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El teclazo por la verdad

Villa Clara en 26: Al compás del tesón


Por Norland Rosendo González

Desde su pedestal, el Che vigila el ajetreo constructivo en la ciudad. Cuánto desearía estar a pie de obra, como tantas veces en la década del 60 del siglo pasado, junto a los obreros, desafiando los alfilerazos de sol que se clavan en las espaldas durante el verano.
Si acaso, un breve descanso recostado a una columna o medio sentado para una merienda, y otra vez a la obra. Porque estamos en 26, que no quiere decir hacer las cosas en 26 minutos para que después estén 26 años padeciendo «escoliosis o envejecimiento precoz» por la premura y la chapucería.
El piso del parque Vidal se toma las medidas de un traje nuevo que empiezan a zurcirle ahora y le terminarán después, para que quede como les gusta a los santaclareños, gente fina, de detalles.
En el Boulevard, unos reconstruyen, otros pintan, todos engalanan. El reparto América Latina vive su ajetreo en las calles, las aceras, las entradas a las viviendas. Los edificios se acicalan. Ondean banderas cubanas y del 26 de Julio en toda la urbe.
Algunas obras no podrán finalizar para el 26. Y es mejor, nadie quiere chapucerías en esta ciudad, ni quedarse con la huella de la pintura fresca en la ropa el mismo día inaugural.
La gente aguarda por la Casa de los Lácteos, la del Gobernador… Está ansiosa por danzar en el palacio de las artes escénicas y acudir al Mejunje enriquecido, una suerte de santuario para todas las expresiones artísticas.
No hay tiempo para el descanso en Santa Clara. Ni el sol ni los aguaceros de estos días (bienvenidos, tras una dilatada sequía) han logrado «romperle» el ritmo a los constructores, un paso que sí debe estar marcado por la coletilla de Raúl en el periódico Granma el viernes el pasado 9 de julio:
(…) nos hemos habituado a ser “expertos” en dar reuniones, mítines, asambleas, lanzar consignas, hacer compromisos de terminación de obras como “saludo” a fechas históricas, que casi nunca se cumplen y en las pocas veces que se logran, ha sido en detrimento de la calidad, ejemplos sobran en todo el país (…)
Erguido e inquieto, el Che nos vigila; y sus fieles soldados de siempre, los villaclareños vencedores de obstáculos y dificultades, no podemos acudir a la Plaza con «la mentira, los lamentos y a buscarle explicaciones a los continuos aplazamientos de las fechas acordadas (…)», como enfatizó Raúl en el citado texto.
Que el tesón de estas jornadas en Santa Clara no sea una campaña más al compás de una fecha tan sagrada como el Día de la Rebeldía Nacional. Todo a su tiempo. Ni antes, ni después. Y seremos mejores.

Chávez Abarca y el silencio sospechoso de sus cómplices

Es interesante el rebote mediático que ha tenido la captura del terrorista Francisco Chávez Abarca. Si hubiese sido Osama Bin Laden o el Mullah Omar, ahora mismo estaría activada la batería de medios de la (in)comunicación al servicio de los mentirosos (digo, poderosos), haciendo más bulla que las vuvuzelas en los estadios futbolísticos de Sudáfrica.

Pero sucede que el capturado es un terrorista de los que ellos llaman buenos, inocentes y arriesgados amigos que ponen en peligro su vida por estallar el comunismo y las ideas de izquierda, según sus propias definiciones. No importa que en ese empeño mueran unos cientos de infelices, que, aseguran también sus padrinos imperiales, estaban en lugares y momentos equivocados.

Aquí les dejo, entonces, con un profundo artículo de uno que sí conoce, y muy bien, la calaña de estos personajes al servicio del dólar y la muerte.

Percy Francisco Alvarado Godoy

No cabe la menor de las dudas. Francisco Chávez Abarca tiene el triste privilegio de reunir en su persona a todos los males y vicios impensables de ser resumidos en un solo individuo: creación “sui géneris” e inhumana de una vida tormentosa donde se agolpan y se amontonan, en plácido forcejeo,  el terrorista y el mercenario; el asesino insensible e inescrupuloso; el ladrón de oficio, amante reiterado de lo ajeno; el buscavidas que odia al trabajo y al esfuerzo digno;  y, sobre todo, el servil lacayo capaz de hacer cualquier atrocidad por un poco del  protagonismo vendido en los westerns y thrillers norteamericanos, al igual que su afán desmedido por la aventura y el dinero. Esa mezcla atroz lo llevó un día a asociarse como lo hizo una vez Sancho Panza ─con el perdón de Don Miguel de Cervantes─, a otros criminales de mayor envergadura como los ilusorios y modernos Quijotes del mal, antítesis del original, Luis Posada Carriles y sus socios de la FNCA, así como la mafia cubano-venezolana de Miami, quienes albergan el quijotesco e ilusorio sueño de destruir a las Revoluciones Cubana y Bolivariana. 

