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El teclazo por la verdad

Otra visita a Gerardo Hernández


Danny Glover y Saul Landau
Progreso Semanal


Estábamos sentados en el salón de espera con otras ocho personas, todas negras o latinas, mientras las autoridades de la cárcel supuestamente “contaban” a los prisioneros. Hora y media después pasamos por la máquina “de revisión” mientras examinaban nuestros zapatos con rayos X –¿el aeropuerto se ha mudado a la cárcel o será al revés?- Un guarda nos puso un cuño invisible en la muñeca; una pesada puerta metálica se abrió electrónicamente y entramos a otra sala donde un guarda nos escaneó el cuño invisible con una máquina portátil de ciencia ficción. Otro enorme portal se abrió como por arte de magia y un guarda nos ladró la orden de esperar en el pasillo al aire libre, entre la entrada del edificio y la sala de visitas de la prisión.
Entramos la sala de visitas bien iluminada –nada de pasar secretos o contrabando— y un guarda señaló una de las muchas pequeñas y baratas mesas de plástico con tres sillas del mismo material –en medio de otras piezas de plástico del salón-. Reclusos y familiares conversaban. Nosotros esperábamos. Diez minutos después, apareció Gerardo Hernández. Abrazó a Danny y le dio las gracias por hacer el video de YouTube (no dejen de verlo) que explica el caso de los Cinco de Cuba.
Luego abrazó a Saul, quien le dijo que acababa de regresar de Cuba y le traía saludos de gente que lo conoce.
“¿Cómo está respondiendo la gente a las nuevas reformas?”, quería saber, en referencia a los cambios económicos –reapertura de parte del sector privado que se cerró con la “ofensiva revolucionaria” de 1968 y reabierto parcialmente a mediados de la década de 1990, y del despido masivo (500.000) de trabajadores estatales “superfluos”, como les llamó Raúl Castro.
Saul le informó de que la gente parecía ansiosa, pero que también estaba asimilando la nueva realidad. Gerardo asentía. “Era necesario”, opinó.
Había leído los periódicos y visto las noticias relacionadas con las elecciones estadpunidenses de la semana próxima. “¿Perderán los demócratas una cámara o las dos?”, preguntó.
Nosotros no sabíamos. Danny y Saul habían estado viendo CNN en la sala de espera del aeropuerto antes de abordar el avión rumbo al sur de California y escucharon a Wolf Blitzer y al otro “conductor” de CNN que competían por las medallas de hablar rápido y no decir nada. Comentamos la manera en que las noticias por cable necesitan crear un conflicto (¿noticias?) las 24 horas del día como una transfusión salvadora de sangre. Si no existe un tema, crearlo. Pero surgen las crisis. A veces a Lindsay Lohan y a Wynona Rider no los atrapan consumiendo drogas o robando en una tienda y CNN tiene que crear un conflicto entre ex oficiales militares gays y miembros del personal de Obama, a consecuencia de “No Preguntar, No Decir”. Eso era parte de la “cobertura electoral” de CNN.
Las autoridades carcelarias le niegan a Gerardo acceso al correo electrónico o a computadoras, a pesar de que asesinos y violadores condenados no tienen esas restricciones. Él habla con su esposa por teléfono. “Imagínense, ni siquiera puedo enviarle un correo electrónico”. Se echó a reír sardónicamente.
Gerardo tampoco puede enviar correos electrónicos a su abogado, quien recientemente presentó una nueva apelación basada en documentos del gobierno que muestran pagos hechos a periodistas del área de Miami que escribieron artículos destinados a empeorar el “dominante prejuicio de la comunidad”, de manera que el juicio en Miami se convirtiera en un lugar imposible para que Gerardo y sus cuatro compañeros tuvieran un proceso justo.
