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El teclazo por la verdad

VIAJE AL CENTRO DEL CORAZÓN

VIAJE AL CENTRO DEL CORAZÓN

La instalación de un Tomógrafo Axial Computarizado (TAC) de 128 cortes y doble cabezal en el cardiocentro de Santa Clara, ha convertido a esta institución en la tercera de Cuba con esa moderna tecnología, que solo está disponible en una veintena de hospitales en el mundo.

NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

FOTO: CARLOS RODRÍGUEZ TORRES

La instalación de un Tomógrafo Axial Computarizado (TAC) de 128 cortes y doble cabezal en el cardiocentro Ernesto Guevara de Santa Clara, ha convertido a esta institución en la tercera de Cuba con esa moderna tecnología, que solo está disponible en una veintena de hospitales en el mundo.

El equipo, adquirido en el mercado foráneo a un monto ascendente a los 2 millones de euros, permite escanear el corazón y los vasos periféricos en menos de seis segundos, con lo que aporta imágenes desde varios ángulos que garantizan mayor fiabilidad al diagnóstico de los especialistas.

Determina, mediante una técnica menos invasiva al organismo, las lesiones cardiovasculares coronarias-trombos, calcificación o de origen fibrótica y periféricas, pronostica isquemias y facilita además el análisis de la función cardiaca y valvular.

Este TAC es semejante al modelo de 64 cortes —cuyo servicio está extendido por todo el país—, solo que dispone de otro tubo de rayos X que proporciona imágenes a mayor velocidad y en menor tiempo.

Los programas disponibles hacen que el navegador interno recorra los vasos, el músculo cardíaco y otros órganos y cavidades vitales para confirmar o descartar hipótesis.

Según los expertos del Cardiocentro, este novedoso avance de la tecnología médica les permite, con métodos menos dolorosos para el paciente, apreciar con gran nitidez el músculo cardíaco, lo que resultaba muy difícil a través de la imagen tridimensional fija.

Cuba ratifica con la puesta en funcionamiento de este tipo de Tomógrafo, la voluntad del Estado Socialista de garantizar un sistema de salud eficiente y gratuito, capaz de elevar la calidad de vida de la población, a pesar de los prejuicios que le ocasiona al país el injusto bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos.

La década de los años 70 del siglo pasado revolucionó la imagenología en el mundo, cuando el científico británico G.N. Hounsfield instaló el primer Tomógrafo Axial Computarizado, muy sencillo entonces en comparación con los actuales, pero que superaba los exámenes de rayos X.

En 1973 comenzó a prestar servicio el primer escáner cerebral en una clínica de los Estados Unidos.

A Hounsfield le fue otorgado el Doctorado Honoris Causa en Medicina por la Universidad de Londres y recibió el Premio Nobel de Fisiología en 1979.

El primer TAC de 128 cortes se instaló hace menos de un año en Alemania, y de acuerdo con reportes de prensa, un examen de esa naturaleza está valorado en más de mil dólares por paciente en la mayoría de las clínicas extranjeras donde se practica.

En América funcionan menos de 10 Tomógrafos de 128 cortes y dos cabezales, ubicados en clínicas de México, Colombia y los Estados Unidos, además de los tres cubanos.

Santa Clara es la primera localidad del interior del país donde existe este tipo de TAC, instalado también en el Instituto Nacional de Cardiología y Cirugía Cardiovascular y el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ), ambos de la capital cubana.

El hospital villaclareño presta atención a pacientes de varias provincias del centro de Cuba, y mantiene una supervivencia en las operaciones cardíacas del 97,4 %, entre las mejores en el orbe.

13 segundos que estremecerán al mundo

NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

El día 21 de agosto todos los ojos del mundo deportivo estarán posados en el Nido de Pájaro de Beijing, donde ocurrirá la final de los 110 metros con vallas. Para muchos serán los trece segundos más breves de los Juegos Olímpicos; para otros, una eternidad.

Liu Xiang, el ídolo local, se entrena a puertas cerradas y no concede entrevistas. La prensa especula que se recupera de una lesión, pero nadie sabe, fuera de un selecto grupo de expertos, cómo está. Logró en mayo su mejor marca de la temporada: 13.18 segundos, discreta para su calidad.

Dayron Robles, el retador, el muchacho de los tiempazos este año, el único mortal que ha bajado de los 12,90 segundos en un par de ocasiones, ultima detalles para la espectacular carrera.

El pasado 12 de junio, el cubano se convirtió en Ostrava en el plusmarquista de la especialidad, al detener los relojes en 12.87. Quince días después registró 12.96 en Francia, donde en menos de un mes volvió a cronometrar un tiempo de ensueño: 12.88.

Y el 22 de julio alcanzó otra proeza al resultar el primer vallista corto de la historia que baja 4 veces en un año de los 13 segundos flash, tras imponerse en Estocolmo con crono de 12.91.

Con esos registros, la prensa y los especialistas han atizado la polémica que garantizó que todas las entradas para esa final en Beijing fuesen vendidas con bastante antelación. Sin embargo, el guantanamero prefiere la cautela y pondera la calidad de Liu Xiang, quien además competirá en su tierra.

Hasta el mismo día que impuso la marca universal, no se dejó provocar por la euforia ni el asedio de los periodistas y reiteró el favoritismo del rival.