Ese tortuoso deambular al servicio del mal, los vínculos permanentes con sus asociados del terror, así como una infundada impunidad ─gracias a la complacencia de varios gobiernos centroamericanos en los últimos años─, lo condujeron hace unos días a Venezuela para repetir la oleada de terror que implementó, por órdenes de Posada y la FNCA, allá en la década de los noventa, contra instalaciones turísticas en Cuba. Ahora fue detenido en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, esta vez sin contemplaciones, pues Venezuela no es ni Guatemala, ni El Salvador, ni Honduras, ni Costa Rica, en donde pudo pasearse impunemente bajo falsas identidades y con el apoyo de la CIA y de algunos miembros de las altas esferas de los servicios de inteligencia y las FF AA de esos países, así como de los estratos gubernamentales o partidos de derecha como el salvadoreño ARENA, quienes tejen confabulaciones unas veces a espaldas de la opinión pública u otras veces de manera descarada y abierta. 

Mientras  Francisco Chávez Abarca fue deportado hoy  a Cuba, donde estoy seguro será juzgado con todo el peso de la ley, pero dentro del marco del debido proceso, sus cómplices callan.  Sólo ha aparecido en su defensa la voz de su esposa, Karla Trigueros, quien no es totalmente ajena a las actividades de su esposo, pues al menos conocía cada uno de sus pasos, aludiendo un secuestro por parte de las autoridades de inteligencia venezolanas en plena capital guatemalteca. El clásico discurso para confundir a la opinión pública, orientado por los contratistas de Chávez Abarca, parece no hacer diana en alguien. Mientras Miami parece ignorar quién es realmente Chávez Abarca y sus jefes hacen un sospechoso mutis, marcando distancias  del transgresor,  comienza a levantarse en torno a su captura un creciente show mediático. Algunos medios de prensa en El Salvador y Guatemala, así como varias agencias de prensa, ávidas de lo especulativo, han hecho eco a las infundadas acusaciones de Karla Trigueros, implicando al servicio de inteligencia salvadoreño, el Organismo de Inteligencia del Estado (OIE), así como al órgano de inteligencia venezolano, el  Servicio de Inteligencia Bolivariano (SEBIN), en un posible secuestro de su marido. 

Cuba por su parte, como se sabe por todo el mundo, entregó en diferentes momentos a los gobiernos de Guatemala, Panamá, Honduras  y El Salvador,  información sobre el dossier criminal de Chávez Abarca y Luis Posada Carriles, así como en relación con las actividades terroristas de su red centroamericana y sobre sus vínculos con extremistas anticubanos radicados en Miami. Estos gobiernos sabían que Abarca era requerido por Interpol y sobre él pendía una condena desde marzo de 1999, en que fue juzgado por actividades terroristas contra instalaciones turísticas cubanas junto a otros dos salvadoreños: Raúl Ernesto Cruz León y Otto Rodríguez Llerena. Su delito estaba bien definido judicialmente: propiciar, junto a los referidos salvadoreños, a Posada Carriles y los mafiosos miamenses de la FNCA, varios atentados explosivos que causaron la muerte del joven italiano Fabio DiCelmo, heridas a varias personas y cuantiosos daños materiales. Esto ha sido confirmado en estos días por el presidente Mauricio Funes y su  ministro de Relaciones Exteriores.

A pesar de estos informes entregados por Cuba, el terrorista salvadoreño se movió impunemente por Centroamérica y poco o nada se hizo por detenerlo. El salvadoreño Francisco Chávez Abarca, ingresó a Guatemala, procedente de El Salvador,  el 26 de agosto 2004, pero no existe registro sobre salidas posteriores, según la  Dirección General de Migración guatemalteca. ¿No fue ese, acaso, el mismo día en que Mireya Moscoso liberó inconstitucionalmente a Posada Carriles y sus cómplices de su prisión en Panamá? ¡Vaya casualidad! 

