronca es de artillería y de tanques. Bien, ¡Patria o Muerte!

“08:13 hrs. ¿Quién habla? Llame a Almeida o a Angelito. (Ángel Martínez ex teniente coronel del Ejército Republicano Español y asesor militar del comandante Almeida en el Ejército del Centro) ¿Angelito? Deben mandar algunas fuerzas por Juraguá, hacia Jovellanos. Que avance hacia Jovellanos, para que vaya avanzando a lo largo de la costa. ¡Muy bien! ¿Ellos?, ¿Desde dónde? Pero, ¿por dónde pueden avanzar, por dónde? ¿Han avanzado? Bueno, salgan a combatir a esos paracaidistas aislados, que esos están condenados a morir; ¡los paracaidistas de Horquita están condenados a morir! Empleen contra ellos la fuerza que tienen de milicianos.”

Era la primera noticia que recibía sobre el lanzamiento de paracaidistas enemigos.

“¿Almeida? Avanzar algunas fuerzas por Jovellanos, para que combatan en la costa. Filiberto (Comandante del Ejército Rebelde Filiberto Olivera Moya) va a avanzar por Girón, y el batallón que tú mandaste con Tomassevich (Comandante del Ejército Rebelde Raúl Menéndez Tomassevich, jefe del Estado Mayor del Ejército del Centro). Entonces, esa gente debe avanzar hacia Girón, desde Juraguá. Que sea una compañía que vaya avanzando, y que no deje escapar al enemigo.”

“08:20 hrs. A Del Valle  (personalmente). Ordena a Pedrito Miret que movilice por lo menos doce cañones de los 122 mm con personal de estudiantes universitarios en dirección al central Australia, para irlos emplazando a lo largo de la costa.

“Hay que preparar la defensa antiaérea. Dos Sea Fury en la pista antiaérea, para defender el aire contra los B-26. Que estén listos para mañana. Estos aviones llegan esta tarde, rápido, estos deben darle protección a las fuerzas nuestras. Hoy vamos a hundir barcos, mañana vamos a tumbar aviones.”

“08:21 El Che llama a Fidel (desde Pinar del Río): ¿Qué hay? ¿De qué tipo de morteros, Che? ¿De qué morteros? Ese personal lo estamos entrenando en Baracoa, ¿quieres que te lo mandemos? Bueno, yo voy a hablar con esta gente para que te lo manden, y voy a hablar con Universo para que te mande personal de Pinar del Río para allá. OK. ¿Para dónde te lo mando? Bueno, eso hay que conseguirlo por ahí. [...] yo lo mando para Artemisa [...] los mejores, pero eso no es fácil, conseguir transporte ahora, porque están con la batería. Bueno. Se está combatiendo ya de verdad. ¡Venceremos!

“A las 08:22 horas. A Universo Sánchez que el personal de Pinar del Río de  baterías antitanques, y Toranzo (capitán del Ejército Rebelde Mario Toranzo Ricardo) envíe morteros 120 al Che.

“08:23 horas. A Universo Sánchez. Che tiene seis baterías de cañones sin personal. Yo recomiendo que tú, del personal mejor instruido de Pinar del Río, lo mandes para allá [...] Los cañones están allá.  Ellos saben mucho ya, por lo menos, si no saben mucho saben algo.”

“08:26 hrs. A Curbelo - FAR. [...] vamos a tumbar aviones, pero hoy vamos a hundir barcos. ¡Hundan barcos! ¡Hunde barcos, coño, tienes que hundir muchos barcos! ¡Para el carajo, fuego con ellos!”

Continúo dando instrucciones a ese ritmo desde las 03:30 horas.

“08:42 hrs. A Osmany. (Personalmente). A Kico (capitán del Ejército Rebelde Enrique González) que mande repuestos de balas para tanques y repuestos para los tanques.

“08:45 hrs. A Osmany. (Personalmente). La orden a Curbelo es destruir los barcos, ¡destruir los barcos!

“08:46 hrs. A Osmany. Vamos a contar. Uno Filiberto, dos Jovellanos, son tres, uno en Matanzas, cuatro. ¿Cuántos nos quedan en La Habana? (Osmany informa que quedan treinta y cuatro batallones). Yo mandaría cuatro más: uno a Jagüey Grande. ¿Tú sabes por qué? Porque eso lo vamos a utilizar por la mañana, para copar. Pero eso no importa, que lleguen a las doce de la noche a Jagüey, cuatro batallones ligeros; dos ligeros y dos pesados. Sí, porque vamos a tomarlo todo.

“08:47 hrs. A Aragonés. (Personalmente). Gordo: a las 6:00 de la mañana está limpio todo esto. Yo conozco bien todo eso; a las 6:00 de la mañana está limpio todo. Nosotros vamos a meterle de noche; ¡y con todo!

“08:48 hrs. A Raúl Castro (en Oriente). Hasta ahora creo que estás fuera de la fiesta, pero debes estar atento. ¿Cómo? Hasta ahora han desembarcado por el sur. No te puedo dar detalles, no debo dar detalles, pero estén ustedes alerta por la Sierra y por todo eso, pero creo que los han concentrado por aquí, ¿sabes? Bien, ¡buena suerte! Hasta luego.

“08:53 hrs. Solicita el Comandante Del Valle comunicación con el Comandante Curbelo, dice Del Valle que la misión nuestra es concentrar el ataque a los barcos en Playa Larga y Cayo (Playa) Girón.

“08:58 hrs.  A Curbelo.  FAR.  Dime.  ¿Cómo anda todo? Sí. ¿Qué pasa? Sí. ¿Y el piloto?; ¿dónde fue? Sí. Y sobre los barcos enemigos, ¿qué? Sí. ¿No han hundido ninguno? Bien. Hay que mantener la moral. ¿Han derribado algún avión de ellos? Bueno, Sea Fury, ¿cuántos nos quedan ahora? Dime. Bueno, hay que seguir la pelea. Los chorros, ¿han ido ya? Aquí, ¿qué? ¿Y los chorros? ¿Se ha ametrallado?, ¿las han ametrallado? ¿No se han retirado las embarcaciones? ¡Tienen que seguirle tirando, con todo lo que tengan! ¡Sí, hay que vengar al compañero que tumbaron!, ¡hay que vengarlo, compañero! ¡Utilicen los chorros para tumbar los B-26 de ellos! Bueno, pues sí van a tener balas. Hasta luego, compañero.”

El valiente capitán del Ejército Rebelde, Luis Alfonso Silva Tablada, piloto de combate con el que hablé a las    4 y 45 a.m. había sido derribado.

A las 09:09 horas logré establecer comunicación con el central Covadonga.

“Al central Covadonga. ‘Dígame, sí. Mire, compañero, (Gonzalo Rodríguez Mantilla, Chele) dígale a ese compañero que no se puede retirar de ahí. Dígame. Bien, dígame una cosa: ¿en Aguada de Pasajeros hay tropas? No importa, son los aviones nuestros bombardeando. Los aviones nuestros están bombardeando incesantemente al enemigo. Bueno, mire: no se retiren, que ya van las cosas para allá compañero, pero han avanzado y esto roba tiempo. Ya deben estar más allá de Aguada. Llamen a Aguada de Pasajeros, que yo voy a llamar para que manden para allá los refuerzos. ¡Resistan ahí valientemente compañeros! ¡Muy bien! ¡Patria o Muerte!’.”

“09:13 hrs. A Del Valle. (Personalmente). (Alguien informa que Cedeño, del Ministerio de Transportes ha ordenado paralizar todo el transporte). Dile que no, que no cumpla esa orden mientras no sea necesario.”

“09:20 hrs. Informa de la FAR al Comandante Del Valle de que dos B-26 enemigos vienen persiguiendo a un chorro nuestro. Ya despegó otro chorro para ayudar.

“09:25 hrs. A Curbelo. FAR San Antonio. Oye, Curbelo, hace falta ver si se dispone de un avión chorro, para proteger las tropas nuestras sobre la carretera del central Australia a Soplillar. Sí, ¿puedes disponer de un chorro? Bueno, cuando baje dale órdenes y comunicarle que salga a proteger las tropas nuestras, por lo menos durante media hora; entre el central Australia y Soplillar, donde hay un B-26 jodiendo mucho, para proteger un chorro el avance nuestro, a ver si dentro de veinticinco minutos puede estar allá. Yo voy a comunicarme con Fernández. Tan pronto regrese, a ver si le da el apoyo. No, entre Australia y Soplillar. Bien.

“09:28 hrs. A Fernández-Australia. De treinta a cuarenta minutos tardará en estar ahí un chorro protegiendo esa carretera [...].”

“09:30 hrs. A Del Valle (personalmente) Da orden de acuartelamiento a todas las perseguidoras, esta noche, para ir a donde hagan falta. (Del Valle pregunta si debe haber alguna por aquí). No, no hace falta.”

“09:31 hrs. A Curbelo FAR.  Curbelo: ¿Les podrás brindar esa protección? ¿Hacia esa dirección? ¿Va a protegernos, no? Sí. De protegerlos entre Australia y Soplillar. Bien, yo voy a avisar allá. ¿En qué tiempo estará allí, veinte minutos? Muy bien. Y los dos que venían persiguiendo al Sea Fury ¡Muy bien!”

Sobre la protección aérea, vuelvo al mismo asunto a las 09:40 y a las 09:42 horas.

“09:50 hrs. (Del Valle informa que el piloto Carreras ha hundido un barco y averiado otro, que está hundiéndose, y abatió un B-26, que se retiró con un ala envuelta en llamas. Regresó para recargarse y continuar el ataque contra el barco semihundido). Pregunta en Matanzas si los tanques pasaron ya por allí. La batería antiaérea, que debe estar en Matanzas debe acompañar a los tanques hasta Jovellanos.”

“10:00 hrs. A Curbelo. FAR. Curbelo: Fernández no me ha informado. Tú tienes que explicarle bien al piloto que es la carretera que va del central Australia a Playa Larga, la del central Australia a Playa Larga, que es donde tienen que prestar protección los chorros, pero no tienen que llegar hasta Playa Larga, sino hasta Pálpite. Cuando uno regrese, que el otro salga, debes explicárselo bien: protección aérea a eso. Sí, más o menos, para la tropa nuestra que va a avanzar por ahí. Australia a Playa Larga, ¿hasta Cayo Ramona? ¿Qué? Sí. Bien, mantener la protección sobre la carretera, que es importante, y mantener el ataque sobre los barcos. Y, siempre alertas, porque ellos mañana van a tratar de golpear ahí. Mantener la protección sobre la carretera todo el tiempo que sea necesario. Yo te aviso. Bien, muy bien.

“13:02 hrs. De Fidel Castro al comandante Raúl Castro en Oriente:

“Oye, Miró Cardona insiste en que ha habido un desembarco por Oriente. Sí, oye, no importa. Cualquier cosa que se produzca, tienen que usar mucho antitanque, por si vienen algunos tanques.  Los antitanques todos listos, para que lleguen rápidamente. No sabemos; cuando capturemos al primero te lo comunicamos.  Un paracaidista muerto, pero no te apures, no te preocupes.  Óyeme, Raúl: mucha antiaérea en el aeropuerto…  Vamos a volver a preguntar, pero tienen que estar al llegar.  Hay otra cosa: si se forma mañana algo por ahí, nosotros podemos mandarte ya, probablemente, la aviación. La aviación ha actuado perfecto (…) No puedo precisar, pero no hay que preocuparse.  ¿Cómo?  Sí, porque ellos insisten mucho, pero ellos tiraron sus paracaidistas y todo por acá, hicieron un esfuerzo por apoderarse de esto. Yo creo que el esfuerzo principal lo hicieron por ahí, por Zapata. No se puede precisar, pero metieron muchos paracaidistas; creo que todo lo que tenían.  Muy alertas por ahí.  Raúl: mucho tanque y mucha antiaérea.  Apoya a la gente con la antiaérea.  Después te mandarán, pero mucha antiaérea. Yo voy a averiguar lo de los 400, cuándo salieron y por dónde.  ¿A dónde? Yo no sé, pero voy a averiguar. Mucha antiaérea y proteger a la gente, que ellos vienen con aviones.  Bien.”

Adopto en el “Punto Uno” más de 50 órdenes y medidas antes de partir para la zona de operaciones.

Testimonio de José Ramón Fernández:

“Eran aproximadamente las 02:40 horas de la madrugada del día 17 de abril. No tenía ninguna noticia de la invasión, es decir, del desembarco mercenario, y él fue quien me dijo que se estaba produciendo un desembarco en la región de la Ciénaga de Zapata.”

“Me ordenó que sin perder un minuto me trasladara para Matanzas, y al frente de la Escuela de Responsables de Milicias, de la que también era jefe, me dirigiera a combatir la invasión.”

“‘Coge un carro y sal a toda velocidad’.

“Me demoré un poco en salir, porque estaba buscando mapas de la región  -había estado en la Ciénaga una sola vez con el Comandante, no había pasado nunca por ahí, ni antes ni después, sino un día que regresábamos del Escambray- y el almacén de los mapas estaba cerrado. [...] Como a la media hora volvió a llamar el Comandante: ‘¿Pero todavía estás ahí? ¿Todavía no han salido?’ Bueno, no recuerdo si tumbamos una puerta, conseguí el mapa e inmediatamente salí para Matanzas. Al llamarme también me indicó que no me ocupara de avisar a Matanzas para levantar la Escuela, que él iba a encargarse de dar las órdenes para que estuviera movilizada. Efectivamente, cuando llegué allí, ya la Escuela estaba levantada.

“Apenas entré a esa instalación -que es donde hoy está la jefatura del Ejército Central- en la posta me dijeron: ‘El Comandante lo está llamando’.  Fui allí, hablé con él de nuevo y me reiteró moverme hacia Jagüey Grande. Me preguntó qué ruta iba a seguir. No sabía bien los caminos y al buscar en el mapa vi por dónde se podía entrar hasta Jagüey.”