Un periodista residente en Miami, Pablo Alfonso, recibió 58.000 dólares durante el período de detención y juicio de Los Cinco, pero sólo escribió 16 artículos dañinos (mientras trabajaba para El Nuevo Herald, el más importante diario en español de Miami). Otros periodistas pagados por el gobierno realizaron programas negativos de radio y TV acerca de los cinco hombres que habían admitido que su misión incluía el espionaje –pero no al gobierno de EE.UU- Gerardo explicó que la Inteligencia cubana envió a los hombres a Miami para penetrar los grupos violentos del exilio que había plantado más de una docena de bombas en un año (1997) en lugares turísticos cubanos.
El FBI no arrestó a los terroristas, sino que arrestó a las mismas personas que habían suministrado al Buró la evidencia de actividades terroristas con sede en el sur de la Florida.
En mayo de 2005, una comisión de Derechos Humanos de la ONU llegó a la conclusión de que el juicio original “no tuvo lugar en el clima de objetividad e imparcialidad” requerido para juicios justos. El informe de la Comisión exigía un nuevo proceso.
El Tribunal Supremo de EE.UU. rechazó una apelación previa de los Cinco. Pero ahora, además del soborno a periodistas, el abogado defensor Leonard Weinglass ha descubierto que la fiscalía “ocultó evidencias que habrían demostrado la inocencia (de Gerardo)”. Es más, dice Weinglass, el gobierno no reveló “imágenes de satélite que hubieran demostrado que el derribo de aviones del 24 de febrero de 1996 ocurrió en el espacio aéreo cubano, y no en el espacio aéreo internacional. La agencia clave del gobierno de Estados Unidos que tiene bajo su custodia los datos de satélite, hasta ahora se ha negado a admitir o negar que posee tales datos”.
Ese día, tres aviones de Hermanos al Rescate violaron el espacio aéreo cubano después de recibir múltiples advertencias de que no lo hicieran. MIG cubanos derribaron dos de los aviones, en los que murieron los pilotos y copilotos. Este hecho, razona Weinglass, habría dado a los Cinco y a los pilotos de los MIG, una clara defensa contra la acusación de conspiración para cometer asesinato. (Entrevista radial a Bernie Dwyer, http://www.thecuban5.org/BDInterview.html).
Irónicamente, el gobierno nunca probó el vínculo de Gerardo con el derribo de los aviones. Presentaron una comunicación felicitándolo por su papel en “la operación”. Pero, explicó Gerardo, “la operación” se refería a que ayudó a otro agente a salir del país, no al derribo. “Ellos tenían otros documentos que no mostraron a la defensa y que habrían demostrado que yo no sabía nada de los hechos de aquel día”. Weinglass incluyó esto en su nueva apelación.
Gerardo le preguntó a Danny acerca de cuando conoció a su esposa Adriana en París. Danny le contó del emocionante encuentro y el rostro de Gerardo se iluminó.
Un recluso nos sacó una foto a los tres. Nos despedimos. Gerardo nos hizo con el puño el saludo de “mantener la fe”. Agitamos la mano, nos fuimos y comenzamos nuestro viaje en auto hacia el sur, al aeropuerto de Ontario. En el camino pasamos decenas de casas vacías sin vender en Victorsville y los interminables anuncios de cadenas de tiendas y restaurantes.
“Vaya”, dijo Danny mientras conducía, •este hombre es un ejemplo”.
Saul asintió. Valía bien la pena el viaje de ida y vuelta, el rollo del aeropuerto, el auto alquilado y la espera en la prisión –toda la fealdad—para ver cuántos recursos internos puede emplear un hombre para mantener en alto su espíritu y utilizarlos para servir de ejemplo a otros.
* Danny Glover es activista y actor. Saul Landau es cineasta y escritor.