Lo interesante del caso es que Chávez Abarca, entrenado por Posada Carriles, ha acudido sistemáticamente al empleo de varias identidades, tales como Manuel González, William González y Roberto Solórzano, tan propio de su “jefazo” Posada Carriles. Esta vez usó el pasaporte falso a nombre de Carlos Adolfo González Ruiz, con fecha de nacimiento del  día 3 de mayo de 1972 y nacido supuestamente en Siquinalá, Escuintla, República de Guatemala ─paradójicamente, en el mismo sitio en que nací yo─. A pesar de que ese pasaporte, según Migración de Guatemala, no fue usado posteriormente para salir del país, sin embargo, Chávez Abarca se movió durante los últimos años pos varios países centroamericanos desde el 2004. ¿Lo hizo usando otros pasaportes falsos o, simplemente, fue “ignorado” deliberadamente por sus cómplices dentro de las autoridades migratorias de Honduras, Costa Rica y Guatemala? ¿Por qué no se le detuvo cuando ingresó a Honduras mientras se ejecutó el golpe de estado contra Manuel Zelaya y permaneció en el poder el terrorista de estado Roberto Micheletti? ¿Serán, acaso, infundadas las sospechas de que participó en la represión contra el pueblo hondureño y asesinó a algunos líderes y periodistas vinculados a la resistencia? Y por último, ¿por qué el gobierno de Costa Rica, que se precia de ser esencialmente defensor de la democracia y de no aprobar al terrorismo, no lo detuvo el 1 de julio cuando salió de su país en un avión de TACA, rumbo a Maiquetía? 

MIENTRAS TANTO EN MIAMI… 

Miami se ha convertido no solo en refugio plácido y seguro para terroristas y extremistas de origen cubano. Allí han coincidido centenares de malandros, escuálidos y apátridas venezolanos para convivir, conspirar y planear todo tipo de atentados y magnicidios contra los líderes de las revoluciones cubana y venezolana. Juntos entretejen sórdidas conspiraciones no solo mediáticas y desestabilizadoras, sino también planes magnicidas y oleadas terroristas. No todo es “lucha pacífica”, “ni solidaridad conjunta y participativa”. El apoyo del amo les protege y los hace impunes para preparar comandos armados, entrenar diariamente con armas, incluso prohibidas, por la legislación norteamericana, así como para organizar y dirigir a sus bases contrarrevolucionarias internas en Cuba y Venezuela. No hace mucho, el 25 de junio, el Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica ha decidido otorgar una Certificación Congresional al exilio venezolano, lo que les permite ver abiertas las puertas a tipo de ayuda de EE UU en su labor contra la Revolución Bolivariana. Por supuesto, tal medida despertó una irracional alegría en la contra venezolana, al extremo que prepararon un festín  ayer junto a contrarrevolucionarios de origen cubano como el congresista Mario Díaz Balart, aliado  a ultranza de los anti bolivarianos, nada menos que en el Hilton Garden INN Miami Airport West Hotel. 

Miami es la base propicia para la guerra mediática pues cuentan con la cobertura gratuita de una prensa ideológicamente identificada con el anticomunismo y la ultraderecha. Prueba de ello es que ayer un grupo de contrarrevolucionarios venezolanos, bajo el auspicio de la Fundación para la Defensa de los Presos, Exiliados y Familiares (FUNDAPREFC), Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX), el Independent Venezuelan-Amercian Citizens (IVAC) y Radionexx, organizaron una rueda de prensa para denigrar y contribuir a la satanización internacional de Hugo Chávez y su gobierno. Junto a los apátridas venezolanos como Theresly Malave, de la organización provocadora Justicia, Progreso y Paz, y Nelson Afiuni, se reunieron varios anti chavistas como Iván Ballesteros, Teniente Coronel retirado de la Fuerza Aérea Venezolana y candidato a la Asamblea Nacional.  