Robles y Xiang se han enfrentado 7 veces al aire libre. El 8 de julio de 2006, en París, el cubano terminó en tercer lugar con tiempo de 13.11, por delante del asiático, que cronometró 13.19.

Tres días después, en Lausana, Suiza, Xiang no dejaba dudas de su clase y puso un nuevo tope universal: 12.88. En esa justa el criollo llegó a la meta tras el trío de medallistas, al detener los relojes en 13.04 segundos.

Ese año largaron juntos nuevamente en Alemania, y el asiático lideró la carrera con 12.93, mientras Robles igualó esa vez la mejor marca nacional, fijada por el estelar Anier García en 13 segundos flash.

En la Copa del Mundo desarrollada en Atenas en el 2006, el ídolo chino y el cubano se colgaron las medallas de plata y bronce, respectivamente, con cronos de 13.03 y 13.06.

Otra vez París le deparó al guantanamero el placer de entrar primero en la meta que su calificado rival, cuando en julio de 2007 registró 13.13 segundos, por 13.15 Xiang.

Al cierre de agosto, la ciudad japonesa de Osaka organizó el campeonato mundial, en el que el chino se colgó la presea áurea al cronometrar 12.95. Esa vez, Robles se queda fuera del podio, al correr la distancia en 13.15 segundos.

Y la última vez que se vieron juntos en una pista fue nada menos que en la populosa ciudad china de Shanghai, donde el cubano ratificó el viejo axioma de que nadie es profeta en su tierra.

El 28 de septiembre, en el Grand Prix celebrado en esa urbe, el cubano subió a la cima del podio tras cronometrar 13.01, mientras el ídolo local quedaba tercero al detener los relojes en 13.21 segundos. ¿Será la final del día 21 la revancha?

Ambos atletas han registrado progresos espectaculares para su edad, en una disciplina en la cual, según los entendidos, se adquiere la maestría con el cuarto de siglo de existencia como mínimo.

Robles aún no ha cumplido los 22 y ya posee la primacía mundial y se pasea en las pistas universales como el único que ha corrido los 110 metros con vallas dos veces por debajo de los 12.90 segundos.

Xiang, con 25, recién celebrados, el pasado 13 de julio, también "voló" en una ocasión la distancia en menos de ese crono y exhibe una depurada técnica.

Por eso, aunque a Beijing asistirán otros calificados vallistas del momento, como los estadounidenses David Oliver y Terrence Trammel, tanta gente sueña con una final electrizante entre el guantanamero y el chino.

Cuba, una potencia del orbe en las vallas cortas masculinas, aspira a enriquecer su botín en Juegos Olímpicos, citas en las que archiva una medalla de oro, dos de plata y una de bronce, solo superada por los Estados Unidos (18-18-16) y Canadá (2-0-0).

El 21, si se cumplen los pronósticos, transcurrirán en Beijing trece segundos, probablemente menos, que estremecerán al mundo deportivo.

La Paz olímpica

La Paz olímpica

NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

La paz estará en Beijing. Durante casi todo agosto esa gigantesca urbe asiática, que asombra por su milenaria cultura y la originalidad de las obras edificadas para estos Juegos Olímpicos, se convertirá en un armónico abanico de nacionalidades, vestuarios, culturas y sueños.

Es una reunión universal en la que los participantes hablan el mismo lenguaje del deporte, y la única contienda permitida es por las medallas. Solo suenan las armas del tiro deportivo.

La capital china devendrá escenario para que compitan bajo los aros olímpicos de la hermandad, el respeto y la rivalidad sana, miles de atletas, no importa la jerarquía económica de su país de origen. Así, estarán en la misma línea de arrancada los egipcios, guatemaltecos, franceses, norteamericanos, congoleños…

China y Cuba, por ejemplo, dos países con excelentes relaciones en todos los sentidos, posiblemente "rompan" por cerca de 13 segundos su amistad, para disputar el oro en las vallas cortas masculinas: Dayron Robles contra Xiang Liu; pero todo quedará en ese lapso, luego volverá la paz.

Net por medio, en el campo de fútbol o de pelota, en el tatami o en las barras asimétricas sucederá igual, en las instalaciones deportivas deslumbrará el arco iris de uniformes y ritmos tradicionales.

Pero no todos los anhelos serán cumplidos. Como consecuencia de este mundo al revés, en las gradas, además de los anfitriones, aplaudirán aficionados procedentes en su mayoría de los países ricos, los únicos que pueden darse el lujo de pagar el viaje turístico a la cita estival.

Se verán poquísimos -si es que se ven-, mozambiqueños, hondureños y haitianos, por solo citar algunas nacionalidades, quienes tienen que lidiar, tristemente, en la olimpiada diaria por la supervivencia. La inmensa mayoría de ellos son atletas de alto rendimiento en la eterna competencia por un plato de comida o por un puesto de trabajo, no importa que sea decoroso, pues con tanto desempleo, para millones de personas cualquier plaza laboral es buena.

Otros tantos, sobre todo en aldeas africanas, ni siquiera se enterarán de que coterráneos suyos rivalizan por una presea en Beijing, porque no saben, en pleno siglo XXI, que la televisión existe.

En Irak, la petroguerra del dictador W. Bush no dejará de sonar sus cañones para tratar de doblegar a un pueblo que se resiste al yugo, y se bate con los invasores, como David contra Goliat.