“…salí con la intención de entrar por Colón, en definitiva entré por Perico-Agramonte. Al llegar a Jovellanos, en la carretera estaba el capitán del Ejército Rebelde José A. Borot García y dos o tres compañeros más. Me hicieron señas para que parara, y casi milagrosamente paré. Entonces les dije: ‘Por favor, les ruego que no me interrumpan, voy lleno y apurado’ [...] Entonces me dicen: ‘No, no, es que el Comandante lo está llamando’. El cuartel de Jovellanos está ahí mismo, a la entrada del pueblo. Fui allí, subí, me comuniqué con el Comandante de nuevo. Me indicó ir al edificio de la administración del central Australia -donde había un teléfono que al descolgarlo comunicaba con el Punto Uno-, que siguiera derecho para allá y en cuanto llegara me comunicara con él. Llegué a Jagüey a las siete y pico de la mañana.”

“Entonces, había demorado dos horas y pico desde Matanzas por la Carretera Central que era la mejor vía en aquella época.”

“…alrededor de las 08:00 horas, estaba el administrador del central. Me dirigí allí y pregunté:

“- ¿Dónde está el teléfono aquí?

“Efectivamente, descolgué, hablé con el Comandante de nuevo, quien me indicó no alejarme del teléfono y esclarecer bien cuál era la situación y que me informara de lo que sucedía.

“Esta es la primera llamada que recibo del Comandante en el central Australia, después, a lo largo del día, no puedo decir cuántas llamadas más recibí,  fueron muchas.”

“La gente se empezó a amontonar [...] se reunieron como ciento y pico o doscientos hombres allí pidiendo que les dieran armas para ir a combatir.”

“Al recibir la información sobre el desembarco, el jefe del batallón 339, capitán del Ejército Rebelde Ramón Cordero, que se encontraba en su unidad en los alrededores del central Australia, envió fuerzas de su primera y segunda compañías a enfrentar al enemigo entre Pálpite y Playa Larga, donde lo combatió en condiciones desventajosas: el adversario estaba mejor armado, más organizado, mucho mejor entrenado y posicionado en una situación favorable para la defensa. En ese fuerte encuentro con los agresores, cayeron varios milicianos y se dispersó prácticamente esa parte de la fuerza del batallón.  Poco después, antes del amanecer, el resto de las unidades del 339 avanzaron también en esta ocasión bajo el mando directo de su jefe de batallón y combatieron en condiciones muy desfavorables.”

“Me dijo que tomara a Pálpite con la gente mía. Yo estaba con el mapa y le decía: ‘Comandante, no encuentro ningún Pálpite en el mapa’. De ahí salió una larga discusión: ‘Yo no lo encuentro, aquí no está Pálpite’. ‘Bueno, busca Pálpite, tiene que estar por ahí’.

Entonces, el mapa estaba equivocado, decía ‘Párrite’ -por ahí están los mapas militares de la edición del año cincuenta y tanto-, en lugar de Pálpite, dice Párrite, y yo continuaba buscando en el mapa. Le digo: ‘Mire, veo un lugar aquí que se llama Párrite, que está entre tal punto y tal punto’, me responde: ‘Ese mismo es, no es Párrite, es Pálpite, toma a Pálpite.’

“Fidel me llamó de nuevo y me dijo que llegaba un batallón. Ese fue el 219-223 de la zona de Colón, al mando del capitán Roberto Benítez Lores.

“Se trataba de personal de batallones que no estaban todavía completamente constituidos ni bien organizados, pero aquellos hombres daban muestras de una alta moral, aunque ninguno de ellos había realizado prácticas de tiro y solo portaban fusiles M-52 con veinte cartuchos cada uno.  Les di la misión de que trataran de ocupar el pobladito de Pálpite.”

En este caso debe haberse producido alguna confusión en los recuerdos de Fernández; él hizo esa narración el 17 de abril de 1988, es decir, 27 años después de aquel acontecimiento. En más de un centenar de anotaciones de los taquígrafos que registraron mis llamadas y órdenes, en ninguna de las que elaboré ese día, menciono ese Batallón de la zona de Colón. La primera unidad que ordené moverse ese día fue una fuerza formada con oficiales de la Columna 1 de la Sierra Maestra al mando de Harold Ferrer, con 600 hombres equipados con FAL, y acompañada de una compañía de tanques y su jefe López Cuba, que atacaron Playa Larga aquella noche. Yo personalmente le dí instrucciones a esa fuerza en Pálpite.

La Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas, con su jefe José Ramón Fernández, fue enviada a combatir contra la invasión, precisamente, por ser una de las unidades más entrenadas y por su proximidad al punto escogido por el enemigo para desembarcar.

Continúa el testimonio de José Ramón Fernández:

“Allí un ataque de la aviación enemiga le causó seis muertos y lo hizo retroceder. (Se refiere al batallón que llegó de Colón) Ordené que avanzaran de nuevo y aseguraran la carretera, en especial las alcantarillas.”

“Después, el batallón 227 procedente de Unión de Reyes, y bajo el mando del capitán del Ejército Rebelde Orlando Pérez Díaz, se presentó en Australia.  Le encomendé la misión de tomar a Pálpite, donde llegó después de la Escuela de Responsables de Milicias pues avanzó a pie y el personal de la Escuela fue en vehículos.”

Esta fue otra de las unidades constituidas por valerosos combatientes como los de Colón, que se movieron hacia el central Australia sin conocimiento mío ni del Puesto de Mando Central. Una prueba irrebatible del patriotismo de nuestro pueblo. Excepto la escuela de Responsables de Milicias ubicada en Matanzas, todas las unidades de infantería, tanques, artillería antiaérea y terrestre fueron enviadas desde La Habana, ya que como Capital del país poseía las mayores y más experimentadas fuerzas para combatir una Brigada de asalto, bien entrenada y armada por Estados Unidos, apoyada con fuerzas navales y aéreas. Considero importante estos datos porque nos ayudan a comprender las circunstancias en que se libró la histórica batalla.

Continúa el relato de Fernández:

“Como a las 09:00 de la mañana llegó el batallón de la Escuela  de Responsables de Milicias. No los dejé apearse de los camiones. Me subí en el techo de un camión, allí mismo, se acercaron y les hablé. Les planteé tomar a Pálpite, y después enviar una compañía y tomar a Soplillar, unos 6 ó 7 kilómetros al este de Pálpite, bloquearía la pista de aviación que allí existía y aseguraría el lugar.”

“Cuando llegó el mensaje de que habían tomado a Pálpite, llamé al Comandante y me preguntó:

“-¿Tomaste a Pálpite, la gente tuya está en Pálpite, estás seguro?

“-Seguro, Comandante.

“-¡Ya ganamos!” Cuenta Fernández que exclamé y, aunque no consta en los apuntes taquigráficos de mis comunicaciones, tal conclusión no era imposible, ya que una cabeza de playa del otro lado de la ciénaga, a 25 kilómetros del central Australia, estaba en nuestras manos. Lo había dicho una vez: “ya ganamos la guerra”, cuando quedábamos muy pocos de los combatientes del Granma, y vi la impresionante montaña boscosa del Pico Caracas a 1 200 metros de altura, el teatro de operaciones que estábamos buscando. Pero en Girón, la realidad es que ese día, a esa hora, todo estaba todavía por hacer.

Y Fernández concluye la narración afirmando:

“Por eso Fidel, un mes después, en el discurso de graduación en la Escuela de Milicias, al hacer alusión a los muertos que había tenido la Escuela convertida en batallón de combate, expresó: ‘… esta unidad, cuyos integrantes no se graduaron de responsables de milicias, se graduaron de héroes eternos de la patria’.”

Testimonio de Raúl Curbelo Morales:

“Pienso que el caso mío es el de otros tantos compañeros. A pesar de que yo no tenía conocimientos sobre la aviación ocupé esa responsabilidad.  En momentos cruciales Fidel, por razones de su instinto y de su sentido de la guerra, quería tener en San Antonio alguien que entendiera las órdenes que él daba. Tuve la suerte de que soy de Cienfuegos. Antes del triunfo de la Revolución, yo había ido a caballo por Yaguaramas, y conocía toda esa zona hasta Girón. Esa fue una suerte tremenda, porque si el desembarco se produce por Mariel o Bahía Honda, zonas que no conocía, hubiera tenido dificultades para dirigir las acciones militares. Fidel se conocía los caminos y toda la zona donde se produjo el desembarco, porque la Revolución había hecho las carreteras, los terraplenes, se lo conocía todo aquello de memoria y cada vez que él me decía un punto yo podía contestarle, cuando me daba instrucciones de que la aviación actuara en cualquier punto de los que él me indicaba, yo cumplía.

“Fidel me hizo muchas llamadas al puesto de mando de la base de San Antonio. Yo me instalé en la torre de control y allí recibía las órdenes.

“El comandante Raúl Guerra Bermejo, Maro, era el jefe de la Fuerza Aérea, él era comandante y yo capitán.”

“Recuerdo que yo le dije a Maro: ‘Yo no conozco de las condiciones de tierra aquí, yo no sé dónde está el armamento, ni conozco el manejo de la preparación de los aviones para el combate, así que tú te ocupas de la tierra que yo me voy a ir para la torre de control, para dirigir allá arriba con los pilotos las instrucciones que reciba del Comandante en Jefe’.

“Y Maro, con un entusiasmo, un valor y una decisión sin reserva ninguna, jugó un papel importantísimo allí con todo el personal de retaguardia. Maro tuvo relaciones muy buenas conmigo.”

“Hay un factor que fue decisivo y donde se demuestra el arte para la cuestión militar que tiene el Comandante en Jefe.”

“Mi versión era atacar las tropas en tierra. Fidel me respondió: ‘No, hay que atacar a los barcos. ¡A los barcos!’.

“En aquel momento no lo entendí, logré entenderlo más adelante cuando realicé estudios militares. En la lucha contra un desembarco marítimo, lo primero que hay que inutilizar son los medios navales que están produciendo el desembarco.  Eso lo hizo él como si hubiera estudiado en las grandes academias militares, por esa intuición propia de Fidel, porque su guerra en la Sierra Maestra no tenía que ver con barcos, ni acciones de este tipo. Quizás en sus lecturas sobre la Primera y Segunda Guerra Mundial, las grandes campañas militares de los romanos, y otros teóricos militares le dieron esos conocimientos históricos de las grandes batallas.

“Él me reiteró: ‘Hay que hundir a los barcos.’  Ahí fue donde yo le dije: ‘Mire, Comandante, casualmente tengo cerca de mí a Carreras.  Si usted quiere se lo pongo.’

“Me responde: ‘¡Pónmelo!’  Y fue cuando él le pidió a Carreras: ‘¡Húndanme los barcos!  ¡A los barcos, Carreras!’ Fue ese el momento.  Poco después Carreras despegó en su avión y más tarde tuvimos la noticia de que le metió los rockets al Houston primero y luego al Río Escondido.”

Estas fueron las palabras sinceras de Raúl Curbelo.

Por el heroísmo y la belleza de la narración de la hazaña que llevó a cabo este piloto, debo incluir en esta Reflexión lo que contó el General Enrique Carrera Rolas a la Editorial Letras Cubanas en 1979, y la importancia que tuvo preservar los pocos aviones de combate de que disponíamos.

Testimonio del General Enrique Carrera Rolas:

“El Comandante en Jefe nos visitaba mucho en la base aérea de San Antonio. Hablaba con los técnicos y los pilotos.

“En esas conversaciones nos dijo: ‘Miren, esos aviones destartalados que ustedes vuelan, deben dislocarlos y no tenerlos aglomerados, de manera que si se produce un ataque aéreo, el enemigo destruya los aparatos dados de baja. Pónganlos distantes uno de otros con el fin de confundirlos y preservar nuestras máquinas.  Estoy seguro de que nos atacarán. Muévanse antes de que vengan’.  Así ocurrió.

“Estaba cubriendo mi turno de guardia en el avión cuando me comunican que el Comandante en Jefe quiere hablar conmigo.

“‘Carreras, en Playa Girón se está llevando a cabo un desembarco. Despeguen y lleguen allá al amanecer. Hundan los barcos que transportan las tropas y no los dejen ir’.

“Llegó la orden de despegar a las cinco de la mañana. Cuando me dijeron que se trataba de un desembarco pensé que se referían a algún yate u otro buque más grande que estaba dejando gente por la costa. No podía imaginar ni remotamente que iba a vérmelas con el espectáculo que me esperaba sobre la Bahía de Cochinos y Playa Girón. Sólo teníamos tres aparatos en activo al llegar el momento del despegue: dos Sea Fury y un B-26 mal artillado. Me elevé el primero como jefe de cuadrilla. Me seguían Bourzac (Gustavo Bourzac Millar) y Silva, (Luis Silva Tablada) que le habían jugado una mala pasada a Lagas (Jaques Lagas, piloto chileno). Veinte minutos más tarde volábamos sobre el objetivo. Lo que vi seis mil pies debajo de mí, en la primera ojeada que lancé, me hizo creer que soñaba o que ante mis ojos proyectaban algún documental o película de la Segunda Guerra Mundial. Pensé que lo que estaba viendo era como un remedo del desembarco en Normandía, en pequeña escala. Cerca de la costa, en Playa Girón, había por lo menos entre siete y ocho embarcaciones grandes y un número indeterminado de lanchones y lanchas de desembarco en pleno ajetreo. Observé que un barco de transporte enorme navegaba hacia el interior de la Bahía de Cochinos, seguido por una fragata de guerra, que viene a ser la unidad naval que sucede en importancia al destroyer.

“Decidí por la libre, en segundos. Y escogí la primera presa: el buque que se dirigía a Playa Larga. Di instrucciones en clave por radio a mis compañeros y me lancé el primero al ataque. Desde la altura entre cinco mil y siete mil pies descendimos en picada hacia el Houston, un transporte tipo Liberty, de ocho mil toneladas, era nuestro objetivo, repleto de tropas y suministros bélicos.  A mil quinientos pies afiné la puntería y le disparé mi carga de cuatro cohetes.  Algo raro me daba vueltas por dentro. Me parecía que estaba envuelto por una neblina. Solamente tenía experiencias en contadas prácticas de tiro aéreo y no sabía lo que era una guerra.

“Ya habíamos sido avistados por el enemigo, y el fuego antiaéreo que se desató contra nosotros era una cosa de locura. Docenas de baterías -ametralladoras y cañones- vomitaban metralla hacia arriba. Era un espectáculo impresionante ver el espacio iluminado por las luces de las trazadoras y las explosiones de los proyectiles.