En la misma sintonía de guerra mediática, el 11 de junio pasado acudió a Miami Roderick Navarro, al que tildan como “el más importante dirigente universitario de Venezuela”, en franco desconocimiento del apoyo que brinda la mayoría de los estudiantes en Venezuela a la Revolución Bolivariana. No es la primera vez, por supuesto, que EE UU invita a estudiantes a su territorio para orquestar campañas anti chavistas. Ya lo hizo en agosto de 2009 y lo ha continuado haciendo sistemáticamente. Por su parte, Navarro cumplió su papel pues, además de diatribar contra Chávez, junto a sus socios de ORVEX, FUNDAPREFC, VEPPEX, IVAC y la Red de Estudiantes Venezolanos Unidos (REVU), se dedicó a confraternizar y recibir instrucciones de mafiosos cubanos del Directorio Democrático Cubano y otras organizaciones de marcado historial terrorista, quienes se han hecho asociados entre sí para llevar a cabo todo tipo de ataques contra Cuba y Venezuela. Tal es así, que no resulta extraño ver confraternizar a terroristas cubanos con escuálidos venezolanos como Patricia Poleo, el Capitán GN Javier Nieto Quintero, Iván Ballesteros, el teniente de la GN José Antonio Colina Pulido,  el  Teniente de Navío (Armada) Henry Clemen, el Mayor GN  Manuel Ramírez, el Capitán  GN Pedro Flores, el General GN  Marcos Ferreira, el Contralmirante Carratu Molina. 

Otro hecho anti venezolano preparado por los escuálidos en Miami se realizó 13 de abril pasado, en una campaña por sabotear la labor de los diplomáticos venezolanos en EE UU., empleando falsas acusaciones sobre su desempeño. Allí también estuvieron presentes mafiosos anticubanos de Miami. Lo cierto es que, mientras se montan todos estos shows mediáticos, campañas desestabilizadoras, marchas provocadoras y todo tipo de algarabía, otras cosas ocurren en el más tenebroso silencio. En secreto, mientras los medios cubren y sobredimensionan estos hechos públicos, terroristas cubanos y venezolanos urden planes de magnicidio contra Hugo Chávez y preparan atentados terroristas en Cuba y Venezuela para crear el caos y la muerte de centenares de inocentes. No me refiero, por supuesto, a las fantochadas de Rodolfo Frómeta Caballero y sus Comandos F-4, junto al grupúsculo de ex militares venezolanos que entrenan con ellos. Tampoco a los estafadores del Directorio Democrático Cubano y MAR por Cuba. Me refiero a terroristas más peligrosos, hoy sueltos en la calle como Posada Carriles, Guillermo Novo Sampoll, Pedro Crispín Remón, Gaspar Jiménez Escobedo, Santiago Álvarez y otros, así como sus socios dentro de la Fundación Cubano Americana (FNCA), el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), Hermanos al Rescate, Alpha 66, Cuba Independiente y Democrática (CID), Brigada 2506, Club de Ex Presos Políticos, quienes estuvieron directamente vinculados a acciones criminales y terroristas contra Cuba, estableciendo lazos directos, incluso, con Francisco Chávez Abarca. Esos terroristas y grupos, aliados con ORVEX, FUNDAPREFC, VEPPEX, IVAC y la Red de Estudiantes Venezolanos Unidos (REVU), así como los propios escuálidos radicados en Venezuela, son los artífices de los planes terroristas que se ejecutarían en Venezuela durante las próximas elecciones, incluido un plan magnicida contra Chávez y otros dirigentes del PSUV. 

VINCULOS DE ANTAÑO, NO LLEVAN A ENGAÑO 

Desde hace varios años la FNCA, cuyo grupo paramilitar organizó y financió la oleada terrorista contra el turismo en la Habana y Varadero, empleando para ello a Posada Carriles y su red terrorista centroamericana, que incluía a Chávez Abarca como reclutador de mercenarios y ejecutor directo de atentados, ha mantenido  no solo una pública, sino también secreta beligerancia contra Venezuela. Ya en el 2006, Jorge Mas Santos, su actual Chairman,  incrementó sus ataques contra Hugo Chávez y su apoyo a Cuba, al declarar que Venezuela: “Es un peligro y le pido a Estados Unidos y a la comunidad internacional que mediante esfuerzos diplomáticos no permitan que Hugo Chávez intervenga en la temática cubana”.  

Un tiempo después, en el 2008, el entonces director ejecutivo de la FNCA, Joe García, no tuvo reparos en reconocer sus vínculos con la contrarrevolución anti bolivariana, al declarar a El Nuevo Herald:  “Es cierto, hemos asesorado a la oposición venezolana, como hemos hecho con muchos otros países en distintas situaciones'', (…) pero no estamos inmiscuidos en la situación interna del país, porque con el monumental trabajo por la libertad de Cuba ya tenemos más que suficiente”. Luego, puntualizó en dicha entrevista: “nos hemos reunido con miembros de la oposición, la organizada y la desorganizada, con miembros del exilio venezolano, y cuando nos han preguntado nuestras opiniones en Washington sobre lo que pasa en Venezuela la hemos trasmitido”. 