Allí, en Bagdad, no habrá paz. Las noticias de estos días reflejan más muertes y heridos, explosiones, soldados norteamericanos que piden regresar y un gabinete imperial en Washington que actúa en contra del sentido común, de las lógicas de la civilización. ¡Qué mundo!

Navegando en Internet, fuera de la colosal piscina informativa de los Juegos de Beijing, hay datos más electrizantes que la final de los cien metros planos: unos 2,8 mil millones de seres humanos son pobres en el orbe y de ellos, casi la mitad viven en la miseria; 11 millones de niños mueren cada año por causas evitables; 34 millones de personas están infectadas con VIH SIDA; mil 200 millones ganan menos de un dólar diario. En África subsahariana, los niños al nacer tienen 19 probabilidades más de fallecer que los nacidos en el primer mundo.

Ninguno de los que integran esas estadísticas será campeón olímpico, ni asistirá como espectador a una cita de los cinco aros. Solo si ocurriese un milagro materializarían ese sueño, y para los pobres casi nunca se planifican milagros, a no ser la Operación que con ese nombre desarrolla Cuba en América Latina y el Caribe para devolverles la visión a los ciegos de bolsillo vacío.

¿Por qué tantos desequilibrios en un mismo planeta? Todos los ojos humanos debieran estar en agosto conectados con Beijing. Allí acontecerá la olimpiada de la paz, la que se celebra cada cuatro años y tiene como propósito alcanzar la gloria deportiva; pero desafortunadamente no es la única, a la par millones jugarán en la otra, la de todos los días, que sirve para tratar que esas muchedumbres amanezcan con vida.

El sistema capitalista es el responsable de tantas competencias desleales, de que la mayoría de las medallas se las cuelguen los atletas de los países más ricos, y tristemente también, habrá deportistas que representen a naciones que no los vieron nacer, pero sí los compraron.

Porque este mundo está hecho a imagen y semejanza de los mercados y las bolsas financieras, que inducen el estilo de vida norteamericano, en el que la gente se vuelve individualista y quiere vivir con lujos sin importar los costos ambientales o las necesidades de millones de sus semejantes.

Aunque no los puedan disfrutar, estos serán los Juegos de los pobres, de los que apuestan por un sistema social diferente, más equitativo y humano, pues constituye una excelente ocasión para que China, el anfitrión, desplace de la cima de la tabla de posiciones a Estados Unidos.

Beijing será una fiesta espléndida, y si todo sale como está planeado, servirá de aliciente para quienes no han abandonado la utopía de que es posible e impostergable un planeta donde conviva gente civilizada y con las mismas oportunidades de desarrollo.

Será una síntesis -ojalá eterna- de la paz olímpica que necesita la tierra para que sus habitantes ganen esta maratónica carrera por la conservación de la especie humana.

                                                                          (Publicado en Cubahora)

 

Y lo hermoso nos cuesta la vida

El 26 de julio de 1953, la tiranía asesinó a Abel Santamaría, el segundo jefe del movimiento revolucionario, a quien Fidel Castro calificara como el más generoso, querido e intrépido de nuestros jóvenes…

NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

Ya lo dijo el trovador Silvio Rodríguez en su antológica Canción del Elegido, que talla en versos las dimensiones de Abel Santamaría Cuadrado:

Y al fin bajó hacia la guerra…

perdón ¡quise decir a la tierra!

Supo la historia de un golpe,

sintió en su cabeza cristales molidos

y comprendió que la guerra

era la paz del futuro:

lo más terrible se aprende enseguida

y lo hermoso nos cuesta la vida.

Porque Abel, hasta en los momentos más difíciles, cuando ya no había tiroteo en el cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, y todo auguraba que la acción había fracasado, no perdía la confianza en el futuro, en una Cuba mejor.

Con 25 años había sido designado segundo jefe del movimiento de jóvenes revolucionarios que, bajo el mando de Fidel Castro, atacarían las fortalezas militares del Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo.

Aunque inicialmente pidió una posición de combate más arriesgada, Fidel le asignó ocupar el hospital civil Saturnino Lora, estratégico por su proximidad al Moncada y desde donde se podrían prestar auxilio a los heridos.

El hospital no contaba con una protección militar que implicara combate. Tomadas las posiciones, empezaron a disparar contra la fortaleza del Ejército batistiano.

Poco a poco, en la medida que se escuchaban menos disparos, Abel comprendió que el objetivo del Movimiento no se cumpliría.

Ni siquiera en esos instantes, narró posteriormente su hermana Haydée, quien estaba allí junto a él, «dejó de estar sonriente, alegre…, como si estuviéramos ganando una batalla, algo inexplicable.»

Tenía una clarividencia envidiable. Ecuánime, pero con una decisión incontrastable, fue profético cuando le pidieron una orden, pues ya era casi imposible seguir resistiendo solos: «hay que saber morir.»

Cuenta que les dijo a ella y a Melba Hernández, la otra mujer que participaba en la acción, que si hacían las cosas bien, ambas se salvarían.

La hermana se resiste; Abel insiste: «¡Y tú no te das cuenta que Fidel va a vivir, que Fidel sí no puede morir…!

«Piensa que después de esto es más difícil vivir que morir. Y vive que a ti te toca vivir.»