“Les puedo asegurar que lo que ensayamos fue una acción kamikaze, como los pilotos suicidas japoneses.

“Hice funcionar el mecanismo para disparar los cohetes y seguí con la mirada la ruta que tomaban. Confieso que me llenó de sorpresa verlos hacer blanco en la popa del Houston. El buque comenzó a humear y comprobé que su piloto, en urgente maniobra, lo dirigía hacia la orilla para encallarlo. Bourzac y Silva también dispararon sus cohetes contra el Houston logrando impactos francos en el mismo. La fragata de guerra que lo escoltaba, comprendiendo que el barco estaba perdido, pues ya hacia agua, comenzó a zigzaguear y viró en redondo para ganar la boca de la bahía y unirse a la flotilla frente a Playa Girón.

“Hice dos pases más sobre el objetivo descargando todo el parque de mis ametralladoras. Después retorné a la base.

“Cuando descendí de la cabina, estaba todo excitado. Hasta cierto punto me había parecido todo tan fácil -apretar botones y ver la estructura de un barco deshacerse como si fuera de papel- que quería contarle a todo el mundo lo ocurrido. Curbelo me llamó a Operaciones y rendí informe. Después me dijeron que casi no entendían lo que yo decía al principio, pues comencé confundiendo los rumbos y haciéndome un amasijo en las explicaciones. Hasta que me serené un poco, y pude coordinar un parte decente.

“Ya el Comandante Castro estaba complacido. Le habíamos dedicado el primer barco.

“No sé qué tiempo demoraron en alistar mi aparato nuevamente. Combustible, municiones. Los mecánicos y la gente de armamento volaban. Hicieron las cosas en un tercio del tiempo normal, calculo yo, y me lancé al aire de nuevo, cargando esta vez ocho cohetes de cinco pulgadas. Me dirigí a Playa Girón. Desde lo alto pude ver al Houston, cerca de Playa Larga encallado, como un gran pez herido de muerte. Frente a Playa Girón divisé un barco todavía más grande que el Houston. Era el Río Escondido, que, según me enteré posteriormente, era uno de los que traía más personal y equipo para los mercenarios. A bordo llevaban la planta emisora con que esos canallas pensaban arengar al pueblo de Cuba una vez instalada en tierra. Además, camiones, piezas de repuesto para aviones -en sus planes estaba lograr una base aérea en la pista de Playa Girón y operar desde allí con su aviación-, combustible para éstos y mucho parque. El Río Escondido se hallaba a unas tres millas al sur de la costa.

“Los cohetes de mi Sea Fury partieron en busca del enorme barco como unos relámpagos humeantes. ¡Tocado! Lo alcanzaron en el mismísimo centro. Más tiempo tardo yo en contarlo que lo que demoró el Río Escondido en estallar como un triquitraque, envuelto en llamas.

“Cuando estaba gozando del espectáculo todavía novedoso para mí, me percaté de que un B-26 se me acercaba. Pensé que era el avión de Silva, pero inmediatamente me di cuenta de que no teníamos ningún B-26 volando en esos momentos. El engaño era casi perfecto, pues lo único distinto que en el aparato distinguí fueron unas franjas azules en las alas. Aparte de eso, tenía los colores, la bandera cubana y la insignia de la FAR exactamente igual que nuestras naves. Hice un giro, aprovechando la velocidad de mi ‘Furioso’, superior a la del bombardero enemigo, y logré situarme en su cola. Era una ‘doce en punto’ perfecta. (Los pilotos usaban ese lenguaje para definir la posición de adversarios en el aire).

“A pesar de mi ventajosa posición, el B-26 logró abrirme fuego primero con la ametralladora de cola. Contesté con una ráfaga larga de mi calibre 50, tocándolo en uno de los motores. Le vi perder altura, despidiendo humo y descender hacia los barcos de guerra que navegaban abajo como buscando protección. Al fin cayó al mar junto a uno de los buques.

“No sé si fueron los disparos del B-26 o las descargas de las baterías antiaéreas de los barcos, pero comprendí que me habían tocado en el motor. El Sea Fury fallaba. A pesar de ello hice varios pases sobre los barcos  hasta agotar las municiones. Después me dirigí a la base. Al hacer plataforma, el aparato no respondió bien. Apenas le cayeron encima los mecánicos, me dieron la explicación. Dos proyectiles me habían averiado uno de los cilindros, percance bastante serio.

“Pero todos los que estábamos allí sabíamos que era más peligroso tripular cualquiera de aquellos aviones que enfrentarse al enemigo en un duelo a tiros.

“Muy a mi pesar, tuve que someterme a un receso obligado. La reparación tomaba tiempo y ya no podría volver a volar ese día.

“Pero estaba contentísimo: un saldo a mi favor de dos barcos grandes y un avión enemigo.

“Pensé que Fidel Castro tenía que sentirse complacido. Carreras no le había fallado.”

Los pilotos en un día pusieron fuera de combate, solo en el “Houston”, un batallón completo de mercenarios que no pudo combatir, y le causaron a los invasores numerosas bajas en el “Río Escondido”; su flota completa estaba en fuga. Calculo que disponíamos apenas la mitad de los aviones de combate del enemigo.

Raúl Curbelo lo explica:

“Carreras atacó a los barcos. Primero averió y encalló al Houston, regresó a la base y volvió a Bahía de Cochinos, atacó al Río Escondido y lo hundió. Era el principal porque traía combustible y gran cantidad de municiones de reserva, que era importantísimo para los objetivos que se proponían los mercenarios.

“Considero que ese fue el momento clave, después vienen otros momentos, que definen la derrota en setenta y dos horas, porque se hundió un barco y se inutilizó el otro con un batallón completo dentro, se destruyeron barcazas que estaban en proceso de desembarco, y otros barcos más, uno que era El Atlántico, al ver el barco hundido y que el otro estaba inutilizado, se separaron de tierra, porque estaban aproximadamente a unas tres millas de la costa.”

Testimonio de Harold Ferrer Martínez:

“Cuando se produjo el ataque a los aeropuertos, cerca de las 02:00 horas, el Comandante en Jefe me llamó a Cojímar y me hizo algunas  preguntas sobre los hombres que tenía allí, el armamento y los medios de transporte; nos dijo que estuviéramos listos para salir, porque probablemente tuviéramos que entrar en acción. Pero sin dar detalles.

“El día 17 de abril Celia me llamó a Cojímar, me comunicó la noticia del desembarco por Girón y el Comandante me dio la orden de estar listos para partir  por la mañana, me dejó instrucciones de salir y esperar en Matanzas.

“Yo había salido a buscar unos medios de transporte.

“El Comandante en Jefe en 1959, había reunido a un grupo de oficiales del Ejército Rebelde y nos había preguntado que quiénes estábamos en disposición de ir para Minas del Frío a cumplir una misión. En el grupo estaban los oficiales del Ejército Rebelde Leopoldo Cintra Fría, Polo, los hermanos Sotomayor, los Pardo, el capitán Gaspar Camejo, Hugo del Río y otros compañeros.

“La idea era contar con compañeros con preparación para dirigir miles de soldados del Ejército Rebelde, darle un adiestramiento y subir once veces el pico Turquino, con el objetivo de preparar las nuevas columnas para rechazar cualquier agresión del exterior.

“De ahí es donde sale esta columna que él mismo le pone el nombre: José Martí. Personalmente, él se encargó de darle los primeros transportes y armamentos que llegaron de la Unión Soviética, las misiones que debía llevar cada soldado. Se formaron las dos columnas: la de artillería al mando de Polo, y la de infantería bajo mi mando. Yo fui para la Base  Granma donde tuvimos un curso de adiestramiento, de allí salimos unos días para el campamento de Managua y después nos trasladamos para Cojímar.

“Eran cuatro compañías de Infantería, una compañía de baterías de morteros, una compañía de ametralladoras y los lanzallamas que estaban en el INRA, que se nos subordinaban, eran unos seiscientos hombres. No tenía la organización de batallón, sino de columna, no llegaba a un batallón.”

“Estuvimos atrincherados en Casablanca y después nos ubicaron en Cojímar que era mi ubicación permanente.”

“Cuando se produjo la invasión nos dijo que estuviéramos listos para salir y esperar en Matanzas. En esta ciudad nos dio órdenes de esperar en el cuartel de Jovellanos a donde llegamos en horas de la tarde.

“Allí nos dio la misión de trasladarnos hasta la Laguna del Tesoro y desde allí atacar junto con los tanques, con el apoyo de la artillería, las posiciones que tenían los mercenarios que habían ocupado la carretera desde Pálpite a Playa Larga.”

“Fidel nos dio detalles de las características de la zona cenagosa, de difícil acceso por una sola carretera con pantanos y vegetación en ambos lados. Nos alertó de que era una misión difícil, pero sería histórica porque había que desalojar al enemigo de sus posiciones.

“La Columna 1 estaba formada por unos seiscientos hombres, y se le subordinaban dos compañías de bazuqueros y lanzallamas que teníamos en el INRA.

“Mientras recibía las órdenes de Fidel, le ordené a un jefe que dislocara a la Columna cerca de la Carretera Central, pero hubo una confusión y parte de la artillería siguió hacia Colón. Traté de avisarle para que regresaran y no me quedó más remedio que informarle al Comandante lo que había sucedido; me dijo que él se encargaba de localizar al resto del personal y enviarlo hacia la zona de las acciones.”

Ya desde la tarde me encuentro en la zona de operaciones y envío una orden manuscrita al capitán   Fernández:

“Fernández:

“He decidido enviar los otros doce obuses y apoyarlos con dos baterías de ametralladoras múltiples y además una batería de cañón antiaéreo, pues considero de suma importancia abrir un barraje infernal. Procura disparar con el mayor número de obuses posible en barreras.

“Fidel. C Australia. Abril 17,61,

“7 p.m.”

Testimonio de José R. Fernández Álvarez:

“Estando Fidel allí, que permaneció hasta la noche, o hasta bien avanzada la tarde, porque ya en la noche fue para Pálpite, llegó la artillería antiaérea, llegaron medios de artillería y llegaron tanques. Fidel había seguido la estrategia de mover estas fuerzas, que son fácilmente identificables desde el aire, y que no tienen buena defensa antiaérea, como son la artillería y los tanques, en movimientos hasta Jovellanos, concentrarlos en Jovellanos, y durante la noche moverlos hacia las zonas de las acciones combativas. Pero después algunas de esas unidades se movieron de día, aunque había como regla general la estrategia de moverlas de noche. Lo cierto es que ya oscureciendo Fidel nos autorizó a trasladarnos a Pálpite, organizar el ataque a Playa Larga y tuvimos protección de artillería antiaérea. Movimos cinco tanques, cuatro baterías de obuses de 122 mm; dos ó tres baterías de cañones de 85 mm y una batería de morteros de 120 mm.”

Testimonio del escolta Bienvenido Pérez Salazar (Chicho):

“Él estuvo un tiempo allí en Australia y entonces dejó a Augusto Martínez de jefe de operaciones. (El segundo jefe era el comandante médico Oscar Fernández Mell, jefe de Sanidad Militar). Con la misma  arrancan los carros rumbo a la ciénaga, y yo viro a buscar a Santiago Castro, pero no aparecía, se quedó dormido al lado del carro tirado en la hierba. Nunca había visto una guerra, ni mucho menos, yo estaba un poco emocionado con aquello, y Santiago Castro estaba tan tranquilo, como si no hubiera guerra. Entonces cuando vengo donde está Santiago Castro, Augusto Martínez sale y me dice: ‘Tú no te puedes ir, tú tienes que quedarte aquí conmigo, porque yo me quedé de jefe’. Yo le pregunto: ‘Venga acá, ¿pero usted discutió eso con el Comandante?’ Dice: ‘Sí, sí, tienes que quedarte aquí conmigo’. Porque se encontraba solo y él lo que estaba buscando más bien era un compañero como apoyo.

“Me quedo, pero con la preocupación de que el  Comandante está por la zona de los combates. Yo estaba planeando cómo me le iba a ir a Augusto de todas maneras. No porque haya sido Augusto, porque siento profundo respeto por él, pero el caso es que yo era de la escolta de Fidel, no de la escolta de Augusto. Entonces surge la necesidad de mandarle un mensaje a Fidel donde le informaban que había otro desembarco por Bahía Honda. Augusto está buscando un práctico, ya era de noche, para llevar el mensaje para allá. Entonces le dije a Augusto: “El práctico soy yo, me conozco esa carretera de día y de noche, porque el Comandante está mucho por esa zona. Esa carretera la conozco perfectamente”, le dije que me conocía esa carretera hasta con los ojos cerrados. Él no quería dármelo, hasta que se dio cuenta que era el más indicado.

“Salimos Santiago Castro y yo para la Boca, había vehículos por todo el camino, era de noche, y fue una tragedia llegar hasta allí porque íbamos con las luces apagadas. Llegamos donde estaba el Comandante reunido con los compañeros, explicándoles la estrategia, los planes de avanzar, y le entregué el mensaje.

“Es cuando él le entrega, creo que fue a Flavio, todos aquellos documentos, todos los mapas, para virar hacia atrás, hacia La Habana, pero él decide seguir y es cuando entramos hasta Pálpite.  Estuvo allí, vio la situación y regresó al central Australia y de allí  para La Habana.”

Testimonio del escolta Santiago Castro Mesa:

“Me quedé cuidando el carro, me tiré en la hierba al lado del carro y me quedé dormido, cuando en uno de esos momentos salieron, y Chicho no me encontraba. Llevábamos cuatro noches ya sin dormir, sin pegar los ojos.

“Esa noche del 17 entramos hasta la Boca de la Laguna del Tesoro y continuamos hasta Pálpite. La carretera hacia Girón estaba en construcción, era de rajón casi toda, se le había echado asfalto pero como estaba dentro de la ciénaga el pavimento se había hundido.  La mitad derecha de la vía estaba ocupada por los tanques, la artillería y los vehículos con la infantería. Quedaba media vía y tuvimos que ir a oscuras con el apoyo de los compañeros del Ejército Rebelde y las milicias que estaban en la ruta.