En mi caso particular, en que he trabajado para la FNCA, supuestamente como uno de sus terroristas durante varios años, pero agente de la seguridad cubana en realidad, ocasión en que descubrí a los principales miembros de su célula paramilitar como Francisco José Hernández Calvo, Horacio Salvador García Cordero, Luis Zúñiga Rey, Alfredo Domingo Otero, así como a Luis Posada Carriles y Gaspar Jiménez Escobedo, no me queda la menor de las dudas de que este grupo de terroristas está  inmiscuidos en el plan de atentados que efectuaría Chávez Abarca en Venezuela. Los conozco y los he estudiado con detenimiento. Ellos pusieron su experiencia y, por supuesto, grupos anti bolivarianos en Miami y Venezuela pusieron los recursos financieros, la logística necesaria, los explosivos a utilizar, casas de seguridad, vehículos y otros medios de transporte, conexiones para garantizar la impunidad y la selección de los objetivos.  La verdad, al respecto, saldrá a la luz muy pronto. 

La exigencia del diputado Juan José Mendoza, presidente de la Comisión de Seguridad y Defensa de la Asamblea Nacional de Venezuela, para que se esclarezca la verdad y la participación de la auto llamada “oposición” permitirá conocer cada detalle de este plan terrorista contra el pueblo venezolano. Sin tapujos, el diputado expresó la gran verdad de lo que sucedería: “Chávez Abarca venía a provocar la muerte de miles de venezolanos, de hombres, mujeres y niños para crear una ola de terror y desestabilización para que en Venezuela no hubiese un proceso electoral el próximo 26 de septiembre”.  

Hoy está en manos de la justicia cubana quien entró a Cuba entre abril y mayo de 1997, en tres oportunidades, usando un pasaporte salvadoreño con su verdadera identidad e identificado con el número 816604, para colocar dos cargas explosivas en el hotel Meliá Cohíba: la primera en la entonces discoteca “Aché” de dicho hotel y que provocó una gran destrucción tras su detonación en la madrugada del día 12 de abril de ese año; la segunda, colocada en el piso 15 de la misma instalación, el 30 de abril, no hizo explosión. Si su culpa por estos actos es incuestionable, su delito lo es aún mayor al haberse dedicado a reclutar a Raúl Ernesto Cruz León y a otros tres guatemaltecos para realizar  la oleada de atentados de 1997. Esta vez, no escapará de la justicia.

Detenido y extraditado a Cuba connotado terrorista internacional

Nota Informativa

Como se informó recientemente, el pasado 1 de julio fue detenido en el aeropuerto de Caracas el terrorista de origen salvadoreño, Francisco Antonio Chávez Abarca quien viajaba a ese país bajo identidad falsa con el propósito de realizar actividades terroristas.

Una vez establecida su verdadera identidad y en apego a los procedimientos legales establecidos internacionalmente las autoridades venezolanas trasladaron en la tarde de hoy, vía aérea hacia territorio nacional al terrorista, cumpliendo la orden de circulación realizada por Cuba a la INTERPOL.

El mercenario se encuentra reclamado por la justicia cubana por ser uno de los autores de la cadena de atentados ocurridos en hoteles de la capital y Varadero en el año 1997, cumpliendo órdenes del connotado terrorista Luis Posada Carriles. El detenido será sometido a proceso investigativo y de instrucción de acuerdo con los delitos cometidos.

 

 

 

Ministerio del Interior
7 de julio de 2010

 

La final del fútbol y el próximo combate

Por Norland Rosendo González

Todo el mundo está pendiente de las dos semifinales del fútbol. Que si Holanda goleará a Uruguay, hoy; que si Alemania pondrá en ridículo a España, mañana. Ese es el gran tema de la gente, de los diarios, de las emisoras, de internet, de la tele, de los brujeros. En fin, de los terrícolas y de los espíritus. 

Las apuestas suenan, los nervios están de punta, y mientras todo eso ocupa los principales titulares, con la carga de críticas a Dunga, a Messi, a Domenech, los jerarcas de la muerte se pasean por el medio campo (digo, por el medio oriente) con un balón que no se parece en nada a la Jabulani. Es un balón mortal, al que le llaman bomba nuclear, porque allí se juega duro el destino de la civilización.