Así era este muchacho, nacido el 20 de octubre de 1927 en Encrucijada, antigua provincia de Las Villas, recto en sus convicciones; pero tan valiente que no dejaba margen a las lágrimas.

Había ido a Santiago de Cuba a defender sus ideas, justo en el año en que se cumplía el centenario del natalicio del apóstol José Martí.

Iba, como sus compañeros, a concluir la obra de quien cayera en combate por la libertad de la nación el 19 de mayo de 1895.

Desde la infancia despuntaba el altruismo de Abel, su generosidad e inteligencia, leía mucho. Era respetuoso y muy disciplinado. Esas cualidades fueron tomadas en cuenta, junto con su capacidad de liderazgo, para secundar a Fidel en la dirección del Movimiento.

Sobre sus virtudes, Haydée les expresó en julio de 1967 a estudiantes de Ciencias Políticas de la Universidad de la Habana:

« […] era de unas condiciones de verdad excepcionales, de una bondad extraordinaria y de una rectitud tremenda, de una sensibilidad infinita; de hacer en cada momento lo que se debía hacer.

«Abel, por desgracia, murió en su primer hecho, por lo tanto, muy rápido… No sé si se planteaba morir o vivir. Siempre hablaba como el que iba a vivir muchos años; siempre hablaba de lo que iba a ver y siempre hablaba de lo que iba a suceder. Por eso no sabemos si hablaba porque pensaba que él lo iba a ver o porque imaginaba lo que iban a ver otros.»

En el juicio que les hicieron a los asaltantes al Moncada, el régimen quiso mancillar su nombre, pero Fidel no lo permitió.

El Fiscal le preguntó al líder revolucionario: «¿Conoció usted el hecho de que ese Abel que usted acaba de mencionar extrajo dinero de la casa donde trabajaba para engrosar los fondos de la Revolución? »

Y la respuesta salió diáfana y contundente. No podía ser otra:

«Es una calumnia infame; la memoria de Abel Santamaría no la pueden manchar; había que conocerlo; Abel era el más valiente, el más recto, era honesto; no puede pensarse nada deshonroso de su persona. Quieren manchar su recuerdo, después que se ensañaron en él de la forma que lo hicieron, para luego asesinarlo.»

A Abel lo sacaron los sicarios de la tiranía de Fulgencio Batista a golpes del hospital y lo llevaron para el Moncada, donde estaban concentrando a los prisioneros.

Aquel 26 de julio, esa fortaleza militar del oriente cubano tembló ante tanta injusticia. Ante la masacre que cometieron los esbirros con una hornada de jóvenes que representaba lo más puro del pensamiento independentista de Cuba en esos momentos.

Abel sufrió las torturas con un estoicismo espartano. Le pincharon un ojo cuando lo sacaban del calabozo para llevarlo a donde lo asesinarían y no se quejó. ¡Qué virilidad!

Quisieron intimidar a Haydée cuando le llevaron un ojo ensangrentado a la celda en la que la tenían junto con Melba y le dijeron: «Este es de tu hermano, si tú no dices lo que él no quiso decir, le arrancaremos el otro. »

A pesar del dolor, pero firme, como le pidiera su hermano, respondió: «Si ustedes le arrancaron un ojo y él no lo dijo, mucho menos lo diré yo».

Abel Santamaría encarna la entereza y la rebeldía de los cubanos. La pasión por las causas nobles y justas. Murió muy joven, apenas pudo participar en una acción de envergadura; mas, él había escrito una vez: Una Revolución no se hace en un día, pero se comienza en un segundo.

Y ese gigantesco segundo que significó la mañana del 26 de julio para la historia de Cuba marcó el inicio definitivo de la añorada libertad, concretada en enero de 1959.

Como dijo Silvio en su canción, escrita en 1968:

La última vez lo vi irse

entre humo y metralla,

contento y desnudo:

iba matando canallas

con su cañón de futuro.

Una industria vigilada por el Che

Una industria vigilada por el Che

NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

 

Bajo la pupila insomne de la estatua que perpetúa la presencia del Comandante Ernesto Guevara en Santa Clara, la Industria Nacional Productora de Utensilios Domésticos (INPUD) Primero de Mayo, fundada por él el 24 de julio de 1964, se erige como una de las fábricas más importantes del complejo industrial del centro de Cuba.

La región de Las Villas fue de las más beneficiadas con el desarrollo empresarial que estimuló la Revolución a partir de la década del sesenta del siglo pasado. A la capital del territorio, el Che, entonces Ministro de Industrias, le prestó especial atención.

El día que se fundó la INPUD, ante una concurrida concentración que acudió al lugar, expresó:

“Compañeros todos: ahora en la víspera de cumplirse un aniversario más de una fecha íntimamente cercana a nosotros como es el 26 de Julio, nuestro Ministerio tiene el orgullo de entregar a su pueblo una nueva planta para suplir necesidades importantes de la población.”

Era una noche que amenazaba la lluvia. Pero nadie de la muchedumbre se movía del sitio. El Che auguraba un futuro nuevo para la ciudad que él mismo había liberado en diciembre de 1958. Enumeraba los cambios que se podían percibir ya. La gente aplaudía.

Esta entidad semejaba un gigante acostado, que dotaba a la urbe de una fábrica exclusiva, en la cual serían empleados miles de trabajadores.