“Cuando íbamos llegando a la Boca, apareció un avión enemigo a cierta distancia y aquello se convirtió en una fiesta de fuegos artificiales, eran miles de balas trazadoras que salían de todos los emplazamientos.  El Comandante recogió al Gallego Fernández en la Boca y siguió hasta el final de los emplazamientos en Pálpite, pero cuando nos dimos cuenta de que la artillería nuestra estaba tirando detrás de nosotros, el Comandante decidió regresar.”

Antes de partir hacia La Habana, le envío un mensaje a Fernández:

“Fernández:

“Estoy resolviendo lo del parque de cañón. Los otros tanques llegarán a Australia al amanecer. Por el día decidiremos el momento oportuno de moverlos.

“Augusto quedará en Australia. Yo tendré que salir dentro de un rato hacia La Habana. Estaré en comunicación constante con ustedes. Mándenme noticias constantemente sobre el curso de las operaciones.

“¡Adelante!

“(F) Fidel Castro

“Australia, Abril 18, 61

“3 am

“P.D. Todavía no he recibido noticias desde el papelito en que me informabas que el enemigo disminuía el volumen de fuego.”

Sobre mi regreso a La Habana aquella madrugada, le conté una vez al historiador Quintín Pino Machado, quien lo relató en su libro: “‘Yo conocía el lugar a la perfección -por exploración, por gusto a la naturaleza, por espíritu guerrillero (…) conocía por donde podían transitar camiones, tanques -conocía un camino por la izquierda que salía dos kilómetros al oeste de Playa Larga. Entonces, estoy esperando los tanques para iniciar de noche, en la madrugada, alrededor de las dos o las tres, un ataque por esos caminos que estaban vacíos y les iba a salir a la retaguardia de Playa Larga (…) yo estoy organizando el ataque… y en ese momento -sería la una de la mañana, una y media, no puedo precisar- me informan que se está produciendo un ataque por el oeste de La Habana. ¿Qué se está produciendo un ataque por el oeste de La Habana? ¿Seguro? El informe me lo llevó un mensajero en automóvil. No tenía comunicaciones allí por radio. Entonces mando a ver si está comprobado; me dicen: está comprobado. Dijeron: ya se ha producido contacto con el enemigo. Digo yo: qué raro, qué extraño, porque todo indica que este es el ataque principal; a lo mejor tendrían una reserva de tropas en Miami y la han mandado para el oeste de La Habana, por Pinar del Río, por Bahía Honda… Dijimos: bueno, la batalla principal se va a dar en La Habana. Y salí de allí. Encargué al que estaba en el Puesto de Mando -no a Fernández- (…) la tarea de realizar este ataque que yo estaba organizando,  fui para La Habana, y llegué a La Habana al amanecer…

“‘Y cuando llego (…) yo no tenía comunicación en el carro (…) El camino era largo, más de tres horas (…) Cuando llego a La Habana al amanecer, se comprueba que no se había producido el desembarco. Y entonces el compañero que yo dejé allí encargado de la misión no conocía los lugares y no se llevó a cabo el ataque de tanques por la retaguardia de Playa Larga y el enemigo se retira y se puede concentrar en Girón. Si se llega a hacer esa operación los hubiéramos dividido (…) Se habría liquidado la invasión, yo calculo, en treinta horas.

“‘Años más tarde se conoció que la confusión la generó una maniobra diversionista de la CIA, la cual utilizó para ella equipos electrónicos muy modernos y perfeccionados, capaces de simular una batalla. Por diversos medios de transportación, balsas de goma entre otros, aproximaron los equipos hasta la costa y con efectos luminosos contrapuestos y los ruidos característicos correspondientes, lograron dar la apariencia de un combate verdadero; la noche del 16 se habían observado movimientos de barcos al oeste de La Habana.

“El éxito de la maniobra consistió en prolongar los combates por un hecho fortuito, ya que dio la casualidad de que el único oficial presente que conocía la zona era el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Cubanas. Pues la defensa de La Habana tenía el 90% de sus fuerzas intactas y listas para combatir y no era necesario trasladar ningún efectivo de la ciénaga para allá.”

Desde Australia, a través de Augusto Martínez Sánchez, el capitán Fernández informa que la ofensiva hacia Playa Larga había sido detenida y tenía una cantidad indeterminada de muertos y heridos.  Le respondo por esta misma vía:

“4:40 a m.

“De Augusto a Fernández:

“Fidel recibió tu mensaje y me informa que te dé las siguientes instrucciones:

“1. Que emplaces todas las antiaéreas para que protejan a nuestra gente.

“2. Que los tanques sigan atacando y que vuelvas a emplazar las piezas (obuses de 122 mm).

“3. Que no debes dejar de instalar una sola AA.

“4. Que te recomienda que mandes una tropa, bien del Bon 180 ó del 144 para que avances por Soplillar para salir a la Caleta del Rosario y cortarles la carretera. Cortar así al enemigo en dos.

“5. Que si es necesario se te pueden enviar los diez tanques que están al llegar de Jovellanos.

“6. Esos diez tanques puedes dividirlos en dos grupos: por la carretera y por Buenaventura.

“7. Que si es necesario mover los tanques durante el día se te puede mandar una fuerte protección AA.

“8. Por último, dice Fidel que hay que tomar a Playa Larga sin excusas.”

Testimonio de José R. Fernández Álvarez:

“…la idea de Fidel era dividir al enemigo. Hacerla con el batallón 111 separando a las unidades que están al norte de San Blas de las de Girón, y con el 144 aislando a las que están en Playa Larga de Girón, y con esto dejarlos en tres grupos, separados unos de otros, para aniquilarlos con mayor rapidez.

“Estoy convencido de que si hubiéramos logrado esto, hubiera caído Girón el día 18. Desafortunadamente eso no se ejecutó por el batallón 111 ni tampoco por el batallón 144, eso disgustó a Fidel. Al batallón que yo envié se le desapareció el guía.”

“Lo cierto es que no salió bien la operación, el enemigo situado en Playa Larga huyó, y unido con la fuerza principal contribuyó a la defensa y fuerte resistencia que hicieron en Playa Girón.”

Continuará próximamente.

 

Fidel Castro Ruz

Abril 14 de 2011

10 y 31 p.m.

 

 

Comienza vista de apelación de pena de muerte para terrorista salvadoreño Otto René Rodríguez

Comienza vista de apelación de pena de muerte para terrorista salvadoreño Otto René Rodríguez La vista del recurso de apelación de pena de muerte seguida
contra el acusado Otto René Rodríguez Llerena por el delito de terrorismo de carácter continuado, se inició este lunes 6 de diciembre en la Sala contra los Delitos de la Seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular.

Rodríguez Llerena, ciudadano salvadoreño, colocó el 3 de agosto de 1997 un artefacto explosivo debajo de una butaca en el hall del hotel habanero Meliá Cohíba, y la programó para que explotara a las siete y cuarto de la mañana del día siguiente.

Aunque esta bomba no provocó víctimas, sí ocasionó daños en el hotel valorados en 6.500 dólares.

Por el cumplimiento de esta misión, el mercenario salvadoreño recibió 1.000 dólares que, según dijo en el juicio que se le siguió en La Habana, le entregó Posada Carriles.

Diez meses después de colocar la bomba en el hotel Cohíba, Rodríguez Llerena viajó nuevamente a La Habana, adonde llegó el 10 de junio de 1998, a cumplir una nueva misión encomendada por Posada Carriles: introducir en Cuba 1 519 gramos de explosivos C 4, dos detonadores y dos relojes para activar los explosivos. En esta ocasión fue detectado por agentes aduaneros y detenido.

Rodríguez Llerena confesó en la vista que esos explosivos tenía que
entregarlos al ciudadano cubano Juan Francisco Fernández Gómez (agente Félix de la Seguridad del Estado cubana), pues, según dijo, "Ignacio Medina (Posada Carriles) me pidió que cumpliera otra misión terrorista para él y, al negarme, me ofreció 200 dólares y los gastos del viaje para traer y entregar los explosivos a Juan Francisco, cosa que acepté".

El pasado viernes el Tribunal Supremo acordó sustituir la
sanción original de pena de muerte que se le impuso a otro terrorista
salvadoreño, René Cruz León, por la de 30 años de privación de libertad.

Conversaciones con Fidel Castro: Los Peligros de una Guerra Nuclear

Conversaciones con Fidel Castro: Los Peligros de una Guerra Nuclear

Tomado de www.granma.co.cu

Entre el 12 y el 15 de octubre  de 2010 el reconocido académico canadiense Michel Chossudovsky sostuvo amplias y fructíferas conversaciones con el Comandante en Jefe  Fidel Castro relacionadas con los peligros de una guerra nuclear, la crisis económica mundial  y el carácter del Nuevo Orden Mundial.  Dichas reuniones dieron lugar a una entrevista sobre temas diversos.

La primera parte de esta entrevista, publicada por Global Research y Cuba Debate se centra en los peligros de una guerra nuclear.

 

Michel Chossudovsky.-  Estoy muy honrado de tener esta oportunidad de intercambiar, de tener esta conversación sobre cuestiones que son tan fundamentales, que afectan la sociedad humana en su conjunto. La noción que usted ha presentado en sus últimos textos de amenaza al Homo sapiens, me parece fundamental ¿Cuál es esa amenaza, el peligro de guerra nuclear y la amenaza a los seres humanos, al Homo sapiens?

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Desde hace bastante tiempo —yo diría que años—, pero especialmente desde hace varios meses, empecé a preocuparme sobre la inminencia de una peligrosa y probable guerra que rápidamente se tornaría nuclear.

Antes había concentrado los esfuerzos en el análisis del sistema capitalista en general, los métodos que la tiranía imperial ha impuesto a la humanidad.  Estados Unidos aplica al mundo las violaciones de los derechos más elementales.

Durante la guerra fría no se hablaba de la guerra, ni se hablaba de las armas nucleares; se hablaba de una aparente paz, es decir, estaba garantizado entre la URSS y Estados Unidos el famoso MAD, la "destrucción mutua asegurada".  Parecía que el mundo iba a disfrutar las delicias de una paz prolongada por tiempo ilimitado.

Michel Chossudovsky.-  Esa noción de "destrucción mutua" se acabó con la guerra fría y después se reformuló la doctrina nuclear, porque en realidad nunca pensamos en una guerra nuclear durante la guerra fría.  Bueno, evidentemente había un peligro —como lo dijo incluso Robert McNamara en una época. Pero después de la guerra fría se empezó a reformular la doctrina nuclear, y, en particular, después del 11 de septiembre 2001.

Cmdte. Fidel Castro Ruz. Usted me preguntó cuándo es que comenzamos a darnos cuenta del inminente peligro de guerra nuclear, y esto se inicia en el período que le dije, hace apenas seis meses; sobre todo, una de las cosas que más nos llamó la atención sobre tal peligro de guerra, fue el hundimiento del Cheonan en una maniobra militar. Era el buque insigne de la armada sudcoreana, sumamente sofisticado. Fue en aquellos días cuando nosotros encontramos en Global Research, el artículo del periodista que ofrecía una información clara y verdaderamente coherente del hundimiento del Cheonan, que no podía ser obra de un submarino de más de 60 años fabricado en la URSS, con vieja tecnología, que no necesitaba equipos sofisticados para detectarlo por el Cheonan, en una maniobra conjunta con las más modernas naves de Estados Unidos.

La provocación contra la República Democrática de Corea se sumaba a nuestras preocupaciones con relación a una agresión a Irán, que venían de atrás. Estábamos siguiendo de cerca el proceso político de ese país. Conocíamos perfectamente lo ocurrido en la década del 50 cuando Irán nacionalizó a las propiedades de la British Petroleum en Irán, cuando aquello se llamaba Anglo Persian Oil Company.

Las amenazas contra Irán, a mi juicio, se vuelven inminentes para mí, con la Resolución 1929 del 9 de Junio 2010, en que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condena a Irán por las investigaciones que lleva y la producción de pequeñas cantidades de uranio enriquecido al 20%, y acusándola de constituir una amenaza para el mundo. En esa reunión se conocen las posiciones de cada miembro del Consejo de Seguridad: por 12 votos a favor, entre ellos los 5 con derecho a veto; 1 abstención, y 2 en contra, que fueron Brasil y Turquía. Después que se adopta esa resolución, la más agresiva de todas, casi de inmediato cruzan por el Canal de Suez un portaaviones de Estados Unidos en un grupo de combate, un submarino nuclear con la cooperación del gobierno egipcio; unidades navales de Israel se suman destino al Golfo Pérsico y los mares cercanos a Irán.    

La sanción, impuesta por Estados Unidos y sus aliados de la OTAN a Irán, es absolutamente abusiva e injusta. No puedo comprender la razón por las cuales Rusia y China no vetaron la peligrosa Resolución 1929 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a mi juicio, eso ha complicado tremendamente la situación política y pone al mundo al borde de una guerra.   

Recordé los antecedentes de los ataques israelitas a los centros de investigaciones nucleares árabes.  Primero atacaron y destruyeron el de Iraq en junio de 1981, no le pidieron permiso a nadie, no hablaron con nadie, los atacaron y los iraquíes tuvieron que soportar el golpe. 

En el año 2007 volvieron a repetir esa operación contra un Centro de Investigación que estaba construyendo Siria. Hay algo en ese episodio que yo realmente no comprendo bien: para mí no está clara la táctica, lo que sea, o las razones por las que Siria no denunció el ataque israelí a ese Centro de Investigación, en el que indiscutiblemente hacían algo, trabajando en algo que como se conoce recibían la colaboración de Corea del Norte, es legal, no cometían ninguna falta.

Yo lo digo aquí con toda franqueza que no comprendo por qué no se denunció, porque habría sido, a mi juicio, importante denunciar eso, son dos antecedentes muy importantes.

Hay muchas más razones, a mi juicio, para pensar que trataran de hacer lo mismo con Irán: destruir sus centros de investigación, o a los Centros de Producción Energética de ese país. Como se sabe, el residuo del uso del uranio en la producción eléctrica es materia prima del plutonio.

Michel Chossudovsky.-  Es cierto que esa Resolución del Consejo de Seguridad en cierta forma está anulando el programa de cooperación militar que Rusia y China tienen con Irán, en particular Rusia tiene cooperación en el Sistema de Defensa Aéreo con su sistema S-300.