Y en esta última semana del mundial de fútbol, aceleran las patadas en el terreno para que cuando la opinión pública despierte del mes de narcóticos deportivos, ya sea demasiado tarde para parar la guerra. Con las últimas palomitas frente a la tele, el domingo 11 de julio, vendrán las noticias catastróficas. Un cambio de cancha nada agradable.

O paramos el jueguito de los locos, o este será, quizás, el último mundial.

Llora Brasil y siguen las vuvuzelas de la guerra

Por Norland Rosendo González

Brasil es una funeraria gigante, unos cuantos metros cuadros más que la misma superficie de la nación. Su equipo de fútbol, favorito para ser campeón, se quedó en cuartos de final, al tropezar con una Holanda que fue a Sudáfrica a saldar antiquísimas deudas con su afición y logró un exitazo histórico de dos goles contra uno.

Las notas de prensa ahogan a los ciberlectores. Las fotos van desde la locura desbordante, nada típica de los europeos más rancios, hasta el desconcierto y el llanto en cascadas de los latinoamericanos, sobre todo, los brasileños, a quienes su orgullo se les ha venido a menos con ese resultado que silenció la samba.

Fin de los carnavales. Nadie quiere bailar, nadie quiere fiesta. El negocio más lucrativo ahora en Brasil es la venta de flores y coronas mortuorias. Y también de pañuelos. Porque este funeral será gigante. Han pasado varias horas del deceso y todavía hay gritos secos, de esos que salen del mismísimo estómago. Nadie allí cree la verdad.

Y se va Dunga. Quizás la mejor noticia del día para los amantes del fútbol con estilo. Él mismo ha dicho adiós. Las derrotas nunca son huérfanas.

Ahora nos queda Argentina. Ese sí tiene un juego bonito, el toca toca que convierte al rectángulo futbolístico en una plaza de baile con sabor latino. Con un Messi que danza con el balón entre los pies, y un Maradona que no deja que ningún músico desentone. Arriba, albicelestes.

Lástima que mientras escribo esto, otros les den patadas a los sueños de paz y convivencia organizando un partido de bombazos entre Israel e Irán.

 

 

Villa Clara estable y en ascenso

Villa Clara está de fiesta. Una fiesta inusual, pues es de trabajo, premisa imprescindible para elevar los indicadores de la economía cubana. Pero vale la fiesta, pues somos la sede del acto central por el Día de la Rebeldía Nacional, una fecha que tiene gran significación para los cubanos.

Sobre ese tema comentó hoy mi colega Mercedes Rodríguez. Pronto lo haré yo.

 

MARCANDO GOLPES SE APRENDE A GANAR

Pese al júbilo y la alegría popular reinantes entre mis coterráneos, recuerdo cierto sabor amargo que no me dejaba disfrutar en plenitud la condición de Provincia Destacada. ¿Qué sucedía que no alcanzábamos durante seis años continuos la sede del acto nacional por el 26 de Julio? ¿Por qué se nos escapaba una y otra vez entre las manos? Eran mis interrogantes de ocasión.

Villaclareña de pura cepa y conocedora de todas las capitales provinciales de la tierra más hermosa que ojos humanos vieran, sentía cierta desazón cada vez que en la fraternal competencia aparecíamos entre los primeros cuando —a mi juicio— éramos el primero. ¿Apasionamiento? Tal vez. Como cubana al fin no puedo sustraerme a ese sentimiento partidario y afectivo que nos hace únicos, lo mismo en política que en pelota.

¿Entonces?… Nada. Nos llegó la hora. ¡Y en qué momento! Porque es en tiempos difíciles cuando se prueban —y comprueban— los verdaderos luchadores. Y sin duda, Villa Clara se clasifica entre ellos. Más que por el nocaut de ocasión, por los golpes precisos y constantes, patentes en el ring año tras año.  

Así que bienvenido el título de Mejor Provincia en 2010. ¡Y van cuatro! desde aquel 1965 en que por primera vez la efeméride tuvo lugar fuera de La Habana y Santiago de Cuba. Cursaba yo la secundaria básica y no olvidaré el jubileo ni la concentración de más de 500 mil villareños presididos por Fidel.

¿Que si esperaba la sede? A fuerza de ser sincera, no. Además, se dio a conocer el resultado con bastante antelación. ¿Desconcierto? ¡Jamás! Se trata de un estado que transita entre la sorpresa y  el estupor. ¿Alegría? ¡Exacto! Pero también cierta desazón originada en la impertinencia —también muy cubana— de valorar más lo de otros que lo propio… ¡No, no, no! Tampoco eso de que en el país de los tuertos el ciego es rey. ¡Dichosa manía criolla de extrapolar situaciones!