El hoy jubilado José Vázquez Duarte, quien laboró en el área de refrigeración, tuvo el privilegio de conversar en varias ocasiones con el entonces ministro de Industrias, cuando se ejecutaba la obra civil. Así recuerda aquellas charlas que marcaron su definitivo matrimonio laboral con la INPUD.

—¿Y qué experiencia tenés en el montaje?

—Alguna, Comandante. Pasé un curso en Checoslovaquia, pero antes trabajaba en una casa comercial de Cienfuegos que, entre otras cosas, me encomendaba la instalación de aires acondicionados, equipos de frío y hasta plantas eléctricas de cierta complejidad.

—Pues no te dejés impresionar, que va a venir a asesorarte un paisano que le sabe mucho al negocio.

“Efectivamente, a los tres o cuatro días llegó un argentino. Aún no se habían echado los pisos del Taller de Moldes y Troqueles.

“Trabajamos mucho sobre los planos y me dio instrucciones precisas. Así, estuvo viniendo semana tras semana. En aquel entonces se construía rápido, aunque con instrumentos rudimentarios. Recuerdo que el trazado de las líneas para la colocación de las máquinas lo hice con pintura y una regla. Fue por aquellos días cuando intercambié otra vez con el Che:

— ¿Y cómo vas a bajar las máquinas?

—Con lo único que tenemos, Comandante: dos barretas.

— ¡Pero si aquí hay máquinas hasta de diez toneladas, hombre!

—Es que ahora no disponemos de grúa, Comandante.

Bueno, pero cuida bien de esos hombres, que no se vaya a estropear ni uno solito.

“El día de la inauguración lo acompañé durante el recorrido. Él, pregunta que te pregunta, y yo, contesta que te contesta. ¡Hasta de leyes físicas tuve que darle explicaciones!”

En aquel discurso, el Che expresó una idea que definía su concepción estratégica del desarrollo industrial. La cuestión no era solo producir, sino hacerlo con indicadores que permitiesen ser competitivos en el mercado mundial: “Tenemos que alcanzar una técnica que nos permita una eficiencia que esté pareja con la eficiencia del mundo, por eso nosotros tenemos que estar también a la cabeza”, dijo.

PARA SUSTITUIR IMPORTACIONES

Durante la última década del siglo pasado, las producciones de la INPUD se redujeron drásticamente. El período especial obligó a paralizar varias de las líneas tradicionales de la entidad. Pero aparecieron otras.

Ante la crisis del transporte en Cuba, comenzaron a fabricar bicicletas. En el desfile por el Día de los Trabajadores, el primero de mayo de 1991, exhibieron las primeras cien. Entonces era un modelo bastante rudimentario, que perfeccionaron con el tiempo y las innovaciones.

A partir de 1995 reaparecieron en el mercado nacional y pudieron exportar nuevamente, de manera progresiva, cafeteras, ollas a presión, ventiladores y refrigeradores.

Como parte de la estrategia cubana para sustituir importaciones y ante la necesidad de diversificar sus producciones, se insertaron en la fabricación de ventanas, puertas y fregaderos.

También incrementaron las entregas de tomacorrientes e interruptores, así como las de artículos plásticos, luminarias, cocinas industriales, bebederos y cajas de agua.

En todos los casos, tienen en cuenta el empleo racional de los recursos y de los portadores energéticos. Por esos derroteros productivos andan hoy los trabajadores de la empresa, conscientes, como advertía el Che el 24 de julio de 1964, de que la eficiencia es también un indicador imprescindible para la industria socialista.

Desde su gigantesca estatua, en el Complejo Escultórico que guarda sus restos y los de sus compañeros caídos en Bolivia, muy cerca de la INPUD, el Comandante Guerrillero vigila el desarrollo de esa fábrica, insigne en Santa Clara.

Niega EEUU visa a Olga Salanueva para visitar a su esposo René González, preso por luchar contra el terrorismo

Adriana Pérez, la esposa de Gerardo Hernández, aún espera por la respuesta del Departamento de Estado de EEUU, pero a Olga Salanueva ya la denegaron por novena vez.

Ante tanta injusticia se impone difundir cada vez más la verdad sobre Los Cinco, la arbitrariedad del proceso judicial y los demás vejámenes a los que han sido sometidos en casi una década desde la detención...

Lea aquí la verdadera historia de Gerardo Hernández Nordelo.

NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

Mi buzón electrónico amaneció repleto el miércoles. Tenía 21 mensajes referidos al mismo tema: el caso de Gerardo Hernández Nordelo, uno los cinco antiterroristas cubanos presos en los Estados Unidos.

Se me ocurrió el fin de semana poner en el ciberespacio una pregunta, aparentemente ilógica: ¿Entraría a una prisión de EEUU con zapatos más grandes de los que usted calza?

Y a continuación escribí unas líneas sobre la historia de Isabel (Chavela para la familia), la hermana de Gerardo Hernández Nordelo, cuando tuvo que ponerse los zapatos del taxista que la condujo hasta el centro penitenciario donde él cumple la injusta condena de dos cadenas perpetuas y 15 años, por defender a Cuba de las organizaciones terroristas de Miami.

A Chavela le prohibieron entrar a la cárcel con sus zapatos. ¡Qué burla! Suerte que el taxista se solidarizó y le prestó los suyos, número 43. Ella calza el 36.