Yo me acuerdo que justo después de la decisión del Consejo de Seguridad, con el aval de China y Rusia, el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia dice:  “Bueno, no hemos aprobado esa Resolución y eso no va a invalidar nuestra cooperación militar con Irán”, eso fue en junio 2010; pero unos meses después, el gobierno de Moscú confirmó que se iba a congelar esa cooperación militar, de tal forma que Irán ahora está en una situación tremendamente grave, porque necesita la tecnología rusa para mantener su seguridad, digamos, su defensa aérea.

Pero yo creo que las amenazas a Rusia y a China tienen por objetivo que estos dos países no se metan en la cuestión de Irán.  Es decir que si hay una guerra con Irán, los demás poderes, que son China y Rusia, no van a intervenir de ninguna manera, congelan su cooperación militar con Irán, y, por lo tanto, esto es una manera para Estado Unidos y la OTAN de extender la guerra en el Medio Oriente sin que haya una confrontación con China y Rusia, y yo creo que esto es un poco el escenario ahora.

Las amenazas a Rusia y China son múltiples en distintas fronteras.  El hecho de que las fronteras de China están militarizadas, el mar del sur de China, el mar Amarillo, la frontera con Afganistán, el estrecho de Taiwán también, es en cierta forma una amenaza para disuadir a China y Rusia de desempeñar un papel de potencia en la geopolítica mundial, y preparar el terreno y el consenso, incluso, para una guerra a Irán, que ocurre bajo condiciones de debilitamiento del sistema de defensa aérea; hay una expresión en inglés que se dice un pato sentado —a sitting duck—, que Irán es un pato sentado desde el punto de vista de sus posibilidades de defenderse a nivel del sistema de defensa aérea.

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  En mi modesta y sincera opinión esa Resolución debió ser vetada porque, a mi juicio, ha complicado todo en varios sentidos.

En un sentido militar, por lo que usted explica con relación, por ejemplo, a que había el compromiso y se había hecho un contrato para el suministro de los S-300 a Irán, son armas antiaéreas muy eficientes, en primer lugar. 

Hay otras cosas que se relacionan con los suministros de combustible, que son muy importantes para China, porque es el país que más crece económicamente, su creciente economía genera  mayor demanda de petróleo y de gas. Aunque existen acuerdos con Rusia para los suministros de petróleo y gas, desarrollan también la energía eólica y otras formas de energía renovable, poseen enormes reservas de carbón, la energía nuclear no crecerá mucho, ascenderá solo a un 5% durante muchos años; es decir, la necesidad de gas y petróleo de la economía China es muy grande, y no concibo, realmente, cómo se podrá obtener esa energía y a qué precio si el país donde tienen importantes inversiones es destruido por Estados Unidos. Pero el riesgo peor es una guerra de ese tipo en Irán.  Irán es un país musulmán que posee millones de combatientes entrenados y fuertemente motivados.

Hay decenas de millones de personas que están bajo la instrucción, siendo educados políticamente y entrenados, hombres y mujeres, millones de combatientes entrenados y decididos a morir.  Son gente que no se van a intimidar y que a la fuerza no los van a hacer cambiar.  Por otro lado están los afganos ―están siendo asesinados por los aviones sin piloto―, estarían paquistaníes, iraquíes, que han visto morir de uno a dos millones de compatriotas como consecuencia de la guerra antiterrorista inventada por Bush. No se puede ganar una guerra contra el mundo musulmán, es una locura insólita.

Michel Chossudovsky.-  Es cierto, las fuerzas convencionales de Irán son tremendas. Ellos pueden movilizar de un día a otro varios millones de efectivos militares y están en la frontera con Iraq, están en la frontera con Afganistán, y aun cuando hay una guerra de Blitzkrieg, Estados Unidos no puede evitar una guerra convencional muy cerca de sus bases militares en esa región.

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Pero es que perdería esa guerra convencional.  El problema es que nadie puede ganar una guerra convencional contra millones de gente, no van a concentrar en un lugar a una multitud para que los norteamericanos los maten, todo un país.

Bueno, yo fui guerrillero y recuerdo que tuve que pensar mucho cómo usar las fuerzas que teníamos y nunca habría cometido el error de concentrar, porque mientras más concentradas estén las fuerzas mayores serán las bajas que ocasionen las armas de destrucción masiva.

Michel Chossudovsky.-  Usted lo ha mencionado anteriormente, que era muy importante la cuestión, que en la decisión de China y Rusia en el Consejo de Seguridad, su apoyo a la Resolución 1929, el daño es para ellos porque, primero, Rusia no puede exportar armas, de tal forma que la principal entrada de divisas a Rusia ya está congelada.  Irán era uno de los principales clientes o compradores de armas rusas, y eso era una entrada de divisas importante que sostiene a la economía de consumo y las necesidades de la población. 

Y, por otro lado, China, necesita acceso a fuentes de energía, que usted ha mencionado. En realidad el hecho de que China y Rusia hayan aceptado el consenso en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es como decir: “Aceptamos que maten nuestra economía, en cierta forma, a nuestros convenios comerciales que tenemos con Irán...”  Esto es muy grave, porque no es solamente el daño para Irán, es el daño para estos dos países, y yo supongo —aunque no soy político— que debe haber divisiones tremendas dentro del liderazgo, tanto en Rusia como en China, para que eso acontezca, para que Rusia acepte no expresar su veto en el Consejo de Seguridad. 

A mí me han dicho, estuve conversando también con periodistas rusas, que eso no era un consenso del gobierno como tal, era un lineamiento.  Pero hay gente dentro del gobierno que tiene otro punto de vista en cuanto a los intereses de Rusia y su comportamiento dentro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.  ¿Cómo lo ve?

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  ¿La situación general cómo la veo?  La alternativa en Irán —lo voy a decir así— la guerra convencional la perdería Estados Unidos y la nuclear no es alternativa para nadie.

Por otro lado, la guerra nuclear se convertiría inevitablemente en una guerra nuclear global.  De ahí la peligrosidad que a mi juicio tiene la actual situación en Irán, tomando en cuenta las razones que usted está exponiendo y otros muchos datos más que me llevan a la conclusión de que la guerra adquiriría un carácter nuclear.

Michel Chossudovsky.-  Es decir que como Estados Unidos y sus aliados son incapaces de ganar la guerra convencional, van a utilizar el arma nuclear, pero tampoco esa guerra la pueden ganar, porque lo vamos a perder todo.

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  La perderían todos, es una guerra que todos la perderíamos.  ¿Qué ganaría Rusia si allí se desata una guerra nuclear?  ¿Qué ganaría China? ¿Qué carácter tendría esa guerra, cómo reaccionaría el mundo, qué efecto tendría en la economía mundial?  Usted lo explicó en la universidad, cuando habló del sistema de defensa centralizado elaborado por el Pentágono. Parece ciencia ficción, no se parece en nada a la última guerra mundial. Lo otro es muy importante, el intento de convertir las armas nucleares en armamentos tácticos convencionales. 

Sobre eso mismo hoy, día 13 de octubre, estuve leyendo en un despacho noticioso que los ciudadanos de Hiroshima y Nagasaki estaban formulando enérgicas protestas por el hecho de que Estados Unidos acababa de realizar pruebas nucleares subcríticas.  Las llaman nucleares subcríticas, que significa el empleo del arma nuclear sin desplegar toda la energía que pueda alcanzarse con la masa crítica.

Dice:  “Indignación en Hiroshima y Nagasaki por una prueba nuclear de Estados Unidos.”  ...

 “Las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki que sufrieron un ataque nuclear al término de la Segunda Guerra Mundial, deploraron hoy la prueba nuclear efectuada por Estados Unidos en septiembre pasado, denominada subcrítica porque no desata reacciones nucleares en cadena. 

“El ensayo, el primero de este tipo en ese país desde 2006 tuvo lugar el 15 de septiembre en un centro de Nevada, Estados Unidos.  Fue confirmado oficialmente por el Departamento de Energía de ese país, informó el diario Japan Times.”

¿Qué dijo ese diario? 

“Lo deploro profundamente porque esperaba que el presidente Barack Obama asumiera el liderazgo en la eliminación de armas nucleares”, declaró hoy el gobernador de Nagasaki, Hodo Nakamura, en una rueda de prensa.

Luego siguen una serie de noticias con relación a eso. 

“El ensayo ha provocado también protestas entre los ciudadanos de Hiroshima y Nagasaki, incluida la de varios supervivientes de las bombas atómicas que asolaron ambas ciudades en agosto de 1945.

“No podemos tolerar una acción de Estados Unidos que traiciona la promesa del presidente Barack Obama de avanzar hacia un mundo sin armas nucleares, dijo el subdirector del Consejo de Víctimas de la Bomba Atómica de Hiroshima Yukio Yoshioka. 

“El gobierno declaró que no tiene intención de protestar.”  Deja a la esfera social la protesta y entonces dice:  “Con ello se elevan a 26 las pruebas nucleares subcríticas efectuadas por Estados Unidos desde julio de 1997, cuando tuvo lugar la primera de ellas.”

Ahora dice: 

“Washington considera que estas pruebas no violan el Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, CTBT, ya que no desatan reacciones en cadena, y por tanto no expiden energía nuclear, por lo que pueden considerarse ensayos de laboratorios.”

Estados Unidos dice que tiene que hacer esas pruebas porque son necesarias para mantener la seguridad de su arsenal nuclear”, es decir, como que tenemos grandes arsenales nucleares, lo hacemos para tener seguridad.

Michel Chossudovsky.-  Volvemos a la cuestión de la amenaza a Irán, porque usted dijo que Estados Unidos y sus aliados no pueden ganar una guerra convencional.  Eso es cierto; pero el arma nuclear podría ser utilizada como una alternativa a una guerra convencional, y esto evidentemente es una amenaza a la humanidad, como usted lo ha subrayado en sus escritos. 

La cuestión que a mí me preocupa es que después de la Guerra Fría se desarrolló esa noción del arma nuclear con cara humanitaria diciendo que realmente no es un arma peligrosa, que no daña a los civiles, y en cierta forma cambiaron la etiqueta del arma nuclear.  Por lo tanto, según sus criterios, el arma nuclear no es distinta del arma convencional, y ahora en los manuales militares dicen que el arma nuclear táctica es un arma que no tiene daños para los  civiles

Por lo tanto podríamos tener una situación donde incluso los que deciden atacar a Irán con el arma nuclear no se dan cuenta de las consecuencias que podría tener para el Medio Oriente, Asia Central, pero también para la humanidad en su conjunto, porque van a decir:  “Bueno, según nuestros criterios, esa arma nuclear es distinta de la de la guerra fría, y, por lo tanto, la podemos utilizar en contra de Irán como un arma que asegura la seguridad mundial. 

¿Cómo ve eso?  Eso es tremendamente peligroso, porque ellos mismos creen en su propia propaganda.  Es una propaganda interna dentro de las fuerzas armadas, dentro del aparato político.

En la desclasificación que se hizo en el en el 2002, 2003 del arma nuclear táctica, incluso el senador Edward Kennedy dijo en esa época que esa era una manera de trastocar las fronteras entre las armas convencionales y las nucleares.  Pero estamos en esto, estamos en una época donde el arma nuclear no es distinta de la Kalashnikov, estoy exagerando, pero en cierta forma es parte de la caja de herramientas —es la palabra que ellos utilizan, “caja de herramientas”—, y ahí se selecciona el tipo de armamento que se va a utilizar, de tal forma que el arma nuclear podría ser ... utilizada en el teatro de guerra convencional, llevándonos hacia lo que es impensable, que sería un escenario nuclear a nivel regional, pero también con las repercusiones que podría tener a nivel planetario.

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Yo escuché lo que usted afirmó en la Mesa Redonda de que tales armas, supuestamente inofensivas para los vecinos en las proximidades donde se utilizaran, podrían tener un rango equivalente que iba desde un tercio de la que usaron en Hiroshima hasta seis veces el poder de esa arma, y se conoce hoy perfectamente bien su terrible daño, una sola bomba mató instantáneamente a 100 000 personas.  Imagínense una bomba que tenga seis veces el poder de aquella, o dos veces, o un poder igual, o el 30% de ese poder.  Es absurdo.

También lo que usted expuso en la universidad sobre el intento de presentarla como un arma humanitaria, que además podría estar a disposición de las tropas en operaciones.  De modo que en un momento determinado podría ser facultad del comandante de la zona de operaciones emplear esa arma como más eficiente que las demás, lo cual sería su deber dentro de las doctrinas militares y de las enseñanzas que le dan en las academias militares.

Michel Chossudovsky.-  En ese sentido, no creo que esta arma nuclear se va a utilizar sin el aval, digamos, del Pentágono o del Comando centralizado; pero sí pienso que podría ser tomado sin el aval del Presidente de Estados Unidos y del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, que es el Presidente de Estados Unidos; es decir que no es la lógica de la guerra fría, donde estaba el teléfono rojo...

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Yo comprendo, profesor, lo que usted dice con relación al empleo de esa arma como facultad de las autoridades superiores del Pentágono, y me parece correcto que usted haga esa aclaración para que no le vayan a imputar la responsabilidad de exagerar el peligro de esa arma.

Pero, fíjese, después que uno sabe el antagonismo y las discusiones del Pentágono con el Presidente de Estados Unidos, realmente no le quedan muchas dudas de cuál sería la decisión del Pentágono si el jefe del teatro de las operaciones solicita el uso de esa arma porque la considera necesaria o imprescindible.

Michel Chossudovsky.-  Hay otro elemento también, es que el despliegue de armas nucleares ahora, a mi entender, es por varios países europeos miembros de la OTAN que incluyen todo ese despliegue del arma nuclear táctica, ahí está Turquía, Italia, Alemania, Belgica, Holanda; de tal forma, hay montones de estas pequeñas bombas nucleares muy cerca del teatro de guerra, y por otro lado está Israel.