Cada territorio posee sus características, incluso, determinadas por factores climáticos y demográficos. Afianzar el presupuesto de que si nosotros somos los mejores, cómo estarán los demás, no ayuda. Me consta, porque he andado Cuba de oriente a occidente —y eso ya lo dije más arriba—, la profesionalidad, capacidad y responsabilidad, instrucción, educación y cultura de los villaclareños. Si no, cómo explicar 12 años en la vanguardia de la emulación por el Día de la Rebeldía Nacional.

Claro, siempre existirán aquellos que del fruto sólo verán la cáscara, sencillamente porque no quieren emprender el viaje a la semilla.

Pero esos no me preocupan, sino los otros, los que no pueden ver la simiente pues solamente les interesa la corteza que vislumbra la pulpa.

Pienso que en sentido general hemos padecido el desarraigo propio del cosmopolitismo, en que el predominio de lo contingente impide ver el valor de las heroicidades cotidianas. Y también, del síndrome de la hormiguita negra del Corán, que cada noche un poco, por un tronco oscuro, sube, sube, sube… Nadie la ve, ¡pero llega! En tal sentido los invito a reflexionar, porque también, como dice Gabriel García Márquez, «no basta con ser buenos, hay que gritarlo». ¿Lo perfecto?: Una simbiosis oportuna entre la denuncia pública de lo mal hecho y la divulgación de los éxitos.

No malgastaré el espacio con una relación de logros, que en cifras existen, suman y pesan, aunque no más que las insatisfacciones. Tampoco derrocharé párrafos en explicaciones alusivas a la crisis económica y financiera global, y lo mucho que nos afecta, o al dilatado bloqueo yanqui y sus consecuencias sobre sectores básicos o extremadamente sensibles para la población.

Sin embargo, estimo oportuno no concluir sin antes referirme a la palabra clave, al término que responde a los porqués sin detenerse en los por cuántos: Estabilidad. Sinónimo de permanencia, duración en el tiempo; firmeza, seguridad en el espacio.  Y eso dice mucho y lo estimo preferible a los ascensos que dan paso a bruscas caídas, y que en el plano de la economía y las finanzas resultan catastróficas.

Las personas que por su carácter y naturaleza se catalogan como estables, son de algún modo predecibles y, a la larga, triunfan en sus propósitos, por lo que rinden más en el trabajo. Dotadas casi siempre de paciencia y perseverancia, suelen alcanzar objetivos superiores. De modo que otras, mucho más talentosas pero itinerantes, consiguen objetivos a medias. Lo mismo sucede con un enfermo que del estado grave pasa a la estabilidad. O con los alcohólicos y los drogadictos, que de la euforia caen en la depresión.

Dejado atrás el asombro, de frente a la realidad, sin vanaglorias ni eufemismos, aquí estamos los villaclareños. Al menos yo, contenta por el reconocimiento al terruño, y muy convencida de que la sede no puede constituir puro asunto de emulación ni tema de unas semanas previas al 26.

Fidel nos caracterizó una vez como «vencedores de dificultades y obstáculos». Me siento estable, pero inconforme, convencida de que marcando golpes se aprende a ganar. Ya no me planteo las mismas interrogantes, aunque estoy llena de preguntas sin respuestas y de respuestas sin que me hayan hecho preguntas. Nada se nos escapó de entre las manos: ¡madurábamos, trabajábamos, soñábamos!

Con la filosofía de la hormiguita y algo de la reflexión del Gabo, trato ahora de encarar los tiempos que me han tocado. Sin que lo contingente me impida admirar los detalles de la vida en esta  provincia apresurada de amores y desvelos, encantadoramente anciana saludable, con su diva capital de Caridad, Parque y Mejunje, agradecida de Marta, honrada por el Che, inevitablemente matizada de naranja y ansiosa siempre del traje rojinegro.