Gana tu dinero, paga lo que debes

Gana tu dinero, paga lo que debes

 

Por Norland Rosendo González

 

En los hogares, cada uno de los miembros que labora, generalmente, aporta una cantidad de dinero para los gastos comunes de la familia. La cifra puede variar, pero es imprescindible para garantizar comida, jabón, el pago de electricidad, teléfono y agua, y las reparaciones de los equipos electrodomésticos, entre otras inversiones.

Cuando uno no contribuye a ese presupuesto doméstico, hay que hacer reajustes: otro integrante aportará más, se dejarán de adquirir algunos productos o solicitarán un préstamo a un amigo o familiar. Esas son las formas más tradicionales, al menos en nuestro país, para equilibrar los ingresos con los gastos.

Así también funciona el Estado, y uno de los instrumentos fiscales empleados por este para agenciarse los recursos financieros son los tributos, que en Cuba se utilizan para maximizar el bienestar de la población.

En la clausura del IX Congreso de la UJC, en abril de este año, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, general de ejército Raúl Castro, sentenció: «continuar gastando por encima de los ingresos sencillamente equivale a comernos el futuro y poner en riesgo la supervivencia misma de la Revolución».

El presupuesto del Estado se aprueba por Ley anualmente, y contempla los recursos financieros y gastos previstos para el desarrollo económico y social y el sostenimiento del bienestar material.

En 2009, por ejemplo, los tributos aportaron al país un poco más de 25 mil millones de pesos (59% de los ingresos totales). Ese dinero fue invertido en educación, salud pública, defensa y orden interior, seguridad social, vivienda, servicios comunales, esfera productiva, cultura y arte, ciencia y técnica, deporte y cultura física, asistencia social, entre otros.

Cuando una persona, ya sea natural o jurídica (empresas, cooperativas, etc.) incumple o deja de abonar sus tributos, además de violar una ley, compromete la sostenibilidad del Estado.

Por tanto, es imprescindible elevar el rigor disciplinario en ese sentido, sobre todo ahora que Cuba actualiza su modelo de gestión económica para aumentar la productividad del trabajo, la eficiencia y la calidad de los servicios, entre otras proyecciones que tienen como objetivo supremo, mejorar las condiciones de vida de la población.

¿Cuántos tipos de tributos existen en Cuba? Ante la pregunta, muchos se encogen de hombros, y con frecuencia solo hablan de uno de ellos, los impuestos. La mayoría desconoce los otros dos: tasas y contribuciones.

Los primeros son los montos exigidos al contribuyente para satisfacer necesidades sociales, y no beneficia directamente al que lo abona, sino a todos los miembros de la sociedad. Entre ellos, están los impuestos sobre utilidades, o sea, sobre los montos o rendimientos de actividades comerciales, industriales, financieras, agropecuarias, de servicios, pesqueras, mineras, etc.

También se gravan con impuestos los ingresos personales, las ventas, algunos productos, servicios públicos, la propiedad o posesión de determinados bienes, el transporte terrestre, la transmisión de bienes y herencias, documentos, la utilización de la fuerza de trabajo, y la utilización o explotación de los recursos naturales y para la protección del medio ambiente.

Por las tasas, el contribuyente paga y recibe un servicio o actividad por parte del Estado (peaje, servicios de aeropuerto a pasajeros, radicación de anuncios y propaganda comercial).

Y las contribuciones resultan las erogaciones para un destino específico determinado, que beneficia directa o indirectamente al obligado a su pago. En nuestro país, solo se ha aprobado para garantizar los beneficios de la seguridad social.

Con la apertura de nuevas modalidades de trabajo por cuenta propia, la política tributaria adquirirá un protagonismo mayor dentro de la sociedad cubana, pues cada uno sacará sus cuentas: ingresos, gastos, lo que se debe aportar de impuestos, tasas o contribuciones, un termómetro que, sin dudas, beneficiará a la economía socialista.

Los tributos recaudados a los cuentapropistas engrosarán los presupuestos municipales, lo cual permitirá un oxígeno para que en esta instancia administrativa se puedan ejecutar proyectos de desarrollo local, más cercanos a las necesidades de cada comunidad.

Si en la mayoría de los hogares hacemos malabares financieros para estirar el dinero del mes; el Estado, una suerte de familia gigante, no hace menos, pero necesita del aporte de todos —a tiempo y en las cantidades convenidas— para cumplir sus compromisos con los más diez millones que vivimos en esta casa común llamada Cuba.