Pero ella ha sido afortunada, porque a Adriana Pérez, la esposa de Gerardo, el Departamento de Estado de EEUU le ha denegado 8 veces la visa. Por novena ocasión la solicitó el miércoles (junto con Olga Salanueva, la esposa de René González), tras casi 10 años sin poderlo visitar, desde que lo detuvieron el 12 de septiembre de 1998.

Es la impotencia de un imperio contra la resistencia inquebrantable de un pueblo, contra los mejores hijos de la nación cubana, que por puro patriotismo, se fueron hasta las entrañas del monstruo para evitar el terrorismo.

Este proceso, como han concordado varios juristas de prestigio en el mundo, más que judicial es político.

Con ese recurso enganché en el tema de Los Cinco a varias personas que no habían oído nada sobre el caso, y a otras que tenían una percepción desacertada, fruto de la labor del sistema de medios de manipulación propagandística que tiene su comando central en EEUU.

Estos son algunos de los criterios recibidos en mi e-mail sobre la situación de Gerardo:

«No sé por qué los cubanos dicen que es inocente, si estaba espiando en instituciones militares de los Estados Unidos.»

«La sanción está bien puesta, el espionaje es un delito que se paga caro.»

«Pero cómo van a pedir que lo liberen, si hasta planificó el derribo de avionetas en aguas internacionales.»

«Yo no sé por qué ese caso ha llegado tan lejos, si está tan claro: lo prendieron enviando a Cuba información de seguridad nacional de los Estados Unidos y eso no tiene perdón».

¿Por qué todavía tanta gente está confundida en el mundo? La prensa al servicio del imperio es responsable por mentir, antes, durante y después de las vistas judiciales. Desde la detención en 1998 no cesa en hacerlo; reitera, deliberadamente, términos que tergiversan. Actúa como si fuese un testigo de la Fiscalía.

Recientemente, el 4 de junio, un panel de tres jueces del Onceno Circuito de Apelaciones de Atlanta decidió ratificarles a los Cinco los cargos de culpabilidad, y también las condenas a dos de ellos: Gerardo Hernández y René González, los mismos a los que les niegan el derecho de ver a sus cónyuges.

A Antonio Tony Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino, otra vez la jueza Joan Lenard tendrá que sentenciarlos en la misma ciudad de Miami, donde nunca debió ser el juicio por la ausencia de la imparcialidad necesaria para un proceso como este. Allí prevalece, contra toda norma ética y jurídica, el criterio de la mafia anticubana.

Pero la historia verdadera de este caso algún día deberá convertirse en paradigma universal de la mala administración de justicia, de cómo no se debe hacer un juicio.

Concentrémonos en Gerardo Hernández, el héroe que ante las adversidades no pierde el sentido del humor y reflexiona a través de la caricatura, de sus trazos inconfundibles, de su fina ironía.

El jurado —y los tres jueces del panel de apelaciones de Atlanta lo ratificó en junio — lo encontró culpable de conspiración para cometer asesinato en primer grado, y adujo que por propiciar el derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos avionetas de la organización terrorista Hermanos al Rescate. La Fiscalía, como era obvio, no pudo probar este cargo; pero el jurado, contra toda lógica, lo declaró culpable.

También fue instruido de conspiración para cometer espionaje (junto con Ramón Labañino y Antonio Guerrero). Durante el juicio no hubo evidencias de que ellos hubiesen obtenido información del gobierno de los Estados Unidos o datos que pudieran poner en peligro la seguridad de ese país.

Incluso, expertos y autoridades, como los generales Charles Whilhem y Edward Atkinson, el almirante Eugene Carol y el coronel George Buckner testificaron que los acusados no tenían acceso a información clasificada.

Por su parte, James Clapper, ex director de la Agencia de Inteligencia del Pentágono, testigo de la Fiscalía, admitió que los Cinco no habían realizado espionaje contra Estados Unidos. Pero esos testimonios no se tomaron en cuenta.

A los Cinco se les instruyó del cargo de conspiración para cometer delito contra Estados Unidos. La Defensa probó que ninguno buscaba información que pudiese afectar la seguridad nacional de ese país; mas, tampoco el jurado estimó esa prueba.

Era muy evidente la confabulación de la Jueza Lenard, la mafia anticubana y el Gobierno de los Estados Unidos. De ahí las injustas condenas, las máximas que se pudiesen imponer para cada caso. Ninguna de las atenuantes de la Defensa fue considerada. Pero sí todas las agravantes de la Fiscalía.

Los cargos principales no pudieron ser probados; aunque, ilegítima y arbitrariamente, fueron condenados por ellos. Se violó, además, el Artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la Organización de Naciones Unidas, que refrenda “... toda persona tendrá derecho a ser oída públicamente y con las debidas garantías por un tribunal competente, independiente e imparcial...”

Así funciona el sistema judicial de los Estados Unidos, cuando conviene a los intereses políticos le vendan los ojos a la justicia. 

A Gerardo Hernández, como a sus compañeros, lo sentenciaron por delitos que no cometió.

En agosto del 2005, un panel de apelaciones de Atlanta declaró nulo el juicio por falta de imparcialidad en el jurado. La Fiscalía apeló al Onceno Circuito en pleno. Otra vez el caso fue al panel de apelaciones y ahora le ratificó la culpabilidad a los Cinco y la sentencia a dos.