Entre goles y balas

Por Norland Rosendo González

En Sudáfrica, el mundo se ha vuelto chiquitico. Redondo igual, pero solo tiene el tamaño de una pelota de fútbol. En el medio campo (perdón, en el medio oriente), el juego parece que será aéreo, Israel, el bravucón de esa zona, ha solicitado un corredor celestial a Arabia Saudita para convertir a Irán en un infierno. Y en el otro extremo de la cancha, dos hermanos (Corea del norte y del sur) están a patada limpia desde hace años y ahora quieren ganar su partido a pura bala.
En todos los extremos hay juego fuerte, balonazos de mentiras, cabezazos, zancadillas y apenas los árbitros sacan unas muy pálidas tarjetas amarillas.
Pero los medios prefieren concentrarse en Sudáfrica. Allí están todos, tras los golazos, las discrepancias de los jugadores y sus técnicos, los chismes de pasillos. Puro teatro. Y mientras, en las otras canchas del mundo, los peores deportistas de la civilización apuestan al juego sucio, al fin de la historia, a la guerra.
Paradójicamente, la gente apenas sabe eso. Tantas noticias desde el sur de África no les dejan tiempo para comprender el verdadero peligro y esa es la mejor carta que se juegan los señores de la guerra, que nadie sepa qué hacen, y cuando despierten del sueño del Mundial, ya estarán en el escenario bélico.
Ya estarán los hermanos coreanos a bombazo cruzando. Azuzados por los Estados Unidos que se valieron de sus estrategias maquiavélicas para convertir la zona en un polvorín a punto de estallar. Al estilo de la gatica María Ramos (pone la bomba y esconde la mano), Washington ordenó secretamente la explosión de una nave surcoreana para que estos culparan a sus vecinos.
Y en el medio del campo, Irán no se doblega, sigue enriqueciendo uranio con fines pacíficos y con absoluto apego a las regulaciones universales para ese fin, pero al Tío Sam no le conviene eso. Y su voluntad es a rajatabla: no puede ser y basta. Y si insiste, pues cohete con ellos.
Ya les dio luz verde a sus ahijados sionistas para que prepararan la artillería. Ahora están en el proceso de minado ideológico, narcotizar a la opinión pública mundial, grandes dosis de mentiras, cuatro o cinco dosis diarias, para que cuando las bombas caigan aún esté en la somnolencia.
Vea fútbol. No se pierda ningún partido. Todos estamos en eso, parece que es el mensaje de los poderosos. Pero en realidad, están muy lejos de la pantalla deportiva, su juego es otro, y, lamentablemente, va por malos rumbos: hay arsenal nuclear suficiente para que nadie gane, porque, a fin de cuentas, qué le importa a un loco fanático lanzarnos a todos a las brasas del infierno. O jugamos limpio o adiós a la Tierra.

José Saramago: ensayo sobre la inmortalidad

José Saramago: ensayo sobre la inmortalidad

Estoy en el cierre de mi periódico y la noticia ha interrumpido mi rutina de todos los viernes. Ha muerto uno de los mejores, uno de los grandes de las letras. Lúcido, genial, sensible. Ahora no puedo decir todo lo que desearía. Pero les dejo lo que apuntó una coterránea que vive en Cienfuegos y trabaja en el periódico de esa provincia.

Tomado del www.5septiembre.cu (Escrito por mi colega Magalys Chaviano Álvarez)

En un ensayo de pasar a la inmortalidad, como antes lo hiciera con la ceguera y la lucidez, José Saramago, uno de los más grandes de las letras, acaba de fallecer. El Premio Nobel de Literatura, que antes fuera cerrajero, quizá en un intento de abrir las puertas y laberínticos accesos de lo desconocidoy de un mundo paralelo en lo social, dejó un legado invaluable a la humanidad: su inmensa obra.

A los 87 años, todavía se encontraba Saramago inmerso en proyectos, 63 años después de que fuera publicada su primera novela: Tierra de pecado. De entre los más aplaudidos que recibieron el Nobel en 1998, resultó el escritor portugués, de quien dijeran en la ceremonia de investidura: "ha creado un cosmos que no pretende ser una imagen coherente del universo".

Y es que leer a este grande de las letras, es como adentrarse en un camino donde el hombre y su cosmogonía son el eje de los libros, como debiera ser siempre, el hombre en toda la dimensión semántica de esa enorme palabra. El "autor tardío", como muchos lo calificaran, por la postergación editorial de sus proyectos, el mal que deben padecer todos los escritores, dejó de respirar en Lanzarote, Islas Canarias, España, rodeado de mar y al lado de su compañera y traductora, Pilar.

Así, como en un ensayo sobre la inmortalidad, salió de viaje José Saramago, al infinito, dejándonos a sus lectores, el legado de los libros que escribió.