La imagen que dice más que mil palabras

La imagen que dice más que mil palabras

Ramón invita a pintar paisajes en el Escambray

Ramón invita a pintar paisajes en el Escambray

Por Norland Rosendo González

Las maravillas naturales que circundan a la base de campismo Río Seibabo, en las cercanías de Güinía de Miranda, devienen otra vez inspiración para los pintores que acuden cada octubre al Evento de Ramón, una cita para quienes prefieren reflejar en sus obras los paisajes.
La oncena edición del encuentro tendrá lugar entre el 25 de octubre y el 1º de noviembre, y en ella se espera la asistencia de artistas canadienses, que departirán con colegas de Cienfuegos, Sancti Spíritus, Camagüey y Villa Clara.
Ramón Fuentes Fuentes, el organizador del Evento, confirmó que durante las jornadas tienen previsto un espacio para los Cinco Héroes, a quienes dedican esta edición.
El programa contempla, además, talleres con niños de la comunidad aledaña al campismo, conferencias sobre la paisajística, y la tradicional donación de obras a instituciones sociales de Güinía de Miranda, que por esos días celebra su jornada de la cultura.
El Evento de Ramón se ha convertido en un espacio imprescindible para que las artes plásticas salgan de las galerías y calen en el gusto estético de los moradores de las montañas, que cada octubre tienen el privilegio de intercambiar con pintores y hasta imitarlos en las riberas del río que le da nombre a la instalación.

Mensaje de Fidel: «En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad»

Mensaje de Fidel: «En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad»

El uso de las armas nucleares en una nueva guerra implicaría el fin de la humanidad. Así lo previó el científico Albert Einstein, quien fue capaz de medir su capacidad destructiva de generar millones de grados de calor que todo lo volatiliza en un amplio radio de acción. El genial investigador fue impulsor del desarrollo de esta arma antes de que el régimen genocida nazi dispusiera de ella. Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta. Hoy existe un riesgo inminente de guerra con empleo de ese tipo de armas y no albergo la menor duda de que un ataque de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, se tornaría, inevitablemente, en un conflicto nuclear global. Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde. El propio Albert Einstein afirmó textualmente: «No se qué armas se utilizarán en la Tercera Guerra Mundial, pero en la Cuarta Guerra Mundial usarán palos y piedras». Sabemos lo que quiso expresar, y tenía toda la razón, sólo que no existirían ya quienes manejen los palos y las piedras. Habría daños colaterales, como afirman siempre los líderes políticos y militares norteamericanos, para justificar la muerte de personas inocentes. En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad. ¡Tengamos el valor de proclamar que todas las armas nucleares o convencionales, todo lo que sirva para hacer guerra, deben desaparecer!

Fidel Castro Ruz

Octubre 15 de 2010

Desvelan en España patrones de guerra mediática contra Cuba

Prensa Latina

Córdoba, España, 17 oct (PL) La estrategia comunicativa contra Cuba es una pata más de la guerra que Estados Unidos lleva a cabo contra esa isla con el firme propósito de acabar con su sistema sociopolítico, se denunció hoy aquí.

Al intervenir en el V Encuentro Andaluz de Solidaridad con Cuba, que sesiona en Córdoba, el periodista español Alejandro Massia aseguró que la guerra mediática contra la nación antillana forma parte de la tradicional política de hostilidad de la primera potencia mundial.

En un panel sobre el tema, Massia expuso, a grandes rasgos, las claves que caracterizan el tratamiento informativo dominante en relación con la isla caribeña y para ello basó su ponencia en trabajos de reconocidos autores como Pascual Serrano y Salim Lamrani.

La estrategia consiste en asentar en la opinión pública mundial una concepción catastrófica del modelo social del que decidieron dotarse los cubanos a partir de 1959, tras el triunfo de la revolución, señaló el comunicador.
A su juicio, el objetivo es describir a la isla como la antecámara del infierno, visión que, salvo dignas excepciones, es unánime en la gran prensa al servicio del capital.

Indicó que la embestida mediática busca ocultar, por ejemplo, el hecho de que Cuba sea hoy el país que más organizaciones ciudadanas de solidaridad y de apoyo tiene repartidas por todo el planeta.

Con sus defectos y errores, la isla se ha convertido en un referente de otro modelo de organización social para los pueblos, más justo, más equitativo y más solidario, lo cual representa un peligroso ejemplo para el orden establecido, subrayó.

Al desentrañar las armas más utilizadas en esta lucha sin cuartel, Massia mencionó la selección de hechos noticiosos vinculados siempre con aspectos negativos de la sociedad cubana para exagerarlos y sobredimensionarlos.

La exclusión y ocultamiento de todos aquellos contenidos informativos positivos y de todos sus logros sociales, el olvido del contexto geográfico e histórico de Cuba y la minimización del impacto social y económico del bloqueo estadounidense son, según su criterio, otras de las aristas de esa manipulación.