Para colmo, durante casi una década el Departamento de Estado de EEUU le niega a Olga Salanueva y a Adriana Pérez, las visas humanitarias para que puedan visitar a sus esposos.

A Chavela, la hermana de Gerardo Hernández, la intentaron humillar prohibiéndole entrar al centro penitenciario con sus zapatos. Pero ella calza dignidad y entró con los de un taxista que tiene casi el doble del tamaño de su pie.

Le llevó el aliento de su familia, que ahora es millonaria, porque cada vez se suman más personas en el mundo a esta lucha por la excarcelación de los Cinco, que también es la contienda contra el terrorismo y por la paz universal.

Santa Clara: una novia con 319 años

Santa Clara: una novia con 319 años

 

Este martes en Santa Clara se darán cita la trova, la poesía, las leyendas y el vino de tamarindo para celebrar el cumpleaños de la ciudad que cuenta, entre sus eternos habitantes, con el Che Guevara

NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

Benemérita, con una rica historia y convertida en una de las más elogiadas plazas culturales de Cuba, Santa Clara, capital de la provincia de Villa Clara, cumple este martes, 15 de julio, 319 años.

Fue en esa fecha de 1689 que varias familias de Remedios, localidad ubicada en la zona norte de la región central de la Isla, decidieron emigrar para una porción mediterránea, donde erigir nuevas moradas y mejorar económicamente, pues en su sitio de origen ya todas las tierras tenían dueño.

Algunos estudiosos dicen que lo hicieron para protegerse de los constantes ataques de piratas y corsarios, y no falta quienes crean en la leyenda de que la gente huía de Remedios porque estaba poblada por miles de demonios.

Aún existen discrepancias en cuanto al número de familias que fundaron la urbe, pero priman dos criterios. Uno, del historiador  Manuel Dionisio González, que aparece en su obra Memoria histórica de la villa de  Santa Clara y su jurisdicción, en la cual explica que fueron dieciocho.

El otro lo defiende la historiadora remediana Natalia Raola Ramos, quien a partir de los lazos de consanguinidad, reduce el número de familias a ocho. Una “gran familia”, según su punto de vista, pues relaciona a los apellidos Díaz de Pavía y Rojas de Pavía y siete integradas por treinta y siete personas sin vínculos con ellos.

No obstante, la teoría de Manuel Dionisio ha sido la más difundida y por tanto el monumento que recuerda el acto fundacional en el parque El Carmen está concebido de acuerdo con ella.

El tamarindo se ha convertido en el árbol símbolo de la ciudad, aunque no existe ningún documento que pruebe la existencia de un ejemplar de esa especie en el lugar de la reunión inicial de los remedianos que se desplazaron para el hato de Antón Díaz, como se denominó al sitio.

Como tradición, desde 1989 cuando se sembraron 300 por el tricentenario, todos los años en la Loma del Capiro —elevación privilegiada por brindar una de las mejores vistas panorámicas de Santa Clara— es plantado el 15 de julio un tamarindo y se brinda con vino obtenido de sus esencias.

Amén de las disquisiciones históricas sobre la fundación, sus habitantes se enorgullecen de la identidad de la urbe, y que haya sido aquí donde la dictadura de Fulgencio Batista recibiera el golpe definitivo que lo obligara a abandonar el país en la madrugada del primero de enero de 1959.

Dos figuras descuellan por su aporte a la historia: Marta Abreu de Estévez (13 de noviembre de 1845- 2 de enero de 1909), la benefactora de la ciudad, por la cantidad de obras públicas que legó, y cuyo nombre distingue a la Universidad Central de Las Villas, la más importante de la región central de Cuba.

Y Ernesto Guevara de la Serna, quien dirigió las acciones de la batalla de Santa Clara en diciembre de 1958. Desde entonces el Che se convirtió en un ídolo para sus habitantes. Tanto es así, que en la urbe se erigió el Conjunto Escultórico que perpetúa su memoria y la sus compañeros caídos en Bolivia.

También el Cardiocentro lleva el nombre del Guerrillero Heroico. Este hospital, dedicado a la cardiología, suma desde su apertura en 1986, más de 5 mil 500 operaciones, con 94,8 % de supervivencia. Un homenaje perpetuo a quien también fuera médico de profesión.

Alrededor del céntrico parque Leoncio Vidal Caro, declarado patrimonio Nacional en 1999, se erigen la mayoría de las edificaciones culturales más importantes, entre ellas, el teatro La Caridad, el hotel Santa Clara Libre, la biblioteca provincial Martí y el museo de Artes Decorativas.

En 1899 se acordó nombrarlo así, como homenaje al coronel del Ejército Libertador caído en este lugar en marzo de 1896, durante el asalto a la cuidad.

Otro de los sitios históricos que distingue a la localidad es el monumento erigido a la acción del descarrilamiento de un tren blindado el 29 de diciembre de 1958, con lo cual se asestó un golpe definitivo a las pretensiones del dictador Fulgencio Batista de mantenerse en el poder.

Internacionalmente, El Mejunje clasifica como una de las instituciones insignes de la urbe, que ha adquirido relieve por la diversidad de las propuestas culturales, con un marcado valor artístico y originalidad.

En esta localidad no hay noche en que no haya alguna peña literaria, lectura de poesías, presentación de obras teatrales y danzarias. Y trova, esta es una de las capitales de la trova joven en Cuba.