Ahora bien, no creo que Israel va a iniciar una guerra por su cuenta, eso es una imposibilidad en términos estratégicos y decisionales.  En la guerra moderna con la centralización del sistema de comunicación, de logística, es una decisión centralizada; pero Israel podría actuar en el sentido que Estados Unidos le dé la luz verde y después Israel es el que hace el primer ataque.  Eso no está fuera de lo posible, aunque hay algunos analistas que ahora dicen que la guerra a Irán va a empezar en el Líbano y Siria con una guerra fronteriza convencional, y luego eso dará un pretexto para una escalada de las operaciones militares.

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Ayer 13 de octubre una multitud de personas recibió a Ahmadinejad en el Líbano como héroe nacional de ese país.  Estuve leyendo un cable sobre eso esta mañana.

Además, se conoce también las preocupaciones de Israel con relación a eso, por el hecho de que los libaneses, es gente muy combativa, poseen tres veces el número de proyectiles reactivos que disponía en el anterior conflicto Israel y el Líbano, lo cual constituye una gran preocupación para Israel, porque necesitan   —afirman los técnicos israelitas— la aviación para combatir esa arma.  De modo, afirman, que solo podrían estar un número de horas, no tres días atacando a Irán, porque deberían prestarle atención a tal peligro.  Es por ello, desde esos puntos de vista, que cada día que pasa se preocupan más, porque esas armas forman parte del arsenal de armamentos convencionales de los iraníes.  Ellos entre los armamentos convencionales, por ejemplo,  tienen cientos de lanzadores de cohetes contra buques de superficie en esa área del Caspio, se conoce, desde las guerras de las Malvinas, que un buque de superficie puede defenderse de uno, dos o tres proyectiles; pero imagínense cómo se puede proteger una nave de guerra, con bastante dimensión, contra una lluvia de armas de ese tipo. Son naves rápidas operadas por gente bien entrenada, porque los iraníes llevan 30 años preparando la gente y han desarrollado armas convencionales eficientes.

Usted mismo lo conoce y conoce lo que ocurrió en la última Guerra Mundial, antes de que aparecieran las armas nucleares, habían muerto ya 50 millones de personas por el efecto destructor de las armas convencionales.

Una guerra hoy no es una guerra como en el siglo XIX, antes de que aparecieran las armas nucleares, la guerra era ya sumamente destructiva.  Las armas nucleares aparecieron en el último minuto, porque Truman quiso usarlas, hacer la prueba con la bomba de Hiroshima, creando la masa crítica a partir del uranio, y otra con plutonio en Nagasaki.  Las dos mataron a alrededor de 100 000 personas de forma inmediata. No se sabe la gente que hirieron e irradiaron, que morirían después o sufrirían durante largos años sus efectos. Además, una guerra nuclear crearía el invierno nuclear.

Le estoy hablando de los peligros que significaría una guerra por el daño inmediato. Basta un número limitado, las armas que tiene una de las dos potencias menos poderosas, India y Paquistán, y su estallido sería suficiente para crear un invierno nuclear del cual no sobreviviría, sería imposible, ningún ser humano, que duraría de 8 o 10 años. En pocas semanas no se vería la luz del sol.

El hombre tiene menos de 200 000 años, hasta ahora todo era normalidad, las leyes de la naturaleza se cumplían, las leyes de la vida se desarrollaban en el planeta Tierra desde hace más de 3 000 millones de años.  El hombre, el homo sapiens, el ser inteligente no existía cuando habían transcurrido las 8 décimas partes de un millón, según todos los estudios. Hace 200 años todo virtualmente se ignoraba. Hoy se conoce las leyes que rigen la evolución de las especies. Los científicos, los teólogos, incluso, los más sinceros religiosos, que inicialmente se hacían eco de la campaña de las grandes instituciones eclesiásticas contra la teoría de Darwin, aceptan hoy las leyes de la evolución como reales, sin que eso haya impedido el ejercicio de sinceras creencias religiosas, en las que muchas veces, las personas encuentran una compensación a sus más sentidas penas. 

Pienso que nadie en el mundo desea que la especie humana desaparezca. Y es por ello que sostengo el criterio de que deben desaparecer, no solo las armas nucleares, sino también las armas convencionales.  Hay que ofrecerles garantía de paz a todos los pueblos sin distinción, lo mismo a los iraníes, que a los israelitas, y que los recursos de la naturaleza deben ser distribuidos, ¡deben ser!, no quiero decir que lo van a hacer, tampoco que sea fácil lograrlo; pero no habría otra alternativa para la humanidad, en un mundo limitado en extensión, y en determinados recursos, aún cuando se desarrollen todas las fuerzas científicas para crear fuentes de energía  renovables.  Hay casi 7 000 millones de habitantes, luego hace falta una política de población, hacen falta muchas cosas, y cuando usted las coloca todas juntas y se hace la pregunta, ¿será el ser humano capaz de comprender eso y superar todas esas dificultades?  Realmente, únicamente el entusiasmo puede conducir a una persona a decir que se va a enfrentar y resolver fácilmente semejante problema.

Michel Chossudovsky.-  Lo que usted ha dicho es sumamente importante, cuando habló de Truman.  Truman había dicho que Hiroshima era una base militar y que no había daños para los civiles. 

Esa  noción de daños colaterales, parece ser parte de una continuidad en la doctrina nuclear desde el año 1945 hasta la fecha, es decir, no a nivel de realidad pero a nivel de doctrina y de propaganda; es decir que en 1945 se dijo:  Vamos a salvar la humanidad matando a 100 000 personas y negando el hecho de que Hiroshima era una ciudad poblada, que era una base militar.  Pero hoy en día esa falsificación es mucho más sofisticada, más generalizada, y el arma nuclear es más avanzada.  De tal forma que, en la medida en que estamos tratando del futuro de la humanidad y la amenaza de una guerra nuclear a nivel planetario, la cuestión de la mentira, la cuestión de la ficción dentro del discurso político y militar, que nos lleva a una catástrofe planetaria sin que los políticos entiendan sus propias mentiras. 

Entonces, usted dijo que los seres humanos inteligentes existen desde hace 200 000 años, pero esa propia inteligencia traducida a nivel de instituciones, de la prensa, de los servicios de inteligencia, de las Naciones Unidas, viene a ser el elemento que nos va a destruir; porque uno cree en sus mentiras y llega a la guerra nuclear, sin darse cuenta de que esta es la última guerra, como lo decía Einstein claramente:  Que una guerra nuclear no puede llevar a una continuación de la humanidad, es la amenaza mundial. 

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Son muy buenas esas palabras, profesor.  El daño colateral, en este caso, puede ser la humanidad. La guerra es un hecho criminal, y no hace falta ninguna ley nueva, porque desde Nuremberg la guerra estaba considerada ya como un crimen, el más grande crimen contra la humanidad y contra la paz, el más horrible de todos los crímenes.

Michel Chossudovsky.-  Los textos de Nuremberg lo dicen claramente: “La guerra es un acto criminal, es el acto supremo de guerra en contra de la paz.”  Ha sido muy citado ese texto de Nuremberg.  Los aliados después de la Segunda Guerra Mundial lo querían utilizar en contra de los vencidos, y no digo que no tiene validez; pero los crímenes que ellos cometieron, incluso los crímenes que cometieron en contra de Alemania y Japón, de eso no se habla.

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Con el arma nuclear, en el segundo caso.

Michel Chossudovsky.-  En fin, es un tema para mí tremendamente importante y si estamos hablando de una contraalianza por la paz, la criminalización de la guerra me parece fundamental.  Es la abolición de la guerra, es un acto criminal que hay que eliminar.

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Bueno, a los principales criminales. ¿Quién los juzga?

Michel Chossudovsky.-  El problema es que ellos controlan también las cortes de justicia, entonces los jueces son criminales también, ¿qué podemos hacer?

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Yo digo que esto forma parte de la batalla de ideas. 

Ahora, se trata de exigir que el mundo no sea conducido a una catástrofe nuclear, se trata de preservar la vida.  No sabemos, pero presumimos que si el hombre toma conciencia de que su existencia, la de su pueblo, la de los seres más queridos, hasta los mismos jefes militares de Estados Unidos estarían conscientes del resultado, aunque los hayan educado en la vida para cumplir órdenes, no pocas veces genocidas como el empleo de armas nucleares tácticas o estratégicas, porque es lo que les enseñaron en las academias.  

Como todo eso es una locura, ningún político está exento del deber de trasmitir a la población estas verdades. Hay que creer en ellas, de lo contrario no habría nada por lo cual luchar.

Michel Chossudovsky.-  Yo creo que lo que usted está diciendo es que en el momento actual, el gran debate histórico de la humanidad debe enfocarse en el peligro de una guerra nuclear que amenaza el futuro de la humanidad, y que cualquier debate que hagamos sobre necesidades básicas o sobre economía exige que podamos impedir la guerra e instalar una paz mundial para que se pueda, justamente, planificar el nivel de vida a nivel mundial basado en necesidades básicas; pero si no solucionamos el problema de la guerra, el capitalismo tampoco subsiste, es cierto, ¿no?

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  No, no puede subsistir, por todos los análisis que hemos hecho no puede subsistir. El sistema capitalista y la economía de mercado que le insufla vida, no va a desaparecer de la noche a la mañana, pero el imperialismo basado en la fuerza, en las armas nucleares y las armas convencionales de tecnología moderna, tienen que desaparecer si deseamos que la humanidad sobreviva.   

Ahora, hay un hecho real que está ocurriendo en este momento y demuestra la enorme desinformación que sufre el mundo y es el siguiente: En Chile quedaron atrapados a 700 metros de profundidad 33 mineros, y en el mundo hay júbilo por la noticia de que 33 mineros han sido salvados.  Bueno, pues sencillamente, qué  hará el mundo si toma conciencia de que hay seis mil 877 millones 596 mil 300 habitantes que hay que salvar, si 33 han creado un júbilo universal y todos los medios masivos no hablan más que de eso en estos días, ¿por qué no se salvan los casi 7 000 millones de habitantes atrapados por el terrible peligro de perecer, en una muerte tan horrible como las de Hiroshima o Nagasaki?

Michel Chossudovsky.-  Mire, esto es también, visiblemente, la cuestión de la cobertura mediática que se hace de distintos eventos y de la propaganda que emana.

Yo pienso que fue una operación humanitaria tremenda lo que hicieron los chilenos; pero es cierto que si hay una amenaza a la humanidad, como usted lo plantea, eso debería estar en primera página en todos los diarios del mundo, porque es la totalidad de la sociedad humana que ... podría ser la víctima de una decisión tomada, incluso, por un general de tres estrellas, que no conoce las consecuencias, pero ahí estamos hablando de la manera en que los medios de comunicación, en particular en occidente, están escondiendo la cuestión más grave que afecta potencialmente el mundo actual, que es el peligro de una guerra nuclear y debemos tomarlo en serio, porque tanto Hillary Clinton, como Obama han dicho que ellos tenían la idea de utilizar el arma nuclear en una llamada guerra preventiva en contra de Irán.

Bueno, ¿cómo contestamos?  ¿Qué le dice usted a Hillary Clinton y Barak Obama por las declaraciones que han hecho respecto al uso unilateral del arma nuclear en contra de Irán, un país que no representa ningún peligro para nadie?

Cmdte. Fidel Castro Ruz.-  Sí, conozco dos cosas: lo que se discutió, que ha sido revelado en estos días, las tremendas discusiones en el seno del Consejo de Seguridad de Estados Unidos.  Es el valor que le daba al libro que escribió Bob Woodward, porque revelaba cómo fueron todas esas discusiones.  Se sabe cuál fue la posición de Biden, de Hillary, de Obama y, en realidad en esas discusiones el que se mostró más firme en contra de la extensión de la guerra, que fue capaz de discutir con los militares, fue Obama, eso es un hecho real, estoy escribiendo la última reflexión, en realidad, sobre eso.  El único que allí llegó y le dio un consejo, había sido adversario suyo por su pertenencia al Partido Republicano, fue Colin Powell, le recordó que era el Presidente de Estados Unidos, un consejo alentador.

Creo que hay que hacerles llegar a todos este mensaje, de lo que hemos hablado; creo que muchos leen en Global Research los artículos que usted ha publicado, ... Creo que se debe divulgar, y en la medida en que hemos tenido estas conversaciones y albergamos la idea de divulgarlas, me alegra mucho cada vez que usted argumenta, razona y plantea estos problemas, ya que sencillamente, a mi juicio, existe un verdadero déficit de información por las causas que usted explica.

Ahora, nosotros debemos inventar, ¿cuáles serán las formas de hacer que esto se conozca?  En la época de los doce Apóstoles, eran 12 nada más, y se dieron a la tarea de divulgar las enseñanzas que un predicador les trasmitió. Claro, tenían cientos de años por delante, nosotros, en cambio, no los tenemos, pero estaba viendo la lista de personalidades, son más de 20 las personalidades que han estado trabajando con Global Research, gente prestigiosa, planteando las mismas cosas; pero no disponen de cientos de años, sino, bueno, de muy poco tiempo.

Michel Chossudovsky El movimiento anti-guerra en Estado Unidos, Canada y Europa esta muy dividido. Algunos piensan que la amenaza viene de Irán, otros dicen que son los terroristas, y hay mucha desinformación dentro del mismo movimiento antiguerra.

Además, en el Foro Social Mundial la guerra nuclear no es parte del debate entre gente de izquierda o progresistas. Durante la Guerra Fría sí se habló del peligro de un conflicto nuclear, y la gente tenía esa conciencia.

En la última reunión que se celebró en Nueva York sobre la no proliferación, bajo las Naciones Unidas, el énfasis era la amenaza nuclear de entidades no estatales, de terroristas. 

El presidente Obama decía que la amenaza viene de Al Qaeda, que tiene el arma nuclear; además si uno lee los discursos de Obama, se va insinuando que el terrorismo tiene capacidad de fabricar bombas nucleares pequeñas, a lo que llaman la bomba sucia. Bueno, es una manera de cambiar totalmente el énfasis.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Es lo que le dicen a él, es lo que le dicen su propia gente y se lo hacen creer.

Fíjese, ¿qué yo hago con las reflexiones?  Las distribuyo en las Naciones Unidas, se las envío a todos los gobiernos —las reflexiones, por supuesto, que sean cortas, para mandárselas a todos los gobiernos—, y sé que hay mucha gente que las lee.  El problema es si usted está diciendo una verdad o no.  Claro que cuando uno reúne toda esta información con relación a un problema más concreto, porque también las reflexiones están diluidas en muchos temas, pero yo creo que hay que concentrarse, por nuestra parte más, en la divulgación de cosas esenciales, no puede abarcarse todo.