En ese protocolo de actuación incluyó, además, la repetición de estereotipos informativos y de clichés, por mucho que sean mentiras o se haya demostrado su falsedad, y el uso de un lenguaje estandarizado cargado de connotaciones condenatorias y despectivas.

Para el periodista español, en esta guerra mediática no cabe principio deontológico periodístico que se precie, mucho menos el de contrastar los datos con las fuentes que sean necesarias ni el de enfrentar, cuando existan, las versiones contrapuestas sobre un hecho.

Dentro de ese contexto opinó que los únicos que tienen voz son los mal llamados disidentes o las organizaciones anticubanas, mientras los periodistas no suelen consultar nunca ni al gobierno ni a las instituciones de la isla y menos aún a las asociaciones de amistad.

La intoxicación sobre Cuba, que en su opinión traspasó en 2010 todos los umbrales previsibles, no es casual ni anecdótica, sino estructural e ideológica.

Frente a esa potente maquinaria propagandística activada hacia la mayor de las Antillas llamó a sus compatriotas a utilizar las redes sociales e Internet, así como el portal Cubainformación, una herramienta que calificó de imprescindible a la hora de rebatir las mentiras.

Ver Eufemismo contra Cuba en medio de prensa español (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=115035)

Al son de la plata en pelota

Al son de la plata en pelota

 

Por Norland Rosendo González

 

En el voleibol, la plata supo a flan. Pero en la pelota, no. Otra vez, Cuba no pudo ganar el bueno, y desde hace varios torneos venimos sacando lecciones (en teoría, al menos), sin que podamos cambiarle el color a las medallas.

A Puerto Rico se llevó un conjunto que, de antemano, casi todo el mundo sabía que iba a depender de los batazos largos. Un todos estrellas sin hombre proa, porque Héctor Olivera, aunque tenga buen tacto, no es un primer bate natural, dado a los toques de bola, exprimir hasta la cáscara al lanzador, dejarla caer entre dos...

Para colmo, Olivera fue enviado a la banca en la semifinal contra Venezuela, cuando era el líder en jits de la competencia. Una decisión que respeto, pero de la que discrepo, pues el que merecía la «bancoterapia» desde hacía varios juegos era Yuliesky Gourriel, quien en los últimos eventos internacionales se ha distanciado mucho de lo que fue su papá.

Las opciones tácticas estaban reducidas a dos o tres cambios ofensivos. Los cuatro jardineros fueron colocados en el line up, tratando de elevar el octanaje de la batería, muy menguada a partir de la segunda fase.

Martín Saura (aunque muchos lo critiquen; incluso, en exceso, como algunos periodistas nacionales) movió las pocas piezas disponibles, quizás más lento de lo que uno hubiese deseado.

Si en la semifinal, levantó del box a Yuliesky González justo a tiempo; en la fiesta por el oro aguantó a Vera un bateador más, y ese triple del zurdo Alexis Gómez con la casa llena le subió el volumen al merengue dominicano.

Las tres derrotas: dos frente a los campeones, y una contra los Estados Unidos, exhibieron una nota discordante en el son criollo, frente a lanzadores de recursos, nuestros bateadores se desesperan y se van con bolas malas, sobre todo, en la zona alta, con las que elevan mansos «palomones».

Los juegos de pelota también se ganan desestabilizando a los pitchers. Para eso, hay que saber tocar bolas, machucarlas, batear por detrás del corredor, «dejarse descolgar» tras un envío afuera y ponerla en la banda contraria a la mano del bateador. Y eso, no se improvisa, ni se logra en un entrenamiento.

Hay que desarrollar desde la base más habilidades en nuestros peloteros, y rescatar un evento que concentre la calidad, pues una cosa es darle jonrón a Perico Pérez y otra a Yadier Pedroso.

Concuerdo con la decisión de llevar solo dos receptores, eso permite incluir un jardinero o un pitcher más. Frank Camilo Morejón debe tener los arreos listos, pues sus toques son fuertes en la puerta del «Cuba».

Siete en el cuadro me pareció excesivo. Claro, eso «descubrió» otra flaqueza: los jugadores no son versátiles, como en otros equipos, por ejemplo, el norteamericano, que sí puede darse el lujo de llevar 11 ó 12 lanzadores, porque los defensores del cuadro lo hacen bien hasta en los jardines, y viceversa.