Como todos los 15 de julio, este martes en Santa Clara se darán cita la música, la poesía, las leyendas, el vino de tamarindo… y muchos acudirán a la Loma del Capiro, para dejarse acariciar por la brisa cálida, en una ciudad que tiene el privilegio de contar entre sus eternos habitantes con el Che Guevara.

Unida, una mejor Bolivia es posible

Unida, una mejor Bolivia es posible

NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

Ante la estrategia Divide y Vencerás de los Estados Unidos en Bolivia, urge articular todas las fuerzas revolucionarias posibles para preservar la unidad de esa nación, que por primera vez en su historia tiene un mandatario que responde a los intereses de su pueblo.

Bolivia vive momentos cruciales. El escenario político es complejo en ese territorio, donde se debaten estrategias políticas que pudieran marcar el rumbo de otras naciones del continente.

Ante el empuje del gobierno popular, democrático y constitucional de Evo Morales, los Estados Unidos, preocupados por la pérdida de su hegemonía en el área, apelan a una de sus armas favoritas: estimular un movimiento separatista interno, que genere la crisis necesaria para desestabilizar y desmantelar al Gobierno central.

Con la victoria en las elecciones para la prefectura de Chuquisaca de la candidata de Alianza Comité Interinstitucional-Movimiento Popular Ciudadano (ACI-MPC), Savina Cuellar, suman cinco los departamentos cuyos dirigentes apuestan al separatismo: Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca. Morales cuenta con el apoyo de Oruro, Potosí y La Paz.

Bien definida la estrategia de la oligarquía nacional boliviana, sobre todo en los territorios más ricos en yacimientos e industrias, y asesorada por los expertos de Washington en estos asuntos golpistas, la confrontación se radicaliza.

Por un lado, la oposición con la batería de los medios de propaganda emplazada y bombardeando mentiras y falacias, con millonarias sumas de dinero para gastar en función del boicot, y la permanente apoyatura de instructores ideológicos entrenados en las más reaccionarias escuelas de los Estados Unidos.

Por el otro, la Revolución cultural que encabeza Evo Morales para beneficio de las mayorías empobrecidas por ese mismo sector opositor que es el responsable de que Bolivia figure en la nómina de las naciones menos desarrolladas de América Latina.

Evo dignifica a millones de indios; la oligarquía los margina. Evo quiere una nación en la que convivan en armonía todas las etnias; la oligarquía, una nación racista. Evo apuesta por un desarrollo integral, sustentable, humano; la oligarquía prefiere el neoliberalismo.

Ante esa disyuntiva, Bolivia es hoy un escenario estratégico. La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) impulsa allí importantes programas educacionales, de salud y de complementariedad económica que demuestran la fuerza de la unidad continental.

Washington, que ya ha perdido algunas batallas en la región, sobre todo la posibilidad de atenazar a los gobiernos con el ALCA, ejecuta en Bolivia una receta que pudiera aplicar también en Ecuador y  Venezuela. Al menos, eso intenta.

La fórmula no es nueva. Para el sociólogo James Petras, activo crítico del proyecto hegemónico mundial de EEUU, primero sientan las bases del movimiento separatista, con la exigencia de más autonomía y descentralización, y el empleo de tácticas para alcanzar el poder político local, acumular recursos económicos, reprimir grupos anti separatistas y minorías étnicas o religiosas que rechacen su proyecto.

 

El siguiente paso sería generar conflictos de mayor intensidad con las autoridades centrales, a partir de la apropiación ilegítima de recursos nacionales y la sustitución, casi siempre arbitraria, de los aliados locales del Gobierno.

 

Y justo ahí, en esa confrontación, entra en escena el apoyo exterior y el sistema de medios de propaganda imperiales para denunciar la represión de «movimientos nacionales pacíficos simplemente ejerciendo su derecho a la autodeterminación».

 

El discurso mediático, explica James Petras, se centra en conceptos que tienen varias lecturas, según sea la ideología de quien los enarbole: la autodeterminación y la autonomía, la descentralización y el autogobierno.

 

Ante ese llamado de la prensa reaccionaria, intervienen las ONG financiadas por EE UU y Europa, que atacan deliberadamente los esfuerzos del Gobierno por mantener un estado-nación unificado.

 

Ese es el esquema que aplican en Santa Cruz y en los demás departamentos cuyos prefectos y otras autoridades principales se oponen al Gobierno popular, democrático y constitucional de Evo Morales.

Y si tiene éxito, tratarían de exportarlo a Guayaquil (Ecuador) y Zulia (Venezuela), donde los oligarcas, alineados al poder de esas regiones, fomentan intentos separatistas contrarrevolucionarios para minar los gobiernos centrales, elegidos legítimamente por el voto popular.

Para la izquierda en América Latina resulta vital una posición común contra esa variante del divide y vencerás que promueve Washington. El continente vive momentos de cambios, de ascenso al poder de líderes revolucionarios y nacionalistas, que unidos pudieran concretar los añejos sueños de justicia, equidad, desarrollo y dignidad humana que durante siglos les han negado a las mayorías que viven al sur del Río Bravo.

La atomización del Estado boliviano constituiría un golpe contundente para la integración latinoamericana. Urge, entonces, articular todas las fuerzas revolucionarias posibles para preservar la unidad de esa nación, que por primera vez en su historia tiene un mandatario que responde a los intereses de su pueblo.