Michel Chossudovsky.-  Quisiera hacerle una pregunta, porque hay una cuestión fundamental relativa a la historia de la Revolución Cubana.  Considero que ese debate sobre el futuro de la humanidad también es parte del discurso revolucionario. Si la sociedad en su conjunto podría ser amenazada por una guerra nuclear, es necesario, en cierta forma, tener una revolución del pensamiento y de las acciones en contra de ese acontecimiento.

Cmdte. Fidel Castro Ruz-  Hay que decir, repito, que la humanidad está a 800 metros de profundidad y que hay que sacarla, hay que hacer una operación de salvamento.  Es el mensaje que tenemos que trasmitir a un número de gente.  Si mucha gente lo piensa, mucha gente va a hacer lo que usted está haciendo y van a apoyar lo que ustedes están apoyando, ya no depende de quiénes son los que lo digan, que lo diga alguien. 

Hay que inventar cómo se llega a las masas más conscientes. La solución no está en los diarios.  Internet existe, Internet es más económico, Internet es más asequible. Yo me acerqué a ustedes por la vía de Internet buscando noticias, no a través de las agencias noticiosas, no a través de los órganos de prensa, de la CNN, sino buscando noticias a través de un boletín que recibo diariamente con artículos publicados en Internet. Más de 100 páginas todos los días. 

Ayer ustedes estaban razonando que en Estados Unidos hace un tiempo dos terceras partes de la opinión pública estaba contra la guerra en Irán, y hoy el cincuenta y tanto por ciento era partidario de acciones militares contra Irán.

Michel Chossudovsky.-  Lo que pasó, incluso en los últimos meses, es que se dijo: “Sí, la guerra nuclear es muy peligrosa, es una amenaza; pero la amenaza viene de Irán”, y hubo carteles en Nueva York diciendo: “Di no a Irán nuclear”, y el mensaje de estos carteles era presentar a Irán como una amenaza a la seguridad mundial, aun cuando la amenaza no existía porque ellos no tienen el arma nuclear.  En fin, estamos en esto, y The New York Times a comienzos de esta semana publicó un texto que dice que sí, que los asesinatos políticos son legales.

 Entonces, cuando tenemos una prensa que nos presenta cosas de ese estilo, con la distribución que ellos tienen, es tremendo el trabajo.  No tenemos posibilidad de revertir este proceso con la distribución de los medios alternativos.  Además de que ahora muchos de estos medios alternativos están financiados por el poder económico.

Cmdte Fidel Castro Ruz.-  Y sin embargo tenemos que luchar.

Michel Chossudovsky.-  Su mensaje que había dado ayer, es que en el caso de una guerra nuclear, el daño colateral sería la humanidad en su totalidad. 

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Sería la humanidad, la vida de la humanidad. 

Michel Chossudovsky.- Es cierto que Internet debe seguir funcionando como un instrumento de divulgación para que esa guerra no ocurra. 

Cmdte Fidel Castro Ruz.-  Bueno, es la única manera que podemos impedirla.  Si creamos la opinión mundial, es como el ejemplo que mencioné: hay casi 7 000 millones de personas a 800 metros de profundidad; debemos utilizar el fenómeno de Chile para divulgar estas cosas. 

Michel Chossudovsky.-  La comparación que usted hace con el rescate de los 33 mineros, diciendo que hay 33 mineros por debajo del suelo que hay rescatar, que se hizo una cobertura mediática, y usted dice que tenemos casi 7 000 millones de habitantes que están por debajo de 800 metros y no entienden lo que está pasando, pero tenemos que rescatarlos, porque la humanidad en su conjunto está amenazada por el arma nuclear de Estados Unidos y de sus aliados, porque son ellos los que dicen que están dispuestos a utilizarla.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Y la van a utilizar si no hay oposición, si no hay resistencia.  Están engañados, están endrogados con la superioridad militar y la tecnología moderna y no saben lo que están haciendo.

No entienden las consecuencias, creen que eso puede mantenerse.  Es imposible.

Michel Chossudovsky.-  O creen que esto es simplemente un arma convencional cualquiera.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Sí, están engañados y creen que se puede seguir usando esa arma.  Están confundiendo una época, no recuerdan lo que dijo Einstein: no sabía con qué armas se pelearía la tercera guerra mundial, pero la cuarta sería con palos y piedras.  Yo le añadí ahí:  “...solo que no existirá quienes manejen los palos y las piedras”.  Esa es la realidad; lo tengo ahí escrito en el mismo discursito breve que usted me sugirió elaborara.

Michel Chossudovsky.-  El problema que yo veo es que el uso del arma nuclear no va necesariamente a llevar al fin de la humanidad de un día para otro, porque el impacto radiactivo es un proceso acumulativo.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Repítame, repítame por favor.

Michel Chossudovsky.-  Que el arma nuclear tiene varias consecuencias:  una que es la explosión y la destrucción en el teatro de guerra, que es el fenómeno de Hiroshima; y la otra es la radiación que va expandiéndose.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Sí, el invierno nuclear, digamos. El prestigioso investigador norteamericano, profesor emérito de la Universidad de Rutgers, de New Jersey, Alan Robock, demostró de forma irrebatible que el estallido de una guerra entre dos de la ocho potencias nucleares que menos armas de ese tipo poseen provocaría un “invierno nuclear”.

Realizó ese descubrimiento al frente de un grupo de investigadores que utilizaron modelos ultra científicos de computación.

Bastaría el estallido de 100 armas nucleares estratégicas de las 25 mil que poseen las ocho potencias mencionadas para provocar temperaturas por debajo del punto de congelación en todo el planeta, y una larga noche que duraría alrededor de ocho años. Es algo tan terrible, exclama el profesor Robock, que las personas caen en “estado de negación, no quieren pensar en eso, es más fácil simular que esto no existe”. Me lo contó personalmente, en una conferencia internacional que ofreció, donde tuve el honor de conversar con él. 

Bien, yo parto de una tesis: Si se desata una guerra en Irán, esta se torna nuclear global inevitablemente.  Por eso ayer estábamos diciendo que no fue correcto permitir ese acuerdo en el Consejo de Seguridad, porque lo facilitó todo, ¿se da cuenta?

Una guerra de ese tipo hoy en Irán no puede ser local, porque los iraníes no se plegarán ante la fuerza. Si mantuviera su carácter convencional, sería una guerra que Estados Unidos y Europa, no pueden ganar, y sostengo que se tornaría nuclear rápidamente. Si Estados Unidos cometiera el error de usar armas nucleares tácticas, en el mundo se produciría una gran conmoción y el control de los acontecimientos escaparía de sus manos.

Si Obama ha tenido que discutir fuertemente con el Pentágono lo que debe hacerse en Afganistán, imagínense la situación de Obama con los soldados norteamericanos e israelitas combatiendo contra millones de combatientes iraníes. Los sauditas no van a luchar en Irán, ni los paquistaníes u otros soldados árabes o musulmanes. Lo que puede ocurrir es que los yankis tengan serios conflictos con las tribus paquistaníes a las que están atacando y matando con sus aviones sin pilotos, y ellos lo saben. Cuando dan un golpe contra esas tribus, primero atacan y después se lo avisan al gobierno, no se lo dicen antes; es una de las cosas que más irritan a los paquistaníes.  Hay un antinorteamericanismo fuerte allí.

Es un error pensar que los iraníes se rendirán si usan contra ellos las armas nucleares tácticas, y el mundo se conmocionaría de verdad, cuando tal vez sea ya demasiado tarde.

Michel Chossudovsky.-  Ellos no pueden ganar una guerra convencional.

Cmdte.Fidel Castro Ruz  No la pueden ganar.

Michel Chossudovsky.-  Y eso lo vemos en Iraq; en Afganistán pueden destruir un país, pero no pueden ganar desde el punto de vista militar...

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Pero para destruirlo a qué precio, a qué precio ante el mundo, a qué costo económico de todo tipo, en la marcha hacia la catástrofe.  Los problemas que usted menciona se agravan, hasta el pueblo norteamericano reaccionaría; porque el pueblo norteamericano aunque muchas veces reacciona tardíamente, termina reaccionando.  El pueblo norteamericano reacciona a las bajas, a los muertos.

Al gobierno de Nixon lo apoyaba mucha gente cuando la guerra en Vietnam, incluso sugirió a Kissinger emplear el arma nuclear en ese país y este lo disuadió de dar ese criminal paso. Estados Unidos se vió obligado por el propio pueblo norteamericano a ponerle fin a la guerra, tuvo que negociar y tuvo que entregar el sur. Irán tendría que renunciar al petróleo de la zona. ¿En Vietnam qué entregaba?  Un gasto.  Al fin y al cabo ahora están otra vez en Vietnam, comprando petróleo, negociando. En Irán se perderían muchas vidas, y tal vez las instalaciones petroleras en gran parte de la zona quedarían destruidas.

En una situación como la actual, es muy probable que no entiendan nuestro mensaje. Si la guerra estalla, mi opinión es que ellos y el mundo nada ganan. Si fuera únicamente convencional, lo que es muy poco probable, la perderían irremisiblemente, y si se torna en una guerra nuclear global, la perdería la humanidad.

Michel Chossudovsky.- Irán tiene fuerzas convencionales que son significativas.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Millones.

Michel Chossudovsky.-  Fuerzas de tierra, pero también cohetes y también tiene posibilidades de defenderse.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Mientras haya un hombre con un fusil es un enemigo que tendrán que derrotar.

Michel Chossudovsky.-  Y ahí hay varios millones con fusiles.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Millones, y tendrían que sacrificar muchas vidas de norteamericanos, desgraciadamente sería entonces que los norteamericanos reaccionarían, si no reaccionan ahora reaccionarían después cuando sería demasiado tarde; hay que escribir, hay que divulgar en la medida de nuestras posibilidades. Recuerde que a los cristianos los perseguían, los llevaban a las catacumbas, los asesinaban, se los lanzaban a los leones, estuvieron siglos sin renegar de sus creencias, y después eso era lo que le hacían a los musulmanes, sin que estos jamás se plegaran.

Hay una guerra real contra el mundo musulmán. ¿Por qué se olvidan esas lecciones de la historia? He leído muchos de los artículos que usted escribió sobre los riesgos de esa guerra.

Michel Chossudovsky.-  Volvemos a la cuestión de Irán.  Lo que creo que es muy importante es que la opinión mundial entienda el escenario de guerra.  Usted plantea claramente que ellos pierden la guerra, la convencional, la están perdiendo en Iraq y Afganistán, Irán tiene fuerzas convencionales mucho más que la OTAN.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Mucho más experimentada y motivada. Ellos están ahora en conflicto con las de Afganistán y las de Iraq y una que no mencionan: los paquistaníes de la misma etnia que los de la resistencia en Afganistán.  Y esa guerra ellos la dan por perdida en las discusiones que se sostienen en la Casa Blanca, es lo que nos cuenta el libro “Las guerras de Obama” de Bob Woodward, que ellos afirman. Imagínese que a eso le añadan la guerra para liquidar lo que quede después de los golpes iniciales que den en Irán.

Entonces se verían o en una situación de guerra convencional que no pueden ganar, u obligados a una guerra global nuclear, lo empleo ya, en condiciones de que se va a producir una conmoción mundial muy grande.  Yo no sé quién podrá justificar el tipo de guerra que tienen que hacer; para destruir tienen señalados 450 objetivos en Irán, y de los cuales algunos, según ellos, tendrían que atacarlos con cabezas nucleares tácticas, por su ubicación en zonas montañosas y la profundidad en que están. Moriría en eso mucha gente del personal ruso y de otras nacionalidades que están colaborando con ellos.

¿Cuál será la reacción de la opinión mundial frente a ese golpe, que hoy irresponsablemente los medios han promovido con el apoyo de muchos norteamericanos?

Michel Chossudovsky.-  Una cuestión, Irán, Iraq, Afganistán, son todos países vecinos, en cierta forma.  Irán tiene frontera con Afganistán, tiene frontera con Iraq, y Estados Unidos y la OTAN tienen instalaciones militares en los países que ellos ocupan.  ¿Qué va a pasar?  Las tropas de Irán van a pasar la frontera de inmediato, supongo.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Bueno, no sé qué táctica seguirán ellos, pero si uno estuviera en su lugar, lo más aconsejable no es concentrar las tropas, porque concentradas las tropas serían más víctimas del ataque con armas nucleares tácticas.  Es decir que, tal y como está pintada la amenaza, lo mejor sería que ellos usen una táctica parecida a la nuestra en el sur de Angola cuando sospechamos que Sudáfrica disponía de armas nucleares; creamos grupos tácticos de 1 000 hombres con poder de fuego terrestre y antiaéreo. Las armas nucleares nunca tendrían a su alcance una masa de soldados. La cohetería antiaérea y otras armas similares apoyaban nuestras fuerzas. Las armas y el terreno cambian y las tácticas deben cambiar constantemente.

 Michel Chossudovsky.-  Dispersos.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  Dispersos, pero no son hombres aislados, eran alrededor de 1 000 hombres con las armas adecuadas, el terreno era arenoso, a dondequiera que ellos llegaban tenían que escarbar y protegerse bajo tierra, manteniendo siempre la mayor distancia entre los componentes. Nunca se ofreció al enemigo la oportunidad de asestar un golpe decisivo contra los 60 mil soldados cubanos y angolanos en el Sur de Angola.

Lo que nosotros hicimos en ese país hermano es lo que, con criterios tradicionales, habría seguido un ejército de cientos de miles.  Bueno, nosotros no éramos 100 mil, en el sur de Angola había 60 000 hombres, entre cubanos y angolanos, debido a los requerimientos técnicos los grupos tácticos estaban constituidos principalmente por cubanos, porque manejaban los tanques, los cohetes, las antiaéreas, las comunicaciones, pero la infantería estaba formada por soldados cubanos y angolanos, con gran espíritu de lucha, que no vacilaron un instante en enfrentar al ejército blanco del Apartheid apoyados por Estados Unidos e Israel. ¿Quiénes manejaban las numerosas armas nucleares que mantenían en ese momento?