Si alguien más jugara la inicial, no hubiese hecho falta llevar dos primeras base; y si un camarero o antesalista se desempeñara bien en el campo corto, con un torpedero era suficiente. Creo que hay que adiestrar a un jardinero para sustituir en determinado momento al inicialista.

En el outfield, la historia es diferente. Hace tiempo no acudíamos a una cita sin un patrullero central, porque Yoennis Céspedes cubre la posición, pero buen fildeador no es. 

¿Qué nos hubiésemos hecho si se hubiera lesionado Cepeda, Céspedes, Bell o Despaigne? ¿Para qué fueron Pedro Luis Lazo, Norberto González e Ismel Jiménez? Los asientos de algunos de ellos mejor los hubiesen ocupado Giorvis Duvergel y Yoandry Urgellés. O Alexánder Rodríguez, si la preocupación estaba en el staff de lanzadores.

Las lecciones de Puerto Rico engrosan una carpeta que ya suma varias cuartillas. Hay que leerlas bien, con detenimiento, pues muchas recomendaciones son para venideros campeonatos nacionales.

Dentro de poco, comienza la última Copa Intercontinental de la historia, quedan unos días para hacerle cambios al son, opacado esta vez por merengues de oro en la tierra de la salsa. 

El hombre que retrató a Dios

El hombre que retrató a Dios

No hay dudas de que José Antonio Fulgueiras es uno de los mejores cronistas de la prensa cubana.

Aquí les dejo una de sus recientes Crónicas bolivianas.

Texto y fotos José Antonio Fulgueiras

Bolivia.-  Los vallegrandinos lo llaman el fotógrafo que retrató a Cristo, pero René Cadima, asegura que, “no más era un comandante de carne y hueso que murió con los ojos abiertos para seguir mirando y haciendo por los pobres del mundo.”

Postrado sobre una cama, con la mitad del hombre que antes fue, Cadima muestra el negativo original de la foto que le tiró al comandante Ernesto Guevara, ya sin vida y con el torso desnudo, en la lavandería del hospital Señor de Malta, en Valle Grande, el 9 y el 10 de octubre de 1967.

“Ya hace más de un año y medio me amputaron las dos piernas y entonces uno se vuelve más cortico, pero más hombre”, dice René quien espera todas las tarde  con un gorro de lana y una sonrisa de agradecimiento a la doctora cubana Danny Teresa Urra, que viene  a examinarlo y a curarlo.

Ya atravesó la envidiable meta de los 90 años de edad y aún conserva la mente clara, sobre todo cuando evoca aquella tarde agónica en la que atrapó en el lente de su Yashica 120 la imagen del decoro asesinado.

“Como a las cinco de la tarde lo trajeron amarrado a una pata del helicóptero. Ya en el aeropuerto lo supimos muerto. Yo destapé mi cámara, pero el Servicio de Inteligencia ordenó: “Nadie le saque foto, porque le vamos a quitar el rollo o la cámara, así es que quieto.”

Pero Cadima era mucho fotógrafo y siguió al cadáver heroico hasta el hospital Señor de Malta en Vallegrande.

“Salí a la carrera y frente al hospital veo más de 300 personas vallegrandinas que querían conocer quién era el Che. Una monja vino, se arrodilló con las manos juntas, y ha dicho: “Ay dios mío, que me perdone”, y se persignó. Luego me dijo; “Mire, don René, parece un Cristo.” “No le veo ningún parecido”, le respondí, pero ella siguió persignándose y susurrando: “Es Cristo, es Cristo.”

Un soldado me pidió: “Sáquele ahí una foto”, yo lo miro no más y unas mujeres me dicen: “Sáquele, aproveche.” Y apreté el gatillo. Llegaron unos oficiales y se enojaron. “¿Quién fue el que sacó esa foto?. “¡Yo!”, les dije, y antes de que me dijeran traiga su cámara la abrí y les digo: “Señor, disculpe, pero el rollo se veló.”

Tras esa artimaña Cadima siguió su trabajo:

“Se lo llevaron a la lavandería y allá lo echaron. Los oficiales dijeron: “¿Dónde está ese señor?; ahora que le saque la foto”. La gente seguía llegando para conocerlo. Yo tenía en ese instante dos cámaras, una con rollo de color. Vinieron unos militares y a ellos les saqué una foto en colores, al lado del comandante guerrillero.”

Cadima  se sienta en la cama cubierto de la cintura para abajo con una frazada que lo protege del frío vallegrandino que entró sin permiso por detrás de nosotros al abrir la puerta de su cuarto.

“Cuando llegué al hospital había estado con los ojos cerrados y cuando le saqué la foto de cerquita estaba con sus ojos abiertos. Yo pregunté: “¿Qué  pasó?”. “¿Está vivo?” Esa es la mejor foto que se le ha sacado al Che, han dicho que ha dado la vuelta al mundo.

“Alguien a mi lado me dijo que el cadáver abrió los ojos  al introducirle formol debajo de los parpados para conservarlo. Pero la monja volvió a acercárseme y me dijo al oído: “No ves, señor René, que es Jesucristo y nos está mirando?”

La noche cayó sobre el silencio cómplice y la lavandería no fue más que un sitio oscuro luego de que al firmamento americano le habían apagado su mejor estrella.

“Yo me fui, pero al otro día madrugué y lo hice sacar afuerita con unos soldados que habían estado toda la noche custodiándolo. Esa es la foto donde aparece el Che sobre una camilla. Esas tres fotos no más le he sacado yo.”

Danny, comienza a curarlo de unas escaras en los muñones. “Es diabético y una pierna se le partió, se le enfermó, y hubo que amputársela y después la otra”, resume la especialista en traumatología y ortopedia.

Él, por su parte, se revela como un otrora zapatero de Cochabamba que se instaló en Vallegrande y se hizo fotógrafo. El negativo en colores se los prestó a un fotógrafo norteamericano y nunca se lo devolvió. La cámara la vendió a un colega, “que al poco tiempo la hizo tiras” Expresa todo esto mientras pone a contra luz el acetato  donde el Che expone el poderoso pecho de fusil y palabra, al decir de Nicolás Guillén, el poeta.

Su hija Blanca se acerca a la cama y confiesa:

“Aquel día me escapé del colegio con una compañera. Había mucha gente parada en la puerta del hospital y nosotros estamos delante, agarradas de la reja. Entonces cuando abrieron el portón caímos de espalda y la multitud nos pasó por encima. Nos pisaban por las piernas, por la cara, por todos lados nos pisaban; pero gracias a Dios dos señores lograron detener a la multitud porque íbamos a morir si toda esa gente pasaba sobre nosotras.

“Hemos dado la vuelta y un militar me hizo entrar. El Che era un hombre muy bello, hasta muerto se veía tan bonito. Bien simpático era él. No lo creerá pero esa noche soñé que yo estaba  ayudándolo a escapar.”

Los años también han atacado a Cadima por los oídos, pero no por la convicción de sus palabras:

“Yo califico al Che como un hombre inteligente y valiente que hasta la muerte ha llegado por sus ideales, un hombre correcto. Puede seguir viviendo para la historia. Se pierde físicamente, pero su recuerdo es latiente y sigue perdurando por la eternidad de los siglos.

“En un principio aquí venían muchos extranjeros y conversaban conmigo y de paso me estaban regalando unos cien pesitos o algo así.” Ah, muchas gracias señor”, les decía. “Ahora ya no vienen y no tengo ese carcheo.

“Pero los médicos cubanos desde que están aquí en Vallegrande no han dejado de venir a verme. Yo le doy gracias a don Fidel que nos los ha manda’o para que nos puedan curar sin cobrar a los que necesitamos. Cuando vienen le estoy dándole gracias a ese señor Castro que se acordó de mandarnos estos médicos a Bolivia.”

René Cadima no puede acompañarnos hasta la puerta a despedirnos. Se endereza en su cama y semeja a un busto sobre el colchón. Entonces dice esto que tal vez lo guardó para la despedida:

“No sé si fue la monja la que lo regó por el pueblo, pero cuando yo caminaba por las calles de Vallegrande oía que mucha gente decía a mis espaldas: “Mira, ahí va el hombre que retrató a Dios.”