En el caso de Irán, por ahí llegan noticias de que están escarbando en el suelo, y cuando les preguntan dicen que están haciendo cementerios para enterrar a los invasores... No sé si será una ironía, pero creo que realmente tienen que escarbar bastante para proteger sus fuerzas del ataque con que los amenazan.

Michel Chossudovsky.-  Irán tiene la posibilidad de movilizar varios millones de tropas.

Cmdte.Fidel Castro Ruz-  No sólo las tropas, sino también los puestos de mando son decisivos. A mi juicio, la desconcentración es muy importante. Los atacantes tratarán de impedir la transmisión de órdenes. Cada unidad de combate debe conocer de antemano lo que debe hacer en cada circunstancia. El atacante tratará de golpear y desarticular la cadena de mando con sus armas radioelectrónicas. Todos esos factores deben tenerse en cuenta. El hombre no ha conocido nunca semejante experiencia.

En cualquier circunstancia, lo de Afganistán es una bobería y lo de Iraq otra, comparado con lo que se van a topar en Irán:  el armamento, el entrenamiento, la mentalidad, el tipo de soldado... Si hace 31 años, en 1979, los combatientes iraníes limpiaban los campos de minas avanzando sobre éstos, serán, sin duda, los adversarios más temibles con los que se enfrentaría Estados Unidos.

 

 

 

 

 

 

Chávez en La Habana: “El Imperio trata de montar otra operación contra Venezuela”

Tomado de Cubadebate

 

“Desde La Habana lo denuncio ante el mundo: el Imperio está tratando de montar otra operación contra la Revolución bolivariana”, dijo el Presidente Hugo Chávez en entrevista desde la capital cubana que transmite el canal Cubavisión en cadena con Venezolana de Televisión.

Chávez encabeza la delegación de su país que asiste a las reuniones de alto nivel que evaluará los diez años del Convenio Integral de Colaboración entre Cuba y Venezuela, el cual se extenderá otra década.

El Presidente, entrevistado por Randy Alonso -conductor del programa Mesa Redonda de la Televisión cubana-, aludió a las estrategias de la oposición venezolana que presenta como un héroe al narcotraficante Walid Makled, detenido en Colombia, y ha difundido sus declaraciones sobre supuestos sobornos entregados a jefes militares venezolanos cercanos al Gobierno revolucionario.

Makled, alias “El Turco”, fue detenido en la ciudad colombiana de Cúcuta el pasado 19 de agosto y permanece recluido en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita, en el departamento de Boyacá (centro). Está investigado en Venezuela por los delitos de tráfico ilícito de drogas, legitimación de capitales provenientes del narcotráfico, asociación para delinquir y homicidio.

“Estoy seguro de que el gobierno de Colombia no va a prestarse para ese juego”, aseguró Chávez, quien consideró que “hay un plan de descarrilamiento de las relaciones entre Venezuela y Colombia”.

El Presidente afirmó que “están siempre al acecho los peligros y las amenazas. Todos los días hay un golpe en marcha”. Añadió que los golpes ya no son al estilo Pinochet, “aunque de cuando en cuando salen los gorilas”.Dijo que Estados Unidos utiliza el narcotráfico para violar la soberanía de los países de América Latina, incluso “para derrocar Gobiernos”.

Recordó que desde la salida de la DEA de Venezuela, el Gobierno Bolivariano incrementa su efectividad en la lucha antidrogas.

“A partir del momento en que sale la DEA de Venezuela es que nosotros empezamos a golpear el narcotráfico. Desde entonces y a la fecha de hoy, hemos más que duplicado los golpes nobles en cuanto al decomiso de grandes alijos de cocaína y de otras drogas”, afirmó al subrayar que también se ha logrado la incautación de aviones e instalaciones logísticas del narcotráfico “que lamentablemente viene de Colombia y va a hacia Estados Unidos, que es el gran consumidor mundial”.

Afirmó que el gobierno estadounidense “no golpea el narcotráfico en su territorio, sino que utiliza el narcotráfico para violar la soberanía, para intervenir los países, incluso para derrocar gobiernos”.

Insistió sobre la captura de capos del narcotráfico: “Solo comenzó a darse después que salió la DEA de Venezuela. 54 grandes capos hemos capturado en estos años. Este año llevamos capturados a 17 capos de la droga, buscados en el mundo entero, colombianos, dominicanos, el último un islandés… todos ellos extraditados porque siempre cumplimos con nuestras obligaciones internacionales, siempre coordinamos con el país de origen, en algunos casos en Colombia nos dicen que prefieren que los enviemos a los Estados Unidos”, detalló.

Este cumplimiento del derecho internacional “no lo hace Estados Unidos: todavía estamos esperando al gran terrorista Posada Carriles. Esperamos que el presidente Obama cumpla con su compromiso, con la ley, y con su discurso”.

CUNA DEL MUNDO NUEVO

 

El Presidente Chávez en La Habana. Foto: Prensa Presidencial

El Presidente Chávez en La Habana. Foto: Prensa Presidencial

Chávez comenzó la entrevista rememorando los contactos entre Cuba y Venezuela, en 50 años de la Revolución cubana, y los primeros acuerdos, ya en su gobierno, para vender petróleo a la Isla.

“Al final llegamos a este convenio, 53 000 barriles diarios, que Cuba pagaba, como los demás países”, y leyó parte del Convenio entre los dos países, en el que la Isla se comprometía a ofrecer “gratuitamente a la República Bolivariana de Venezuela los servicios médicos, especialistas y técnicos de la salud para prestar servicios en lugares donde no se disponga de ese personal. Los médicos especialistas y técnicos cubanos en la prestación de sus servicios en la República Bolivariana de Venezuela ofrecerán gratuitamente entrenamiento al personal venezolano de diversos niveles que las autoridades soliciten.”

“Qué gran aporte le ha dado el pueblo cubano a la Revolución Bolivariana. Dénos Cuba en qué servirla y tendrá en nosotros verdaderos hijos e hijas”, fueron las palabras que pronunció el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, al explicar la importancia y los aportes del Convenio Integral de Cooperación entre su país y la República de Cuba, sellado hace diez años.

“Muy generoso”, expresó el líder de la Revolución Bolivariana, para dar paso a una breve explicación de cómo este convenio comenzó a reportar beneficios para ambos pueblos desde el mismo instante de su rúbrica.

Al evaluar los diez años de relaciones entre Cuba y Venezuela, Chávez aseguró que “somos la cuna de un mundo nuevo”. “Podemos lograr grandes metas con muy pocos recursos económicos, pero con el inmenso recurso de la voluntad, de la solidaridad, del amor. Como dijo José Martí, amor con amor se paga”, añadió.

Aseguró que “lo que han hecho Venezuela y Cuba han hecho una especie de milagro histórico”.

Cuba, Venezuela y “nuestra hermandad y todo un infinito trabajo de Raúl, Fidel y los distintos equipos que hemos venido teniendo y los trabajadores, los intelectuales, pensadores, cultores, mujeres, jóvenes y todos han hecho de nuestros pueblos una especie de milagro histórico, nos hemos convertido en cuna de un mundo nuevo. Por esa razón es que el imperio agredió y sigue agrediendo tanto a Cuba tratando de apagar la llama y no lo lograron”, enfatizó.

Subrayó que Estados Unidos, país que ha impuesto durante más de cuatro décadas un bloqueo económico y comercial contra Cuba, “trató de muchas maneras, de muchísimas maneras, el imperio yanqui, algunos de sus lacayos europeos y latinoamericanos, de impedir incluso el acercamiento personal entre Fidel y yo”.

Elogió la lucha que ha tenido el pueblo cubano para resistir el bloqueo estadounidense. “El bloqueo se cerraba y ese gigante que tenemos, resistiendo el bloqueo, mientras América rendida estaba ante el concenso de Washington”, enfatizó.

“Desde mi toma de posesión (1999) nosotros sentíamos una responsabilidad, y no sólo con Cuba, sino con toda Centroamérica y el Caribe, había miedo y temor por la presión de Estados Unidos”, añadió Chávez.

Pese a toda la coacción, “en estos años nos hemos convertido, modestamente, en cuna, en inspiración, fíjate luego viene el ALBA y allí está la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América, que tenemos que seguir fortaleciendo”.

“Hemos contribuido modestamente, pero vaya de qué manera, al nacimiento del nuevo mundo, del mundo pluripolar, que ya no es un sueño, ha comenzado a ser una realidad” resaltó el mandatario venezolano.

Chávez afirmó que los acontecimientos vividos en América Latina en esta década son como “un huracán de la história, es el retorno de la historia. ¡Y vaya con que fuerza!”

El líder de la Revolución Bolivariana afirmó que hoy “siguen levantándose movimientos en América Latina, en Centroamérica, en el Caribe, ha comenzado una nueva historia, esa es la verdad, un renacimiento de la historia”.

Advirtió que “estarán ahí siempre presente los peligros, las amenazas (…) la conspiración permanente”.

El presidente Chávez comentó un conjunto de partes del convenio. Específicamente subrayó que Cuba comenzó a apoyar a Venezuela en materia industrial, además de lo social, la salud, la industria azucarera, el turismo, la agricultura y la alimentación.

“Venezuela era un país que dependía casi absolutamente de las importaciones en manos de la burguesía”, refirió el mandatario venezolano, al sostener que no existen precedentes en la historia humana con las características de esas relaciones.

El jefe de Estado no dudó en decir que Venezuela cambió para siempre. “En apenas una década el pueblo venezolano, la Revolución venezolana logró no sólo frenar aquella caída estrepitosa del siglo XX, producto del capitalismo, neoliberalismo, sino que comenzamos a revertir el proceso”.

MEJORÍAS DE INDICADORES SOCIALES CON LA REVOLUCION BOLIVARIANA

El Presidente Chávez y Randy Alonso, en La Habana. Foto: Prensa Presidencial

El Presidente Chávez y Randy Alonso, en La Habana. Foto: Prensa Presidencial

 

Organismos internacionales reconocen la mejoría de los indicadores sociales de Venezuela, comentó el presidente venezolano, Hugo Chávez, al citar un reciente informe de una comisión de expertos designada por la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones Unidas (ONU), sobre la situación social y política en América Latina.

“Ahí están unas cifras reconocidas por todos los organismos serios a nivel internacional”, señaló el jefe de Estado, quien resumió cómo ha sido el cambio sustancial de indicadores a raíz de la llegada de la Revolución Bolivariana.

Describió que por esos “años cuando comenzó la Revolución llegó a más de la mitad de la población. Algunos datos hablan del 60%”.

“Venezuela ha sido en estos diez años el país que encabeza la lista en la reducción de la pobreza. Esa pobreza de 50% o 60% hoy está en cerca de 27%. Aún nos queda un tramo duro: aquella miseria de 25% está en 7%”, subrayó, así como “aquella desnutrición infantil, mortalidad infantil que estaba muy por encima de 25%, han caído al 16%”.

Citó el informe reciente de Naciones Unidas reconociendo a Venezuela en segundo lugar de matrícula universitaria y de educación en América Latina, estando en primer lugar Cuba.

“Esos son efectos de la Revolución Bolivariana. Y muchos otros indicadores. La desigualdad: Venezuela es el país que más ha reducido la desigualdad en estos últimos diez años en América Latina”, avalado esto por informes emitidos por la OEA y la ONU.

Recordó que cuando llegó al Gobierno la pobreza en Venezuela rondaba el 60%, la miseria cerca del 25%, el desempleo cerca del 20%, mientras que “el petróleo lo estábamos regalando, porque Venezuela estaba actuando subordinada a los intereses del imperio en contra de la OPEP, produciendo mucho más petróleo del que realmente se necesitaba, generando precios muy bajos. Una situación terrible. La salud privatizada casi de forma total”.

“La educación privatizada. La mortalidad infantil, una de las más altas del continente, la desnutrición. Venezuela estaba en el suelo, crujía la pobreza”, dijo.

El Presidente Chávez asiste a las conmemoraciones por el Décimo Aniversario del Convenio Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela, que fue firmado por Chávez y el Comandante en Jefe Fidel Castro, el 30 de octubre del año 2000, en Caracas.

Chávez informó que sostendrá reuniones de trabajo con el presidente Raúl Castro, el Ministro de Energía y Petróleo Rafael Ramírez y otros miembros de su gabinete ministerial para una exhaustiva revisión del Convenio de Cooperación Cuba-Venezuela y su alcance en 10 años de funcionamiento.

En la tarde del lunes, asistirá a un acto para conmemorar los diez años del Convenio.

El Presidente Chávez en La Habana. Foto: Prensa Presidencial

El Presidente Chávez en La Habana. Foto: Prensa Presidencial

El Presidente Chávez en La Habana. Foto: Prensa Presidencial

La imagen que dice más que mil palabras

La imagen que dice más que mil palabras

Mensaje de Fidel: «En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad»

Mensaje de Fidel: «En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad»

El uso de las armas nucleares en una nueva guerra implicaría el fin de la humanidad. Así lo previó el científico Albert Einstein, quien fue capaz de medir su capacidad destructiva de generar millones de grados de calor que todo lo volatiliza en un amplio radio de acción. El genial investigador fue impulsor del desarrollo de esta arma antes de que el régimen genocida nazi dispusiera de ella. Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta. Hoy existe un riesgo inminente de guerra con empleo de ese tipo de armas y no albergo la menor duda de que un ataque de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, se tornaría, inevitablemente, en un conflicto nuclear global. Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde. El propio Albert Einstein afirmó textualmente: «No se qué armas se utilizarán en la Tercera Guerra Mundial, pero en la Cuarta Guerra Mundial usarán palos y piedras». Sabemos lo que quiso expresar, y tenía toda la razón, sólo que no existirían ya quienes manejen los palos y las piedras. Habría daños colaterales, como afirman siempre los líderes políticos y militares norteamericanos, para justificar la muerte de personas inocentes. En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad. ¡Tengamos el valor de proclamar que todas las armas nucleares o convencionales, todo lo que sirva para hacer guerra, deben desaparecer!

Fidel Castro Ruz

Octubre 15 de 2010